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Nuestro autografo de Taylor Lautner

Fan del Mes
Nombre: Rocío Valverde Torres
Alias/Apodo: Rocio
Edad: 22 años
País: España-Madrid
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Jacob Black Fan

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 NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)

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AutorMensaje
alexis campos
Nuev@


Mensajes : 15
Fecha de inscripción : 28/11/2013

MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Jue Nov 28, 2013 5:52 pm

hola yo soy nueva en esto de dejar comentarios ... la verdad es que no me gusta crear cuentas por que se me olvida la contraseña o algo pasa pero hoy me e animado y aqui estoy... desde hace tiempo sigo tu historia y la verdad es que me encanta .. yo la leo los sabados por la noche (mex) ... no dejes de escribir por favor!! se que muchas chicas leen tu historia asi como yo (sin dejar comentarios)... es realmente buena y ahorita esta tomando un giro interesante con Liam ....cheers cheers I love you I love you 
un saludo desde mexico para ti y todas las chicas...
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pauly21
Nuev@


Mensajes : 90
Fecha de inscripción : 04/06/2012

MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Vie Nov 29, 2013 5:41 pm

olaaaaaaaaaaaaaaaaa:) hoy es viernes y me has dicho k subirias hoy cap Very Happy estoy esperandoooo...
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NessieBlackCullen.E.N
Nuev@


Mensajes : 160
Fecha de inscripción : 18/03/2013
Edad : 19

MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Sáb Nov 30, 2013 11:39 am

Very Happy Hola a todas! MUCHAS GRACIAS POR ESOS MENSAJES! ME LLENAN DE ALEGRIA, NO SE IMAGINAN CUANTO!!!
Perdon por no poder subir capitulo (en realidad en este momento estoy desde mi celular). Lo que pasa es que es la 1:39 am y no tengo internet desde hace rato y no he podido subir el cap Embarassed Apenas tenga internet lo subo!!! PERDON! Y MUCHAS GRACIAASS!!!!
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NessieBlackCullen.E.N
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Mensajes : 160
Fecha de inscripción : 18/03/2013
Edad : 19

MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Dom Dic 01, 2013 3:19 am

HOLA!!! Bueno, aqui les dejo el capitulo de...ayer Embarassed En fin...perdon por no montarlo antes. Gracias de nuevo por todos los comentarios, me llena de animo!!!!

___________________________________________________________________________________________
“Más de lo que admites”

Amberly y Ashley siguieron su camino, no sin antes empujar a Liam con el hombro, estampar el periódico contra su pecho y acribillarme con la mirada.
  Esto no podía estar pasando. No ahora, No cuando todo estaba tan bien.
  -No me lo puedo creer. – murmure con la mirada perdida en el suelo.
  -¿Qué? – me pregunto Liam.
  -Eso – señale al periódico que él seguía teniendo en sus manos - ¿Quién escribe eso?
  -Es algo complicado de saber. Muchas personas lo hacen. – me dijo.
  Tenía que aclarar esto, esto era una gran confusión.
  Liam soltó una risita. Levante mi cabeza de inmediato y lo fusile con la mirada. ¿Cómo se reía en este momento?
  -¿De qué te ríes? – le espete.
  -Lo siento, estos chicos tienen bastante imaginación. – me dijo, con una pequeña sonrisita todavía.
  -Liam, debemos encontrar a esos chicos.
  -¿Por qué? – me pregunto, como si no fuera muy obvio.
  -¿De verdad me preguntas eso?
  -Oye, no hay nada que se pueda hacer de todas formas – me dijo, muy tranquilo - .Yo he estado en esto muchas veces. Son solo rumores. Nada de importancia. En una semana la gente ya no recordara esto.
  Eso era difícil de creer cuando podía sentir las miradas de todos sobre nosotros, y además podía escucharlos.
  Iba a contestar mas no tuve tiempo.
  Caitlin llego, agitando su rubia cabellera, haciendo que todos se giraran a mirarla a ella y a nosotros. Llego resoplando, bastante enfadada y dando pisotones. Y le dio una cachetada  a Liam que me tomo en sorpresa tanto a mí como a él, como pude descifrar en la expresión que tenia.
  -Eso fue por haberme dejado sola en el baile de bienvenida, recibiendo la corona yo sola, y quedarme como una estúpida allí. – le dijo ella, casi gritando, y apuntándole con el dedo.
  Liam giro la cabeza, ya que se le habia ladeado después que ella lo golpeara. Su mejilla estaba roja.
  -No creí que quisieras verme después del viernes. Eso fue lo que dijiste. – él le dijo.
  -Me hiciste quedar en ridículo frente a todos – le espeto y luego se dio la vuelta, encarándome - .Y tu mejor disfrútalo mientras puedas, porque no lo tendrás por mucho tiempo. El regresara conmigo.
  Sabía que con él se refería a Liam.
  Ella se dio la vuelta y siguió caminando, con la mirada de todos encima, y además con palabras de apoyo y personas que le decían que habia actuado bastante bien.
  Liam se puso la mano en la mejilla y frunció el ceño.
  No sé qué expresión tenía en mi cara, pero cuando Liam  me miro, su rostro se lleno de preocupación.
  Se acerco a mí, casi como si se estuviese acercando a un animal a puto de salir corriendo.
  -Todo estará bien – aseguro - .No dejare que nadie te haga nada.
  Asentí ya que sentía que no podía hablar.
  Y el cumplió con su palabra.
  En el siguiente mes, Liam estuvo conmigo en todo momento. Nos comenzamos a sentar juntos en los almuerzos, solo nosotros dos ya que no quería que notara la evidente falta de apetito de mi familia. Debía admitir que me divertía mucho con él. Cada vez que llegaba a la escuela el ya me estaba esperando.
  Liam tuvo razón, ese rumor solo duro un poco tiempo. Dos semanas. Nadie se atrevía a acercarse a molestarme cuando Liam estaba cerca, y cuando él no estaba, hubo esos que se acercaron a molestarme pero yo simplemente los ignoraba.  
  Siempre hubo murmullos. Que estuviésemos siempre juntos no ayudo a desmentir nada. Pero admito que valió la pena. Me encantaba estar con Liam, era bastante divertido.
  -Deja ya de decirle que va a pasar. Vas a arruinar el show. – regaño Liam a Abby.
  Estábamos en ese local de siempre, comprando unos dulces. Abby me estaba contando de su recital de ballet, el cual estaba bastante cerca.
  -Una cosa es decirlo y otra es verlo. Todo cambia en el momento en que lo ves. – le dije.
  -Exactamente. – afirmo Abby.
  El nos miro con los ojos entrecerrados.
  -Ustedes confabulan contra mí. – dijo.
  Solté una risilla.
  -En fin, aquí tienen – puso un plato con galletas en la mesa - .Y es mejor que coman rápido. Escuche que habrá una fuerte tormenta.
  Mire la hora rápidamente. Las 6:43 pm. Alice habia predicho esa tormenta y me habia advertido volver a casa antes de las 7 ya que sería casi imposible que un auto avanzara.
  -Vámonos ya. – dije, tomando mi bolso.
  -Creo que aun tenemos tiempo. – me dijo Liam.
  -Es mejor ser precavidos.
  El asintió. Guardamos las galletas en una bolsa y nos montamos en el  auto, directo a mi casa.
  Cuando estábamos en el camino que llevaba a mi casa, el auto se detuvo con una sacudida. La lluvia estaba cayendo hace un tiempo, pero habia ido aumentando poco a poco, hasta llegar al punto en que estaba ahora, un terrible lluvia torrencial.
  Mire a Liam. El intento mover el auto de nuevo, pero no pudo. Tan solo se escuchaba un rugido, proveniente de las llantas y el motor.
  -¿Qué está pasando? – pregunto Abby desde la parte trasera del auto.
  -Nada. – le respondió Liam.
  -¿Estamos atrapados aquí? – pregunto.
  -Por supuesto que no. – siguió el.
  -Lo estamos, ¿verdad? – le pregunte a él, tan solo articulando con los labios, ya que me estaba mirando.
  Asintió.
  -¿Qué vamos a hacer? – le pregunte, ahora en voz muy baja.
  -Voy a salir y voy a intentar mover un poco el auto – me dijo - .Tu quédate aquí, muévete al asiento del conductor e intenta arrancarlo.
  -No, Liam, espera… - le dije pero la puerta ya estaba cerrándose.
  Me moví rápidamente al asiento del conductor. Presione el pedal con mi pie, esperando a que algo pasara, pero después de unos 8 minutos de intento, un Liam mojado y lleno de frio, abrió la puerta de nuevo. Me moví de nuevo a mi asiento y el entro rápidamente, encendiendo la calefacción al máximo.
  -¿Crees que estaremos aquí mucho tiempo? – pregunto Abby desde atrás.
  -No sé – respondió Liam - ¿Te da miedo que los zombies lleguen? – bromeo.
  -Los zombies no existen – le respondió ella - .Pero los vampiros sí.
  -No, no, no – dije rápidamente - .Ninguna de esas cosas existen. Ni los zombies, ni los vampiros.
  Nos quedamos en silencio por un momento.
  No sé por qué, pero sentí a alguien vigilándonos. Alguien mirándonos desde las sombras. Esta era la segunda vez que sentía esto cuando estaba con Liam.
  -Nessie, ¿sabías que mi cumpleaños es la próxima semana? – pregunto Abby de repente.
  -No, no lo sabía – le respondí - ¿Piensas hacer algo especial? – le pregunte.
  -Tal vez algo en la escuela. Pero a eso solo pueden ir familiares – dijo con pesar - .Pero puedes venir a ayudarnos a Liam y a mí a hacer el cambio de mi cuarto.
  -¿Cómo es eso?- le pregunto.
  Entre Liam y Abby me explicaron que su padre habia hecho una especie de tradición en la cual, en cada cumpleaños de Abby, cambiaban cosas de la habitación de ella. Cuando su padre habia muerto, Liam habia seguido con eso.
  Abby termino durmiendo, la pequeña estaba cansada. Le preste mi suéter para que lo usara como almohada. No tardo en caer en los brazos de Morfeo.
  -¿Y ahora? – le pregunte por decima vez.
  El negó con la cabeza.
  Suspire.
  -Yo tampoco. – dije.
   Nuestros celulares estaban fueran de servicio allí.
  -Tal vez yo pueda salir e intentar mover el auto. – le propuse a Liam después de un rato.
  Me miro con incredulidad, los ojos muy abiertos.
  -¿Estás loca? Si yo no pude moverlo tú tampoco. Se necesitarían al menos tres chicos para poder mover esto.
  Si el supiera que yo era lo suficientemente fuerte.
  -¿Y qué tal si voy hasta mi casa y traigo a alguien que pueda ayudar? – seguí.
   -Ni lo piense. No en esta lluvia. – me advirtió.
  Nos quedamos en silencio por un rato. Mire a Liam, estaba temblando. Suponía que se estaba congelando. Se llevo las manos a la boca y soplo en ellas, para darse calor. Sin pensarlo, tome su mano. El me miro sorprendido primero, luego con preocupación.
  -Estas ardiendo. – dijo, poniendo su mano inmediatamente en mi mejilla.
  El contacto me hizo estremecerme. Moví mi cara, así su mano ya no estaba más en mi mejilla.
  Habia olvidado ese pequeño problema por un minuto. Mi alta temperatura corporal.
  Separe mi mano de la suya inmediatamente. El intento tomarla de nuevo mas no lo deje.
  -Eso es porque tu estas congelándote. – le refute.
  -No. Yo puedo tener frio, pero tu estas ardiendo en fiebre. – dijo.
  Me quede en silencio. Mire a mi regazo, intentando pensar en algo.
  -Yo estoy… - pensé por un momento - …me diagnosticaron anhidrosis.
  -¿Qué? – pregunto con confusión.
  -Todo está bajo control. Mi padre es médico, ¿recuerdas?
     El me miro sin comprender nada, casi como si le estuviese hablando en otro idioma.
  -Tengo baja transpiración, por lo consecuente mi cuerpo se calienta más fácilmente. – le explique.
  Liam frunció el ceño.
  -¿Por qué nunca me dijiste nada? – me espeto.
  -¿Por qué nunca me dijiste que estabas con tu padre en el accidente? – le espete yo.
  E inmediatamente me arrepentí.
  Desee poder cambiar de tema, cualquier cosa. Habia aprendido que Liam se ponía bastante mal cuando se hablaba de su padre.
  Esta vez no fue una excepción.
  Sus ojos verdes, siempre iluminados, perdieron su luz y se llenaron de lágrimas.
  -Porque no era de tu incumbencia. – dijo.
  -Lo mismo digo. – dije.
  Me gire hacia la ventana. Estúpida. Eso era. Nunca debí haber dicho nada en primer lugar.
  -¿Cómo supiste de todos modos? – me pregunto, su voz más baja, rota.
  -Abby me dijo. – confesé con timidez.
  Soltó una risita amarga.
  -Debí haberlo sabido. – dijo.
  -Liam, lo siento mucho – admití con sinceridad - .Se que debió haber sido difícil…
  -No, no lo sabes. – me corto.
  Me quede en silencio. Me gire hacia él. No me miraba, miraba a sus manos en su regazo.
  Nunca lo habia visto así. Casi…enfadado.
  -No, tienes razón, no lo sé. No tengo ni idea. Lo siento, no tenía derecho a decir eso. – me disculpe.
  Me gire de nuevo hacia la ventana, sin saber que hacer o decir ahora.
  -No, yo lo siento – me dijo - .No debí haber actuado así. Tú no tienes la culpa de nada de lo ocurrido – me gire hacia el - .Tampoco es culpa tuya que mi hermana hable de mas.
  Le ofrecí una sonrisita de paz.
  Suspire. La sonrisa se borro de mi cara.
  -Creí que éramos amigos. Que confiabas en mí. – se me escaparon esas palabras de la boca antes de que siquiera lo pensara.
  -Y lo somos – dijo - .Y confió en ti. Tan solo…no estoy acostumbrado a hablar de esto, ¿me entiendes?
  Me miro a los ojos en ese instante.
  -¿Por qué te sientes culpable? – le pregunte.
  Lo podía ver en sus ojos. El tenia culpa de algo. Suponía que era porque él estaba vivo y su padre no. Estaba casi segura de que se trataba de eso.
  En lugar de responderme, tan solo asintió y comenzó a desabrochar su camiseta. Sentí mi cara ponerse cada vez más caliente. Sabía que me estaba ruborizando por lo que estaba haciendo.
  -¿Lo ves? – Pregunto, señalando una cicatriz que tenía desde su hombro izquierdo hasta la parte de abajo de su costilla - .La mejor cirujana de la ciudad lo hubiese podido salvar si no hubiese estado ocupada conmigo.
  -¿Tu madre? – pregunte, con un hilillo de voz.
  El asintió.
  -No es sorprendente que ella no me tratase igual desde entonces – siguió diciendo el - .Algunas veces me da la impresión de que ella me culpa de que mi padre este muerto. En realidad, que me culpa de todo. – admitió.
  Sentía que mi corazón se rompía con lo que él me decía.
  -Creo que pudiste notar eso el día del hospital. – recordó.
  -No, la verdad es que no lo note – mentí - .Pero la decisión era de ella. No te puede culpar de nada – argumente - .Ninguno tuvo la culpa. Tan solo fue una fatalidad.
  -No es así – refuto - .El me estaba llevando a una audición. Si yo no hubiese insistido tanto el estaría aquí – miro por la ventana - .Era una noche lluviosa, como la de hoy.
  Yo pensaba en silencio, pensando en las palabras correctas para decir. Yo quería acercarme a él y darle un abrazo, pero eso sería raro, en especial con el sin camisa.
  -Y no cantas desde entonces. – lo dije mas como afirmación que como pregunta.
  -No en presentaciones ni nada. Tan solo en algunos ratos libres.
  -¿Y no has pensado en volver a hacerlo? A cantar me refiero.
  -Lo he pensado – admitió - .Pero cada vez que lo voy a intentar…recuerdo lo que paso con mi padre…y yo simplemente…no puedo.
  -Necesitas superar eso. – le anime.
  -Es fácil de decirlo. – suspiro y me miro.
  -Lo sé. Pero debes superarlo, debes seguir adelante, debes seguir con tu vida. Piensa en tu padre. ¿Qué es lo que él hubiese querido? Y, aunque no lo conocí, estoy segura que él hubiese querido que tú siguieras con tu vida. Y él fue el primero en animarte a seguir tu sueño, entonces vuelve a un escenario y haz lo que te gusta. Si es que eres tan bueno como dices, por supuesto. – bromee después de romper el hielo.
  Gabriel me dio una sonrisa torcida. Mi intento de animarle habia funcionado.
  -Gracias – me dijo, mirándome, recostándose en el asiento y acercándose a mí - .Por todo. Gracias por hacerme hablar de eso…gracias por ayudarme con Abby, gracias por haber estado conmigo en este mes lleno de locura.
  Casi sonreí. Me sentía halagada de lo que habia dicho. Un trueno ilumino el auto por dentro. Estaba mirando a Liam, a sus ojos verdes, que me miraban de forma penetrante, casi llegando a mi alma. Sentía como si me estuviese mirando por primera vez.
  Mi respiración se acelero y me encontré a mi misma respirando su efluvio.
  Otro rayo. Ninguno de nosotros se movió. Ni dijimos nada. Yo no sabía que podía ver el con la tenue luz, pero yo podía verlo perfectamente. Se veía aun más perfecto con esta luz, algunos de los mechones mojados de su cabello caían a los lados de su cara,  remarcando aun más sus rasgos. Era como si nunca hubiese visto que tan hermoso era Liam Miller, como si nunca me hubiese dado cuenta de la forma en que sus verdes ojos brillaban, la perfecta forma de sus carnosos labios…
  Liam tomo un mechón de mi cabello y lo puso con mucha delicadeza y ternura detrás de mi oreja. Luego bajo su mano y la puso en mi cuello. La deslizo lentamente a mi mejilla.
  Me estremecí con cada toque.
  Y de repente estábamos muy cerca. A unos pocos centímetros, a unos 3 centímetros. Sentía su calor, su respiración muy cerca de la mía.
  Otro rayo.
  Volví a la realidad.
  Me separe ipso facto de él.  
  -Lo siento – murmure - .Yo no puedo hacer esto. Yo no…lo siento. De todas formas, ¿de dónde salió eso?
  No podía creer que eso acabara de pasar. Que hubiese dejado que todo llegase hasta tan lejos.
  Esperaba que el concordara conmigo en que lo que habia pasado era una locura. Que nosotros solo éramos amigos.
  -¿Qué te paso? – me pregunto.
  -Nada – respondí instantáneamente - .Nada. Absolutamente nada. Somos amigos. No hay que confundir eso.
  -Pero podríamos ser más.
  -¡No! No lo digas. ¿Estás siquiera escuchando lo que estás diciendo? ¿Le vas a dar la razón a los rumores ahora? – le espete.
  -Entonces los rumores tienen razón. Tal vez la razón por la que yo no siento lo mismo por Jennifer es por ti. – admitió.
  -¡No Liam! ¡No! No digas eso, de verdad. Somos amigos. Eres, tal vez, el único amigo que tengo aquí. Por favor no lo arruines.
  Cada vez estaba más inquieta.
  -Renesmee, está bien. – hablo a la defensiva.
  Le mire, con duda. Ya se habia alejado y estaba de nuevo en su asiento, mirándome.
  No comprendía que quería decir.
  -Puedes dejar de mirarme como si fuera a saltar en cualquier momento sobre ti. No voy a forzarte a nada. – me dijo.
  -¿Qué? Yo no…
  -Es por tu ex novio, ¿me equivoco? – soltó de repente.
  Me quede petrificada. Claro que esto era por Jacob. ¿Por qué todo siempre llevaba a Jacob?
  -Tú no lo has superado. – añadió.
  No. Después de todos estos años seguía siendo Jacob. Siempre habia sido Jacob.
  No quería herir a Liam. Pero el tampoco debió haber hecho eso. Ambos teníamos la misma parte de culpa. Pero debía admitirlo, me sentía, de alguna forma, atraída por Liam. Y, de alguna forma, el lo hacía por mí.
  ¿Por qué no podíamos simplemente terminar esto y seguir con nuestra amistad normalmente?
  -Está bien. Es por Jacob. Yo no puedo superarlo. Y por mucho que yo quiera estar contigo… - su rostro se ilumino - .Siento como si lo estuviese engañando.
  -No lo estas.
  -Lo sé – admití - .Lo sé. Pero lo que nosotros teníamos era muy fuerte. Y la separación fue muy repentina. Y muy dolorosa. Todavía me duele. No estoy lista para abrir mi corazón a otra persona.
   La mirada de dolor en el rostro de Liam me entristecía, pero debía ser  honesta con él.
  -¿Por qué no buscas seguir adelante? – me pregunto.
  -Lo he intentado – le dije - .Jacob simplemente  no haba mas conmigo.
  -¿Me estás diciendo que te ignora desde que te mudaste?
  Asentí.
  Las comisuras de sus labios se levantaron.
  -Eso significa que el no está en el juego. – dijo.
  -¿Qué juego? No hay ningún juego – le pregunte con confusión y mi ceño fruncido.
  -Si él no está aquí luchando por ti, entonces el no te merece, bailarina.
  Mis mejillas se sintieron calientes, de nuevo.
  Unas luces nos iluminaron adelante. Entrecerré los ojos y vi un auto. Una persona se bajo del auto.
  Emmet.
  Vino hasta nosotros, con una sombrilla. Abrí mi puerta.
  -¿Necesitan un aventón? – pregunto.
  Nos apeamos del auto, Liam tomo a Abby en sus brazos y nos montamos en el auto de Emmet.
  Hicimos todo el camino en silencio. Liam apenas me dirigió la palabra.
  Emmet le prometió a Liam que mañana su auto estaría en su casa.
  Claro que lo estaría.
  Llegamos a casa. Me fui directamente a mi habitación, tome una ducha de agua caliente y me metí inmediatamente en mi cama.
  Habia sido un largo día.
  Mire mi brazalete con los pequeños dijes. Siempre me habia gustado mucho mi brazalete. En el momento en que me subí en el avión que me estaba llevando lejos de todo lo que conocía y quería, sentía como si me conectara a Jacob de alguna forma. Esa sensación se perdió con el pasar de los años. Todo por la falta de una respuesta, todo porque nunca habia nada, porque en todo este tiempo lo único que habia obtenido de Jacob, habia sido silencio.
  Me sentía tan estúpida, tan tonta.
  Después de tanto tiempo, tantos años, me seguía doliendo su indiferencia y seguía esperando una respuesta en algún momento.
  Me comencé a sentir frustrada, enojada. Las lágrimas vinieron a mí y comenzaron a salir de mis ojos, rodando por mi cara hasta llegar a la almohada.
  Diablos, ¿Por qué seguía llorando?
  Una imagen de Liam, mirándome con sus penetrantes ojos verdes, todo empapado, sonriéndome, vino a mi cabeza.
  Liam habia sido una gran ayuda. Mi único amigo. Y no quería perderlo. No ahora. Tampoco quería lastimarlo. Pero Jacob estaba ahí. Siempre habia estado ahí y sabia que no se iría de mi vida tan fácilmente.
  Estaba cansada. Cansada de esperar algo de Jacob, de dejarlo impedirme seguir con mi vida, de dejarlo impedirme ser feliz.
  Esa noche llore. Llore de impotencia. Llore de todo lo que pasaba en mi vida. Llore por Jacob, principalmente.
  Llore hasta que me quede dormida.
 
  Me desperté tarde.
  Era un día bastante claro para la tormenta de ayer.
  Tome mi teléfono y llame a Liam. No contesto así que llame a su casa. Abby respondió.
  -Hola Abby, es Renesmee. ¿Todo está bien?
  -Hola Nessie. Si todo está muy bien. ¿Qué tal tu?
  -Bien.
  -Gran aventura la de ayer, ¿no? – hablo con emoción al otro lado de la línea.
  -Si – respondí - .Umm. ¿Liam está allí?
  -No, el se fue temprano a casa de Caitlin.
  -¿Caitlin? – jadee con incredulidad.
  -Sí.
  -¿Estás segura?
  -Sip.
  El habia vuelto con ella después de lo que habia pasado ayer.
  Bueno, lo que casi habia pasado.
  -Nessie, ¿estás molesta? Porque Liam parecía molesto esta mañana. – me dijo.
  -No, no estoy molesta.
  Estaba…decepcionada. Tal vez.
  -Abby, ¿me harías un favor? – le pregunte y me mordí el labio.
  -Claro.
  -¿Me podrías hacer saber cuando Liam llegue? – le pregunte con inquietud.
  -Claro que sí.
  -Gracias. Hasta luego.
  -Hasta luego.
  No sabía qué haría si Liam regresaba con Caitlin.
  El pensamiento  de ellos juntos de nuevo me hizo tener una pulsada en el estomago, una pulsada de… ¿celos? No, no, no. ¿Yo, celosa, de Caitlin…?
  Deje el pensamiento colgando. No, yo no debería sentir celos. Yo misma lo habia dicho ayer, Liam y yo éramos amigos, nada más.
  Pero entonces, ¿Por qué ese sentimiento seguía en mí?
  Ya, definitivamente, me habia vuelto loca.
  Fui a tomar un baño, para intentar olvidar eso. Luego me vestí y baje las escaleras. Mi familia entera estaba en la salita. Mi padre me miro con el ceño fruncido.
  Mierda. Era por lo que habia pasado en el auto anoche con Liam.
  El negó con la cabeza.
  -¿Por qué no nos dijiste que creías que alguien estaba vigilándoles? – me pregunto.
  Eso llamo la atención de todo mi familia, especialmente de mi madre.
  -No creí que fuese algo de qué preocuparse – me defendí - .Además me puedo estar equivocando.
  -Algo un poco improbable – dijo mi madre - ¿Quién puede estar siguiéndote?
  -Ahí está, ¿Quién puede estar siguiéndome? – Dije - .Es imposible.
  -Puede ser alguien del clan de los Vulturis – dijo Rose - .Pueden estar vigilando que no estás con Jacob.
  -Yo hubiese visto esa decisión de Aro. – dijo Alice.
  -Tú no puedes ver nada que se relacione con Renesmee. – refuto mi madre.
  -Pero hay algunas partes, pequeños flashes de su futuro que puedo ver. Como las decisiones de Aro que respectan con ella. – dijo Alice.
  -Pero esa no es la forma de actuar de los Vulturis – dijo Jasper - .Ellos no actuarían a escondidas. Ellos nos hubiesen visto, cara a cara.
  -Pero eso puede ser una estrategia. – intervino Emmet.
  -Estoy con de acuerdo con Jasper - concordó Carlisle - .Si los Vulturis viniesen, querrían vernos, cara a cara, y Aro usaría sus poderes para poder ver lo que ha pasado en este tiempo.
  Todos nos quedamos en silencio, pensando en eso. Yo estaba de acuerdo con mi abuelo.
  -¿Entonces quien podría estar siguiendo a Nessie? – pregunto Esme.
  El teléfono sonó. Yo lo tome inmediatamente.
  -¿Hola? – respondí, esperando que fuese Abby.
  -Hola Ness – era ella - .Liam a esta aquí.
  -Genial. Gracias. Nos vemos en un rato.
  Colgué.
  Fui a mi habitación, tome mis zapatos y baje las escaleras de nuevo. Tome las llaves de mi auto y me encamine a la puerta.
  -Nessie – me llamo mi padre. Me di la vuelta - .Ve con cuidado.
  Asentí.
  Salí de la casa, me subí a mi ato y me fui lo más rápido posible a casa de Liam.
  Cuando llegue allá, su auto estaba aparcado afuera. Aparque el mío y me apee de este. Respire hondo y subí las escaleras del porche. Di tres golpes en la puerta. Liam abrió unos segundos después y parecía bastante sorprendido de verme.
  Habia olvidado preguntarle a Abby que no le dijera a Liam nada sobre mi llamada. Pero al parecer ella no le dijo nada. Bien.
  -Hola. – salude.
  -Hola. – dijo, dio un paso fuera de la casa y cerró la puerta a sus espaldas.
  Genial. Lo único que faltaba era que hubiese traído a Caitlin a su casa.
  -Yo venía a ver si tu auto si habia llegado. – me invente.
  -Oh, sí. Llego. Gracias por venir, pero una llamada hubiese sido suficiente. – dijo con tono amable, pero sus ojos gritaban: “¿Qué demonios haces aquí?”
  -¿Y todo está bien? Me refiero, ¿todo está bien entre nosotros? – pregunte, con incertidumbre.
  -Claro, ¿Por qué no iba a estarlo? – se encogió de hombros.
  Yo sabía que él quería que lo dijera.
  -Pues, después de lo de ayer… - deje la frase colgando.
  -¿Qué paso ayer?
  Vi como sus ojos se iluminaban con un pequeño halo de esperanza. El quería que reconociera que eso habia significado algo para mí.
  -Nada. –conteste.
  Esa luz en sus ojos se apago y sus ojos se llenaron de decepción.
  -Eso fue lo que pensé. – contesto.
  Nos quedamos en silencio, yo evitando su mirada.
  -Lo encontré. – Sonó una voz desde la casa y luego la puerta se abrió, revelando a Caitlin, con un diminuto conjunto de ropa interior en su mano - .Sabia que estaba aquí.
  -Está bien, lo encontraste, ahora puedes irte. – le dijo Liam con apuro.
  -Recuerda que tú me trajiste – le murmuro ella con un tono seductor - .Tu me tienes que llevar de nuevo.
  -Prefiero pagar un taxi. – le dijo él.
  Y justo en ese momento un taxi apareció frente a la casa.
  Los tres nos quedamos sorprendidos por eso.
  -¿Qué demonios? – dijo ella.
  -Yo lo llame – dijo la voz de Abby desde la puerta - .Fue bueno verte Caitlin. Adiós.
  Caitlin fulmino a Abby con la mirada y luego a mí. Se fue a regañadientes.
  -Hola Nessie – me saludo la pequeña con una sonrisa - .Ahora pueden hablar. – nos anuncio y entro en la casa de nuevo, cerrando la puerta a sus espaldas.
  Nos quedamos en un silencio incomodo mientras el taxi se iba.
  -Lencería de suerte, ¿no? – dije para romper el silencio.
  -Ella pensó que estaba aquí. – murmuro, evitando el contacto directo con mis ojos.
  -Y tú olvidaste llevarla a casa más temprano. – agregue con sarcasmo.
  Vi que se estaba comenzando a enojar.
  -Exactamente. – respondió con frialdad.
  Eso hizo que la sangre dentro de mí hirviera.
  -Fui a su casa a tomar mis cosas y llevarle las suyas, porque después de ayer, estoy seguro que no quiero nada con ella. – dijo.
  Mis ojos se abrieron mucho. Yo pensaba que ellos habían pasado la noche juntos.
  -¿Eso quiere decir que no dormiste con ella? – le pregunte, casi con timidez.
  -Claro que no. No duermo con Jennifer ni con ninguna otra chica. Pero si lo hubiese hecho, te lo hubiera dicho. Porque ella es mi ex y tu y yo no somos más que amigos, ¿verdad?
  La ira crecía en mí cada vez más y más.
  -Exacto. – conteste a regañadientes.
  Liam dio un paso más cerca de mí.
  -Pero si el hecho de que yo este con otra persona o Caitlin te molesta, sería el tiempo perfecto de aceptar  que lo que hay entre nosotros es más que amistad.
  -No me molesta. – mentí con los dientes apretados.
  -¿Entonces porque estas tan enfadada? – espeto.
  -No lo sé.
  -Si lo que pasó ayer significo algo para ti, y no quieres que yo este con ninguna otra chica, es el momento para decírmelo.
  -¡Esta bien! ¡No quiero que este con ninguna otra chica! – explote y estaba casi gritando - .Y mucho menos que estés con esa perra loca de Caitlin.
  El me miro sorprendido. Yo también estaba sorprendida de lo que acababa de decir. Prácticamente habia admitido que estaba que reventaba de celos por dentro. Lo cual era una terrible verdad.
  Su mandíbula cayo abierta y yo puse cubrí mi boca  con mi mano.
  -Lo siento – murmure - .Lo siento mucho. Lo siento porque ayer actué como una gran y estúpida idiota. Lo siento por seguir actuando como una idiota ahora, no tengo derecho de…
  -Creo que nos hemos disculpado mucho el uno con el otro últimamente. – me corto.
  -Sí. – concorde.
  Nos miramos a los ojos.
  -Bien, porque yo no me voy a disculpar. – dijo.
  -¿Por qué? – fruncí el ceño con confusión.
  -Por esto.
  Y me beso.
  Al principio me tomo desprevenida y por sorpresa, pero muy pronto me encontré a mi misma respondiendo su beso.
  Liam puso sus manos en mi cintura y me cerco a él, cada vez apretándome con más fuerza, como si creyera que en cualquier momento yo fuera a huir.
  Como si yo quisiera huir…
   Subí mis brazos lentamente y rodee su cuello. Cerré mis ojos, queriendo que el momento nunca acabara.
  Me sentía…feliz, casi eufórica. Mi corazón latía rápidamente, mas rápido de lo que ya lo hacía. Esas cosquillas que no sentía hace mucho tiempo estaban de nuevo en mi estomago, expandiéndose a cada parte de mi, haciéndome casi débil a la merced del chico que estaba frente a mí.
  Liam separo sus labios de los míos. Abrí mis ojos. Me estaba mirando.
  -Estas muy caliente. –bromeo.
  -Anhidrosis. – murmure, ya que era todo lo que me salía, siguiendo con la broma.
  -Anhidrosis.
  Y nuestros labios se volvieron a unir, bailando un baile que parecía que conocían desde hace mucho tiempo, como si lo hubiesen conocido durante toda la vida.
  -Sientes más de lo que admites por mí. – murmuro contra mis labios.
  -¿Cómo no lo supiste antes? – murmure yo de la misma forma.
  Y seguimos allí, besándonos hasta que nuestros labios dolían.
  Al final, sonreí.
  Y por primera vez, en mucho tiempo, me sentía viva. No me sentía sola. Me sentía…querida.
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MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Dom Dic 01, 2013 8:53 pm

a ti te gusta llevarme la contraria? jajjajaja ok no...ahora en enserio me ha encantado Liam es...adorable!!
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MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Sáb Dic 07, 2013 10:45 am

Hola! Bueno, aqui les dejo el capitulo de hoy!! Espero que les guste. Es algo asi como...un poco de calma para lo que viene en los proximos capitulos!
En fin, espero que les guste y hasta luego!!!!

____________________________________________________________________________________________

Un poco mas normal

Habia pasado una semana después de todo lo sucedido con Liam. Tenía que admitir que era lo más feliz que habia llegado a ser después de un largo, largo tiempo.
  Liam y yo habíamos hablado y aclaramos que si las cosas entre nosotros no funcionaban, seguiríamos siendo amigos. Yo le habia pedido, algo así, como un tiempo. Le dije que no me sentía lista para que todos supieran que estábamos juntos.  Así que en público seguíamos actuando como buenos amigos, y en algunos momentos a solas, como más que eso.
  Claro que todos en mi familia ya lo sabían. Era casi imposible mantener un secreto con Edward Cullen como padre.
  El cumpleaños de Abby estaba cada vez más cerca y yo aun no tenía un regalo.
  Habia pasado tiempo con Abby y Liam en la redecoración de la habitación de la pequeña. Habíamos pintado de nuevo la habitación de un color rosa pálido con siluetas de bailarinas pintadas en negro. La habíamos estado pasando muy bien, hasta que Abby me propuso que nos hiciéramos unas fotos con poses de ballet. Me habia negado en rotundo desde el primer momento, la idea no me entusiasmaba mucho. Pero ella, finalmente, me habia convencido.
  Y ese era el plan de hoy.
  Salí de casa con mis zapatillas de punta en mi bolso a las 3 pm. El día era frio, pero no llovía y no habia nieve, lo cual, en esta época, era casi un milagro. Llegue en unos 30 minutos a casa de Liam. Al principio, antes de ir a su casa, le preguntaba si su madre estaba allí, porque la verdad es que sería muy incomodo. Liam siempre me contestaba diciendo:
  -Pues si piensas venir a eso de las once de la noche o antes de las nueve de la mañana, la encontraras aquí. Si vienes entre ese horario podrías ver las palabras de afecto que nos dedicamos al otro.
  Sabía que con palabras de afecto se refería a los grandes argumentos que siempre tenían. La relación con su madre no era la mejor y cada vez estaba peor.
  Ahora ya no me preocupa que la señora Miller estuviese en casa.
  Subí los escalones de la puerta y toque la puerta tres veces. Liam abrió al poco tiempo, con una gran sonrisa.
  -Vaya, pensé que no lo ibas a hacer. – me dijo mientras me hacia paso para que entrase.
  -Que poco confías en mí. – dije con indignación fingida mientras entraba.
  -No es eso – cerró la puerta a mis espaldas y se posiciono frente a mí, tomando mi mano - .Tan solo no te veías muy entusiasmada por la idea.
  -Pero lo voy a hacer. – asegure.
  Liam me dio un beso rápido.
  Me sorprendí por eso.
  -No hay nadie alrededor. – se defendió.
  -¿Qué tal si Abby hubiese bajado las escaleras? – pregunte.
  La verdad es que no estaba enfadada. El gesto me habia sorprendido un poco, pero, a decir verdad, me habia gustado mucho.
  -Pues le hubiésemos ducho que fue un accidente. – explico.
  Sonreí y negué con la cabeza.
  Justo en ese momento, escuche pasos por la escalera y solté mi mano de la de Liam. Abby apareció unos dos segundos después.
  -Hola Nessie. – me saludo. Parecía bastante emocionada.
  -Hola Abby. – le salude con una gran sonrisa.
  -Bueno, ¿podemos comenzar? – pregunto Liam.
  Abby asintió y yo también. Abby quería unas fotos en el exterior. Liam iba a hacer las fotos, así que mientras él iba por la cámara, nosotras salimos.
  Me puse mis zapatillas de punta a petición de Abby. Ella las miro con añoranza.
  -Yo ya quiero un par. – suspiro.
  -Paciencia pequeño saltamontes. – le dije en respuesta, con una pequeña sonrisa.
  -Pero es solo que de verdad quiero tener un par. – explico, suspirando de nuevo.
  -No es la gran cosa. – le dije.
  Ella me miro casi como si acabara de soltar un terrible improperio.
  -Pero claro que lo es. – refuto, casi ofendida.
  -Está bien, lo es – acepte y una idea un poco descabellada me vino a la cabeza - .Abby, ¿Qué tal si hacemos un trato?
  Ella me miro expectante y luego asintió.
  -Bueno, ¿Qué te parece si yo te doy un par de zapatillas? Como regalo de cumpleaños – propuse y una gran sonrisa se extendió por su cara - .Pero no las puedes usar. Serian como una decoración en tu habitación. Y cuando puedas empezar a usarlas en clase, las puedes usar. – concluí.
  Su cara se ilumino y, de un momento a otro, me estaba abrazando.
  -¿Supongo que eso es que aceptas el trato? – pregunte, una sonrisa extendiéndose por mi rostro, y le devolví el abrazo.
  -Si – acepto - .Prometo no usarlas hasta que pueda usarlas en clase.
  -Perfecto.
  Liam llego.
  -¿Qué me perdí? – pregunto.
  -Nada. – respondí.
  Comenzamos con la sesión de fotos. Tomamos algunas fotos graciosas, otras normales y otras de ballet, tal y como Abby quería. Al final incluimos a Liam. Nos tomamos una hora haciéndolo.
  Terminamos entrando a la casa. Estaba haciendo mucho frio y ninguno se habia puesto, ni siquiera, un suéter.  Así que cuando entramos los tres teníamos frio. Abby quería ir a comer algo, así que Liam le dijo que se pusiera algo abrigado y luego iríamos. Ella subió rápidamente a su habitación para tomar sus cosas.
  Liam y yo nos sentamos en el sofá en el piso de abajo y yo comencé a desatar las cintas de mis zapatillas para quitármelas, ya que aun las tenía puestas. Estaba desatando las cintas de un pie cuando Liam tomo mi otro pie y comenzó a ayudarme a desatarlas. Sonreí al verlo tan concentrado haciéndolo. Cuando termino de desatar la cinta, me quito la zapatilla y me la paso. Yo ya habia terminado con la otra, así que las tome las dos y me estaba disponiendo a ponerme de pie para guardarlas en mi bolso cuando el tomo mis dos pies y los puso en su regazo.
  -¿Qué haces? – pregunte con extrañeza ya que estaba mirando mis pies, y justo después, para aumentar lo extraño de ese momento, comenzó a masajearlos.
  -¿Duelen? – pregunto y me miro con preocupación.
  Entendí en ese momento todo lo que habia hecho. Sonreí levemente.
  -La verdad es que no. – le conteste.
  -La verdad es que lo parece – refuto - .Además tus pies están muy rojos.
  Eso era algo normal. Yo era, además, casi pálida. Desde el momento en que habia comenzado a practicar ballet con zapatillas de punta, mis pies siempre terminaban de color rojo.
  -Es algo totalmente normal – respondí y tome sus manos. Eso hizo que me mirara. Yo retire los pies de su regazo y me acerque a él, así que estábamos a escasos centímetros - .Esta bien. Estoy bien.
  -¿Sabías que es bastante difícil no besarte cuando estas así? – dijo y miro mis labios. Yo me di cuenta que estaba mordiendo mi labio y poco a poco lo deje de hacer - .Por Dios, Nessie, de verdad se me hace bastante difícil cumplir con lo que me pediste. No sabes cuánto me gustaría poder caminar por ahí cogiéndote la mano, o poder robarte un beso en un  cualquier momento. Y créeme que serian muchos esos momentos.
  Mire a sus ojos verdes por un momento.
  -¿Quién te lo está impidiendo? – dije con un hilillo de voz.
  E inmediatamente comenzamos a besarnos.
  Comenzó como un beso suave y dulce, y su intensidad fue incrementando poco a poco. Los labios de Liam eran cálidos y suaves. Mi boca se abrió ligeramente y la suya también y en poco tiempo, nuestros alientos se mezclaban entre si, al igual que nuestras lenguas, que jugueteaban la una con la otra. Puse mis brazos alrededor de su cuello, acercándolo más a mí,  y el envolvió mi cintura con sus manos, acercándome más a él.
  Por un momento olvide todo lo que tenía a mi alrededor, todo lo que pasaba por mi mente, y me sentí en un mundo en donde solo estábamos Liam y yo, un mundo donde solo él y yo existíamos.
  Un sonido estridente, como de algo golpeándose contra el suelo, me saco de ese mundo.
  Me separe de Liam inmediatamente y mire alrededor para ver si Abby estaba cerca. Pero ella no lo estaba.
  -¿Qué fue ese ruido? – le pregunte en un susurro ya que era todo lo que me salía.
  -No sé.
   Mi levante del sofá y vi lo que habia provocado ese ruido. Habia sido yo misma. Habia dejado caer mis zapatillas al suelo. Las tome y comencé a caminar con ellas a mi bolso, en donde las guarde.
  Liam se me acerco y me abrazo por la espalda. Envolvió sus manos alrededor de mi cintura. Sentía su aliento y su respiración muy cerca de mí y eso provoco un montón de cosquillas en mi estomago.
  -Hace poco me estaba pensando en que nunca hemos salido solo tú y yo, como en una cita – susurro en mi oído - ¿Y me preguntaba si te gustaría salir en una conmigo?
  Casi me quedo sin respiración.
  Me di la vuelta entre sus brazos y envolví mis brazos alrededor de su cuello.
  -¿Y qué piensas que voy a contestar? – le pregunte mirándole a los ojos y levantando una ceja.
  -Sí. – fue mas una pregunta que una afirmación.
  -Entonces creo que adivinaste. – le dije.
  El sonrió.
  Nos volvimos a besar y…
  Un pequeño grito de sorpresa.
  Ambos nos separamos ipso facto, dejando muchos centímetros entre nosotros y miramos a Abby, quien estaba en el último escalón de la escalera, alternando la mirada entre su hermano y yo.
  Sentí mis mejillas cada vez mas calientes.
  Mire a Liam rápidamente, quien me miro al mismo tiempo, y me di cuenta que el tampoco sabía que hacer o decir.
  Ella termino de bajar el escalón que le faltaba y vino rápidamente hacia nosotros, que, aunque nos hubiésemos separado, seguíamos bastante cerca.
  -¿Ustedes estaban…?
  -No. – le interrumpimos Liam y yo al mismo tiempo.
  Ella abrió mucho los ojos y soltó una risilla.
  -Están saliendo. – anuncio con una gran sonrisa.
  -¿Pero qué estás diciendo? – Refuto Liam con el ceño fruncido - .Claro que no.
  -Claro que si – se veía muy emocionada respecto a esa idea - .Ustedes están saliendo. Son novios.
  -No Abby. – siguió el.
  -¿Entonces explícame porque se estaban dando un beso? – pregunto.
  Dios, ¿Por qué esta niña tenía que ser tan inteligente? ¿Por qué no simplemente se abría la tierra debajo de mí y me tragaba? ¿Por qué ningún miembro de mi familia llamaba en un momento oportuno?
  -No era un beso. – intervine.
  -Sí, lo era. – rebatió ella.
  -Bueno, pues… - mi mente se habia quedado en blanco - .Eso es lo que los amigos hacen.
  -¿Quieres decir que cuando sea mayor mis amigos me besaran? – pregunto con extrañeza.
  -¡No! – Liam y yo respondimos al mismo tiempo, casi gritando.
  -¿Entonces? – siguió ella.
  Ambos nos quedamos en silencio, mirándonos, buscando algo que decir.
  -Está bien, si. – admití.
  -¿Qué? – me pregunto Liam con sorpresa.
  Le mire.
  -Que si. Quiero decir, si, estamos saliendo.
  El parecía que no creía que yo acababa de admitirlo, mientras Abby estaba eufórica.
  -¿De verdad acabas de decir eso? – me pregunto en un murmullo.
  Asentí.
  El sonrió y me tomo la mano.
  Y la puerta se abrió.
  Los tres nos dimos la vuelta y vimos a la mujer rubia que estaba entrando a la casa.
  -¿Mama? – Abby se veía confundida.
  -¿Qué haces aquí? – le espeto Liam.
  -Hola a ti también – le contesto ella fríamente a él - .Hoy salí temprano del trabajo.
   Liam se separo de mí y comenzó a moverse alrededor de la casa. Primero tomo las llaves del auto, tomo su sudadera y volvió a mi lado, pasándome mi bolso.
  -Bien, nosotros ya salíamos. – le dijo él.
  -¿Mama no puede venir? – le pregunto Abby a Liam.
  Liam miro a su hermana por un momento y luego a su madre.
  -¿Quieres venir? – le pregunte, me di cuenta que muy a regañadientes.
  -¿A dónde van? – pregunto ella.
  Podía sentir la tensión en el aire.
  -Vamos a comer algo. – respondió Abby.
  -Abigail, ¿Por qué no te quedas conmigo y Liam y su amiga pueden ir a comprar lo que iban a comer y luego ellos pueden volver? – le propuso su madre.
  Ella se veía indecisa. Miro a su madre y luego a Liam, sin saber muy bien qué hacer. Liam suspiro al final y se agacho hasta quedar a su altura.
  -Quédate aquí. Nessie y yo iremos. Volveremos luego.
  -¿Seguro?
  El asintió, le dio un beso en la cabeza y camino afuera, conmigo a su lado. Cerró la puerta a sus espaldas y fuimos hasta su coche.
  Lo examine por un rato mientras conducía. Se veía muy tenso.
  -Oye, ¿estás bien? – le pregunte.
  -Lo estaré. – respondió.
  Tenía una mano al volante y con la otra se frotaba el cuello, un signo el cual habia aprendido significaba que estaba molesto. Tome la mano que tenía en el cuello y entrelace sus dedos con los míos.
  -¿Qué te pasa? Quiero decir, ya sé que es con tu madre. Pero, ¿Qué pasa ahora?
  -Ella no debería estar en casa en este momento. Siempre me ignora, y hoy no fue una mayor excepción, pero eso no me molesta, no ahora. Lo que me molesta es que ella cree que algo le pueda pasar a Abby conmigo. Ya tengo más que aceptado que para ella, yo mate a mi padre, pero que crea que algo le pueda pasar algo a Abby…eso me mata por dentro – admitió - .Ella nunca está en casa, no pasa tiempo con Abby, y aun así me hace esto. No sé si tiene sentido lo que digo, pero…
  -No, creo que te entiendo – le corte - .Pero, Liam, creo que ya te he dicho de esto, pero tú no tienes la culpa de nada. Y es bastante estúpido por su parte. Y ella se pierde lo maravilloso que eres.
  La verdad es que no sabía para hacerlo sentir mejor, pero al parecer mis palabras surgieron un pequeño efecto. Se relajo un poco y una pequeña sonrisa torcida comenzó a asomarse en su rostro. Y cuando estábamos en el auto, de vuelta a su casa, ya hasta bromeaba.
  Entramos en la casa, dejamos el paquete de galletas en la mesa del saloncito y nos sentamos en el sofá. Abby llego un momento después junto con su madre y todos comenzamos a comer, en un silencio un tanto incomodo.
  -Mama, ¿conocías a Nessie? – pregunto Abby a su madre, señalándome.
  La señora Miller me miro. Creo que era la primera vez que me miraba de las dos veces que nos habíamos encontrado.
  -No. – respondió la señora Miller a Abby.
  -Bueno, mama, ella es Renesmee. Nessie, ella es mi madre – nos presento la pequeña - .En realidad, mama, Nessie estaba en el hospital cuando me quebré el brazo.
  -Oh, vaya, creo que no me di cuenta – dijo ella - .De todas formas, un placer conocerte.
  -Lo mismo digo. – conteste con una pequeña sonrisa.
  -Nunca te habia visto antes, ¿supongo no eres de acá? – inquirió.
  -No señora. Mi familia se mudo aquí hace unos meses. – respondí.
  -Oh – parecía estar pensando algo - .Hace pocos meses – mascullo - ¿Cuál es tu nombre completo?
  -Renesmee Carlie Cullen. – respondí automáticamente.
  -¿Carlie? – me pregunto Liam, con confusión.
  -Es mi segundo nombre. – me encogí de hombros.
  -¿Y porque nunca lo dijiste? – pregunto.
  -Casi nunca lo hago. – le respondí.
  -Pero te hubiese podido llamar Carlie. – me dijo.
  -No, la verdad no. Prefiero Nessie. – le dije.
  El me dio una sonrisa torcida, puso los ojos en blanco y negó con la cabeza.
  -Cullen – dijo su madre, llamando mi atención de nuevo. Asentí - ¿Eres familia de Carlisle Cullen?
  -El es mi padre. – seguía siendo extraño llamar a mi abuelo mi padre.
  -Oh, interesante. ¿Y qué hace un doctor como él en una ciudad tan pequeña como esta cuando pudiera estar en una más grande y en donde le iría mejor? – cuestiono.
  -Mama. – le llamo Liam y negó con la cabeza.
  -Oh, la verdad no importa – le dije a él y me di la vuelta a su madre - .Siempre nos han gustado las ciudades pequeñas, y a decir verdad a Carlisle no le va nada mal.
  Ella asintió con la cabeza.
  Nos quedamos en silencio un rato, hasta que la señora Miller dijo que iría al segundo piso a trabajar con su computadora. Se puso de pie, se despidió y se fue.
  Liam, Abby y yo nos quedamos bromeando un rato y luego habia llegado mi hora de irme. Liam camino conmigo hasta mi auto.
  -Lo siento por lo de mi madre. – se disculpo.
  -Está bien. No me molesto. – admití.
  El suspiro.
  -¿Te veré mañana? – pregunto.
  -Claro. – acepte.
  -Genial – sonrió - .Oh, por cierto, y de esa cita que estábamos hablando – se inclino hasta que llego a mi oído y me abrazo - , el viernes de la próxima semana. ¿Te parece? – susurro en mi oído.
  -Perfecto. – murmure.
  Nos dimos un beso rápido, me monte en mi auto y me fui a casa.
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MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Jue Dic 19, 2013 3:48 am

Hola!
Perdon por no haber montado el capitulo el viernes, el cambio de temperatura siempre me hace daño y me dio un resfriado. Aun sigo resfriada, pero ahora estoy mejor :DAntes andaba mareada y casi muriendo....no, solo yo de exagerada. En fin, espero que les guste este capitulo. Por favor comenten que tal les parece, no saben que tanto me animan esos capitulos. El viernes si subire el otro.

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Terremoto

  La semana habia sido un poco loca.
  Liam y yo habíamos comenzado a actuar menos como amigos en la escuela y más como novios. Las personas nos miraban un poco, pero creo que ya todos sospechaban que habia algo entre nosotros.
  Ya era viernes. Me estaba preparando para mi cita con Liam. La verdad es que estaba bastante...emocionada. Nerviosa. Ansiosa. Sentía un montón de cosquillas en mi estomago.
  Liam no me habia querido decir que íbamos a hacer, tan solo me habia dicho el código de vestimenta. Habia dicho algo como: algo formal, pero no mucho. Así que, con ayuda de Alice y esas indicaciones, que habían sido más que suficiente para ella, habia elegido un vestido. Era un vestido tipo suéter que llegaba hasta los muslos, de color azul  oscuro y mangas largas. Era una noche fría. También me habia puesto ligueros negros y unos botines negros con un poco de tacón. Habia dejado mi cabello libre, cayendo en una cascada de rizos. Alice habia insistido que usara un poco de maquillaje, así que lo hice. Me puse un poco de sombra negra y un poco de brillo labial.
  Sonreí a la chica frente al espejo. La verdad es que me veía bastante bien.
  -Te ves muy bien. – concordó mi madre con mis pensamientos entrando en mi habitación.
  Me di la vuelta y sonreí.
  -¿Eso crees? – pregunte.
  -Lo hago – contesto con otra sonrisa. Camino hasta la cama y se sentó en el borde, mientras yo elegía mis aretes y me ponía el guardapelo que mis padres me habían dado - .Entonces, ¿A dónde irán?
  Solté una risilla.
  -La verdad – la mire por encima del hombro - , no lo sé.
  Tome unos aretes pequeños, del mismo color que mi collar, y me los puse. Me volví a mirar al espejo. Se veía bien.  
  -El chico, Liam, parece bastante agradable. – dijo a mis espaldas.
  Baje la mirada y me mordí el labio.
  Ella no lo conocía. No en realidad. Liam habia hablado algunas veces con los miembros de mí familia, pero ellos no lo conocían. El era tan maravilloso.
  Me di la vuelta y mire a mi madre.
  -Lo es. El es bastante mara…agradable. – le respondí. Cambie la última palabra a tiempo.
  -¿Qué ibas a decir? – pregunto con la cejas levantadas.
  -Nada. Que es bastante agradable.
  Sentía como mis mejillas se estaban sonrojando, por lo que camine hacia mi armario y pretendí que estaba buscando algo.
   La puerta de la habitación se abrió.
  -Oh, Liam – dijo Emmet, intentando imitar mi voz - , eres tan agradable – hizo una pausa –, y maravilloso.
  Me di la vuelta y lo fulmine con la mirada.
  Casi toda mi familia habia entrado. Estaban Alice, Jasper, Emmet, Rosalie y mis padres. Todos estaban cogidos de la mano o abrazándose.
  -Oh, Emmet – dije – que grata sorpresa es verte. – dije con ironía y una sonrisa falsa.
  -Lo sé, ¿verdad? – Sonrió – Es lo que dicen todos aquellos que me ven.
  Puse los ojos en blanco pero solté una risilla.
  Me gire de nuevo hacia el armario, recordando que debía llevar un bolsito con mi celular y llaves. Encontré uno pequeño y negro, bastante sencillo, pero perfecto para mí.
  Mire la hora en mi teléfono. 6:53. Liam debía estar a punto de llegar. Habia dicho que vendría por mí a las 7:00. Yo habia insistido en conducir hasta su casa pero el se habia negado rotundamente. Al final habia aceptado que viniera por mí.
  Suspire y salí de mi habitación, con mi familia siguiéndome a mis espaldas. Bajamos hasta el primer piso de la misma forma y nos sentamos en el sofá esperar. Esme y Carlisle se nos unieron.
  -Estas preciosa. – me dijo Rose.
  Sonreí.
  -Lo está, ¿no es verdad? – contesto Alice.
  Rose asintió, al igual que mis tíos, mis abuelos y mis padres.
  -Paren ahora, me hacen sonrojar. – murmure con una sonrisa.
  En ese momento se escucho un auto por el camino de entrada. Sabía que era Liam.
  -Nessie – me puse de pie en el momento en que mi madre me llamo. La mire. Ella se quedo mirándome por un momento y luego sacudió ligeramente la cabeza - .Diviértete.
  Sonreí, dije adiós y salí justo cuando Liam llegaba a la entrada. Baje las escaleras del porche y me subí al auto, al asiento del pasajero.
  Liam tenía un blazer negro sobre una camisa blanca y pantalones de vestir negros. Su cabello iba ligeramente desarreglado. Se veía extremadamente bien.
  Cuando termine de mirarlo de arriba abajo mire a sus ojos. El también me habia examinado y ahora me miraba a los ojos.
   Sonreí tímidamente.
  -¿Estoy bien para la ocasión? – pregunte.
  -Mas que bien. – respondió.
  Si seguía a este ritmo mis mejillas iban a quemarse en lo que quedaba de la noche.
  -Tú también te ves muy bien. – admití.
  El sonrió y comenzó a conducir.
  -Entonces – comencé - ¿me dirás a donde nos dirigimos?
  El soltó una risita y n ego con la cabeza.
  -Me siento bastante frustrada. – admití en broma.
  -¿No le gustan las sorpresas, señorita Cullen?
  -Me gustan pero al mismo tiempo no lo hacen – admití - .Mire, señor Miller, me gusta ser sorprendida. Pero no me gusta la espera para eso.
  -Paciencia.
  Puse los ojos en blanco.
  -Estoy esperando desde la semana anterior. – le dije.
  -Bueno, espera un poco más. Ya falta poco. No es la gran cosa sin embargo. – me dijo.
  -Eso lo diré yo.
  -Touché.
  Suspire y le mire.
  -¿Con quién dejaste a Abby? – le pregunte.
  -¿Recuerdas que te dije que mi tía vendría de visita? – me pregunto y me miro brevemente, luego volvió los ojos a la carretera.
  -Lo recuerdo.
  -Bueno, se quedo con mi tía y mis primos.
  -¿No llegaba ella la próxima semana? – pregunte con confusión.
  -Eso fue lo que dijo. Llego hoy de sorpresa – negó levemente con la cabeza - .Mi madre aparentemente sabia.
  -¿Y si ella no hubiese estado? – pregunte.
  -Abby se iba a quedar con una de sus amigas. Mi madre iba a pasar por ella. Se supone que hoy saldría temprano del trabajo – suspiro - .Por cierto, habrá una cena en casa la próxima semana. Me preguntaba si querrías venir.
  Me quede un momento mirándole, mordiéndome el labio.
  -¿Estás seguro que seré bienvenida? – le pregunte con incertidumbre.
  -Absolutamente – contesto - .Además será más divertido contigo.
  Sonreí.
  -Entonces supongo que allí estaré. – acepte.
  Liam sonrió y siguió conduciendo. En 30 minutos más llegamos a un restaurante que quedaba al norte de la ciudad. Era un restaurante bastante elegante y se veía que bastante caro. Yo no sabía mucho de eso, claro, ya que con mi familia casi nunca salía a comer ni nada de eso.
  Nos apeamos del auto y caminamos adentro.
  Resulta que Liam habia reservado una mesa y nos llevaron inmediatamente allí.
  -De verdad no debiste haber hecho esto – le dije una vez estábamos sentados, examinando a mi alrededor. Había mas personas en otras mesas, con sus elegantes vestimentas. Nuestra mesa tenía una bonita decoración y una vela en la mitad - .Hubiese estado bien si hubiésemos cocinado algo. Oye, me hubiese conformado con una galleta y una malteada de chocolate. – bromee.
  El sonrió.
  -No hubiese sido justo contigo – admitió - .Digamos que me haces feliz.
  Luche porque una gran sonrisa no se extendiera en mi rostro pero falle miserablemente, al igual que intentando no sonrojarme.
  -¿Lo hago? – pregunte en voz baja.
  -Lo haces.
  Le mire.
  -Digamos que también me haces feliz. – dije.
  El sonrió con eso.
  Después de eso pedimos lo que íbamos a comer. Como habia pensado, todo era bastante caro. Yo no comía mucho de todas formas, así que pedí algo pequeño y bastante barato.
  Fue una comida bastante placentera. Liam lleno la cena con sus bromas y la comida estaba bastante buena a decir verdad. Cuando llego la cuenta, le dije que me pagáramos la mitad cada uno, pero él se negó rotundamente. Ni siquiera me dejo ver la cuenta. Cuando comencé a protestar, Liam cambio hábilmente de tema. Era un experto haciendo eso.
  Salimos del restaurante y nos dirigimos de nuevo a su auto, tomados de la mano.
  -¿A dónde nos dirigimos ahora? – pregunte con una pequeña sonrisa en mis labios.
  -Ya verás. – respondió con otra.
  Condujo otros 15 minutos. Llegamos a un pequeño campo abierto, no había autos cerca.
  Liam se apeo del auto y vino caminando a mi puerta y luego la abrió. Me tendió la mano y me apee del auto.
  -¿Qué es esto? – pregunte.
  Liam siguió caminando a mi lado. Caminamos hasta la mitad del pequeño campo y Liam se detuvo. Me detuve a su lado.
  Envolvió su brazo en mi cintura. Puse mi cabeza en su hombro.
  -Un tiempo después de que mi padre hubiera muerto y que yo podía conducir de nuevo – comenzó - , encontré este lugar – hizo una pausa. Quite mi cabeza de su hombro y le mire - .Los problemas con mi madre apenas comenzaban – suspiro - .Después de una gran pelea que tuvimos, tome mi auto y salí. Encontré esto y, sonara estúpido, pero este lugar de alguna forma me calmo, me lleno de paz y de tranquilidad y en este lugar me sentía seguro, de alguna forma. Me gusta bastante aquí.
  Me miro.
  -Eres la primera persona que traigo aquí. – confeso.
  Casi no podía contener mi excitación.
  -Eso es bastante… - no encontraba palabras - .Vaya, no sé qué decir. Es bastante romántico y…me gusta que hayas querido venir conmigo.
  -Eres la única con quien me gustaría estar aquí.
  Nos dimos un beso.
  Mire al cielo estrellado. Luego mire al suelo. Me acosté en el suelo.
  Liam me miro desde arriba con diversión.
  -¿Qué haces? – pregunto con diversión.
  -Ven aquí. – le dije, palmeando el lugar a mi lado con una sonrisita en mis labios.
  Negó con la cabeza soltando una risilla, pero lo hizo. Me acerque a él y puse mi cabeza en su pecho, usándolo como almohada. Liam envolvió su brazo alrededor de mi cintura.
  -Cuando era niña me gustaba salir de mi casa y acostarme en el pasto a mirar las estrellas – confesé - .Siempre me parecieron mágicas – le mire - .Aun me parecen mágicas – le volví a usar de almohada - .En fin, siempre encontré que es algo maravilloso ver las estrellas brillando a una distancia tan lejana y aun así poder ver parte de su brillo. Le preguntaba a mi familia que tanto brillaría una estrella de cerca, como si estuviera frente a ti, cuanto brillaría de verdad. Llego un día en que estaba bastante triste, y salí a ver las estrellas. Me pareció que eran opacas y eso me puso aun más tristes. Estaba con Ja… - me calle abruptamente.
  -Estabas con Jacob. Lo entiendo. No hay problema. – dijo.
  -En fin, si. Estaba con él y le dije que las estrellas me parecían mucho más oscuras ese día – yo aparentaba unos 12 años en ese entonces. Suspire - .El me miro y, de alguna forma, me hizo sentir mejor. Llego a hacerme reír. Y después, me dijo que mirara a las estrellas de nuevo. ¿Y sabes qué? – le mire. Negó con la cabeza - .Brillaban otra vez.
  Suspire.
  -Después de eso me di cuenta de que veía las estrellas brillantes u opacas dependiendo de cómo estaba.  Las estrellas fueron opacas por un largo tiempo, Liam. Pero desde que te conocí, desde que eres mi amigo, ellas han vuelto a brillar. – admití.
  Me beso por un largo rato. A mí esto me gustaba.
  -Está comenzando a ponerse bastante frio – dijo - .Iré por una chaqueta. ¿Vienes? – me pregunto mientras se ponía de pie.
  Negué.
  -Voy a ver estrellas.
  El sonrió y se fue hasta su auto.
  Tuve esa sensación de alguien observándome. Me di la vuelta hacia unos árboles que estaba cerca del lugar.
  Me tense cuando vi dos figuras humanas en los arboles. Un hombre y una mujer.
  Cuando vieron que los habia visto se acercaron. Muy rápido. Una velocidad sobrehumana y que solo podía significar una cosa. Vampiros.
  -Renesmee Cullen. Es un placer conocerte en persona. – dijo el hombre.
  Su voz era profunda y me causaba escalofríos. Sus ojos eran color escarlata. Su tez era un poco bronceada tal y como la de la mujer, de color oliva, y los cabellos de ambos eran negros. Pero ella no tenía los ojos escarlata. Sus ojos eran de un color teca que habia visto antes.
  Dirigí una rápida mirada a Liam. Su coche estaba algo lejos, no podía ver mucho a esta distancia.  
  -¿Quiénes son? ¿Y cómo sabes quién soy? – pregunte de bastante mala forma.
  -Oh, pero que descortés por mi parte. Yo soy Joham – dijo y un recuerdo vino a mi mente. Joham. Él era el padre de…Nahuel. Pero…los Vulturis le habían…matado. ¿O no? - .Ella es mi hija mayor, Serena.
  Un momento. ¿Serena? Oh. Por. Dios.
  Tenía que salir de aquí ahora mismo.
  Después de que los Vulturis se hubiesen ido, mi padre nos habia desvelado quien le habia dicho a los Vulturis sobre Jacob y yo. Serena. La hermana de Nahuel.
  Nahuel nos habia encontrado tiempo después de que hubiésemos dejado Forks y nos dijo que lo lamentaba mucho por lo que sucedió con su hermana. Que él no tenía nada que ver con eso. Y era verdad. El era un buen amigo y mi padre habia leído su mente.
  -Veo que ya sabes quién somos. – dijo Joham.
  -Váyanse. – dije entre dientes.
  -Comprendo que desconfíes de nosotros. Especialmente después  de lo que mi hija hizo – la miro negando con la cabeza - .Serena, tu turno.
  -Lamento lo ocurrido con los Vulturis hace seis años – dijo con una voz aterciopelada - . Comprenderás que estaba siendo cegada por la rabia y la venganza. Creí que por culpa de tu familia habia perdido a mi padre, pero resulta que mi padre estaba con ellos. Lamentablemente fue muy tarde cuando lo supe. – confeso.
  Me limite a mirarlos con desconfianza.
  -De verdad lamento lo que mi hija hizo. Pero estoy aquí para algo mas – dijo y dio un paso cerca de mí. Retrocedí un paso. El me tomo el brazo y no me dejo escapar - .No te vamos a hacer daño – dirigió una mirada a mis espaldas. A Liam - .A tu amigo tampoco – suspiro y volvió la mirada a mi - .Uno bastante talentoso por cierto.
  Puso su mano en mi mejilla y comencé a ver imágenes. En mi mente. Casi como…mi don. No. Era mi don. Creía que cada don era único.
  Imágenes de mí y Nahuel pasaban rápidamente por mi mente. Imágenes de nosotros juntos. Como pareja. Imágenes mías con un gran vientre. Bebes. Yo, en una cama, y mucha sangre a mí alrededor.
 Las palabras de crear una raza superior se mezclaban con las imágenes en mi cabeza.
  Me separe de él abruptamente y le mire horrorizada. El me miro de vuelta y luego miro a Liam. Yo también. Era una figura a la distancia, estaba caminando aquí.
  -Nos veremos Renesmee. – dijo el vampiro y se fue rápidamente, como un rayo, con su hija.
  Me quede mirando el lugar entre el bosque por donde habían desaparecido.
  Mierda.
  Alguien me toca el hombro. Di la vuelta con tensión.
  Liam.
  -¿Estás bien? – me pregunto con preocupación, poniendo una chaqueta sobre mis hombros.
  -Oh. Si. Tan solo creí haber visto algo. Un animal. Mi imaginación – negué con la cabeza e hice una expresión como si eso fuera la idea más descabellada del mundo - .Creí que la chaqueta era para ti.
  -Oh, no. Creí que tenías frio. – confeso.
  Sonreí ante eso.
  Nos pasamos el resto de la noche en ese pequeño campo, hablando. Yo me mantuve alerta, pero los vampiros nunca regresaron. Mi noche se arruino totalmente.
  Liam me llevo a casa de nuevo y dijimos que nos veríamos al otro día.
  Cuando entre a mi casa, todos en mi familia ya sabían lo que había pasado. Mi padre ya les habia contado todo. Todos estaban muy serios, incluyendo a Emmet.
  -¿Cómo es posible que el tenga mi mismo don? – pregunte después de un largo silencio.
  -El es un espejo – respondió mi padre y todos le miramos con confusión - .Imita los dones de los otros. – aclaro.
  -¿Y cómo lo sabes? – Pregunto mi madre - .Nunca lo has visto.
  -Pude ver algo en los pensamientos de Aro. No pensó mucho en eso. Solo en un imitador. Y él estaba allí hace seis años en realidad – admitió - .Estaba  imitando tu barrera Bella. Pero todos los dones que copia son, obviamente, más débiles. Solo podía cubrirse a él.
  -¿Por qué nunca hablaste de eso? – le pregunto mi madre en tono acusador.
  -Nunca lo encontré de mucha importancia. – el se excuso.
  -Tenemos que encontrarlo. – dijo Emmet.
  -¿Y hacer que? – pregunto mi madre.
  -El no puede acercarse a Nessie – dijo Jasper - .No es que sea muy seguro que lo haga.
  -Concuerdo con Jasper – dijo mi padre - .Renesmee, hasta que el no esté lejos, no pienses que saldrás de aquí. – advirtió.
  Y todos concordaron con él.
  Me puse de pie y comencé a subir las escaleras. Todos volviendo a dispersarse en lo que hacían.
  -Renesmee – me llamo mi madre y me di la vuelta - ¿Le escribiste una carta a Jacob este mes? – me pregunto.
  Abrí mucho los ojos y recordé que no lo había hecho. Lo habia olvidado completamente.
  -Lo hare ahora mismo. – dije.
  Así que la semana siguiente pase mucho tiempo de calidad con mi familia. Todos salían a patrullar, a buscar a Joham. Me pasaba las horas bailando por mi cuenta, tocando el piano con mi padre, leyendo con mi madre, arreglando mi armario con Alice, retomando clases de defensa personal con Emmet y Jasper y siendo bastante consentida por todos. Especialmente por Rose. Hablaba todos los días por teléfono con Liam. Le habia dicho que estaba enferma, una gripe, y cuando hablábamos intentaba poner voz de enferma. Hablábamos por horas y horas antes de ir a dormir. El lograba hacerme sentir mejor en todo lo que estaba pasando.
  Nunca se encontró ningún rastro de Joham o su hija.
  El sábado estaba con Rose en el sofá, mi cabeza en su regazo y ella pasaba sus manos por mi cabello de forma relajante. Reíamos y hablábamos.
  -Ness, cariño, ¿y qué piensas que pasara con Liam? – me pregunto después de un corto silencio.
  Me puse seria de inmediato. Sabía a lo que se refería.
  -Aun hay tiempo. – le recordé.
  -Unos tres años, cuatro a lo máximo – dijo - ¿Qué pasara con él? Sabes que no puede venir con nosotros nunca.
  Suspire.
  -Creo que disfrutare el tiempo lo mejor que pueda y luego…luego volveremos a irnos a otro lugar y pueda que vuelva a mi estado vegetal.
  -No digas eso – me regaño - .No podría verte así nunca más. No es muy divertido oírte llorar cada noche.
  -Tal vez si te unieras sería divertido.
  -Eso es a lo que me refiero – la mire y vi que sonreía, mirándome - ¿Sabes cuando vi felicidad en tus ojos? Cuando Liam llego a tu vida. Y, ¿sabes cuánto tiempo tomo escucharte soltar una larga carcajada? Seis años – me sonrió - .Creo que voy a terminar transformando a ese chico.
  Reí.
  -No suena como una mala idea. – dije, pensándolo así de verdad.
  La voz de Emmet se escucho en la distancia junto con la voz de alguien más. Supuse que Jasper.
  -Rose, Nessie, vengan a ver a quien encontré. – nos llamo Emmet desde fuera.
  -Imposible… - murmuro Rose y me miro con alerta.
  Tarde un segundo en reconocer el porqué de su mirada. Ese olor que, a pesar de los años, seguía reconociéndolo en todas partes y estaba grabado en mi cerebro a fuego. Pero eso era imposible. Imposible.
  Me puse de pie rápidamente y corrí afuera. Me detuve abruptamente en la puerta.
  Ahí estaba el. A unos pasos de mí. Su tez bronceada, sus ojos negros en los que me habia perdido tantas veces. Esos ojos que ahora miraban directamente a los míos. Su boca se curvo en una sonrisa torcida.
  Jacob.
  Estaba allí. Frente a mí, a unos pasos.
  Imposible.
  Se acerco más a mí, hasta que quedamos a tan solo un paso. Me miraba con cautela.
  Era imposible. Un sueño.
  Espere despertarme, pero nunca paso. Esto era real. Jacob estaba ahí, después de tantos años. Después de todas las paredes y años de silencio que habia levantado, y ahora estaba ahí. Jacob llego de nuevo a mi vida como un terremoto, sin aviso previo, destruyendo caminos, paredes y todo.
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MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Jue Dic 19, 2013 8:44 am

waaaahhhhh...maravillozo!!! ya me estaba empezando a preocupar por que no subias cap .. espero que te mejores muy pronto.. saludos !
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pauly21
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MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Jue Dic 19, 2013 5:57 pm

oh dios mio!!!! ahora llega?!!!! ahra k has conseguido k acabe con Liam...te gusta volverme loca?!! no en serio me encanta Very Happy
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MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Sáb Dic 21, 2013 10:20 am

Hola!
Si ven, el capitulo ya lo monte. Me volvi responsable. Jajaja Very Happy
En fin, en este capitulo se revelan algunas cosas que no se habian dicho antes.
MUCHAS GRACIAS POR LOS COMENTARIOS! ME ANIMAN MUCHO A SEGUIR!
La musica de hoy: http://www.youtube.com/watch?v=4kT2HD9sZK8
En fin, les dejo leer, espero les guste. Comenten que tal les parecio!!!

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Cruce de fuego

Seguía en shock.
  No podía moverme, aunque por mi cabeza pasaron muchas acciones por realizar. No era capaz de pronunciar una palabra, aunque en mi cabeza estaba gritando: ¿Qué haces aquí? ¿Por qué estás aquí? ¿Qué quieres?
  Tenía una gran lucha interna entre salir corriendo al bosque, entre los arboles hasta que me encontrara muy lejos, alejada a miles de kilómetros de él de nuevo, o correr a sus brazos y que me estrechara en ellos, como hace tanto tiempo no hacía.
  -¿Nessie? – su voz me saco de mi lucha interna. Le mire.
  Seguía sin poder creer que estuviese aquí. Era casi imposible.
  Pero estaba allí.
  Jacob se acerco un paso más cerca de mí y me abrazo. Oh por Dios.
  No envolví mis brazos en el, como tantas veces habia hecho en el pasado. Seguía sin reaccionar, no podía moverme ni hablar.
  -Nessie, soy yo, Jacob. Jake. – dijo con diversión en su voz, separándose un poco de mi y haciéndome mirarlo a los ojos.
  Mi mente aun no lo procesaba. Me era imposible.
  Jacob se separo completamente de mí, aunque seguía tomándome por los hombros. Baje mi mirada al suelo del porche. Estaba segura que me veía como una estúpida.
  Jacob se puso a mi altura y me tomo de la barbilla. Me hizo mirarlo a los ojos.
  -Por Dios, eres tú. – murmuro.
  Las comisuras de sus labios se levantaron un poco.
  -¿Qué les parece si entramos? Sería mejor hablar adentro. – propuso Esme.
  No me habia dado cuenta de cuando ella habia llegado.
  Rose, Emmet y Jacob asintieron con la cabeza.
  Esme le dio una cálida sonrisa a Jacob y camino dentro de la casa. El suspiro y la siguió. Rose se quedo en la puerta, mirándome. Emmet se hizo a mi lado y me dio un suave empujón en la espalda para que caminara. Así lo hice. Camine dentro de la casa, con las miradas de Emmet y Rosalie a mis espaldas.
  Jacob se sentó en el sofá como si nada. Como si tan solo estuviese de paso en nuestra casa de Forks, después de patrullar, como si nada hubiese pasado, como si el tiempo no hubiese pasado, como si mi vida no se hubiera desmoronado en pequeños pedacitos en los últimos años.
  -Es una agradable sorpresa que hayas venido – comenzó a decirle Esme. Sus ojos clavados en mi - .Y dime, ¿Cuánto tiempo te piensas quedar?
  -Es un tiempo indefinido Esme – la miro mientras respondía y luego volvió sus ojos a mi - .Un largo tiempo espero yo.
  -Oh, eso es maravilloso Jacob – siguió mi abuela - ¿Tienes un lugar para quedarte?
  -La verdad es que no. – respondió el, con el ceño fruncido. Parecía como si apenas hubiese pensado en eso.
  -Puedes quedarte con nosotros, si deseas. – le ofreció ella con una sonrisa.
  Desvié mí mirada a ella, al igual que Jacob.
  -Espera – dijo Emmet con una gran sonrisa en la cara - ¿Eso quiere decir que tendremos mascota de nuevo? – Dijo en broma, pero se podía notar su emoción por tener a Jacob de vuelta - .Genial. Mascota de nuevo.
  -Genial – murmuro Rose por lo bajo - .Mal olor de nuevo.
  -Rose – la reprendió Esme y luego miro a Jacob - .Entonces, ¿Qué dices Jacob?
  -No es necesario que me quede aquí – dijo el - .Puedo buscar un lugar en la ciudad para quedarme, o puedo ir al bosque.
  -Como piensas eso Jacob, aquí hay suficiente espacio. – le dijo Esme.
  -¡Esme! – protesto Rose.
  Jacob le lanzo una mirada triunfante.
  Mis sentidos se despertaron inmediatamente.
  -No. – dije en voz baja, moviendo mis ojos por la mesita en medio de todos los sofás. Mire a Jacob - .Tú no tienes derecho de estar aquí…no ahora.
  -Nessie. – me reprendió Esme.
  -No – repetí, ahora más fuerte, mirando a cada uno - .El no puede quedarse aquí. Eso me… - mataría, quería decir - .Simplemente no puede. Yo no puedo. No…no puedo – mire a Esme. Me sentía...impotente, frustrada. Yo. No. Podía - .Tú no puedes hacerme esto abuela – le suplique, dándome cuenta de que estaba perdiendo el control de mis emociones. Me di la vuelta y mire a Jacob - .No pudiste dar una señal de vida en seis años. SEIS MALDITOS AÑOS. ¡Seis años en los que no pudiste ni siquiera responder a una maldita carta para decir tuve suficiente de ti, se acabo, acéptalo! ¡Seis años en los que yo estuve sufriendo cada noche, intentando a aprender a vivir sin ti, llorando como una estúpida cada noche mientras…!
  -¡TU ME DEJASTE! – Grito, poniéndose de pie.
  Cada una de sus palabras desbordo una enorme amargura.
  Ahora Jacob estaba de pie, enfadado, sus hermosos ojos negros fijos en los míos, llenos de dolor. El mundo entero se quedo en silencio. O eso es lo que a mí me pareció.
Like a Star @ heaven  Quería correr lejos, a un lugar en donde pudiese esconderme y llorar. Un lugar en donde pudiese librarme de todos esos sentimientos que ahora me ahogaban y sofocaban. Con cada respiración que entraba en mis pulmones, sentía como si me enterraran espinos que me cortaran, cada memoria, cada sentimiento de culpa, desgarrando dolorosamente mi corazón.
  Yo lo habia dejado. Era verdad.
  Yo era la culpable de mi propia miseria.
  Trague en seco, recordándome que lo habia hecho para salvar la vida de mi familia y la de Jacob. No podía dejar que la reaparición de Jacob destruyera las certezas que habia tardado tantos años y tanto esfuerzo en construir.
  Las lágrimas ardieron en mis ojos, pero las contuve.
  -Tienes razón, te deje – admití y trague saliva - .Y tu quisiste igualar el marcador – mi voz sonaba rota y sabia que en cualquier momento me iba a quebrar. No quería hacerlo, sin embargo - .Pero mira las razones de ambos. Yo lo hice para protegerte, Jake – hice una pausa y le di una sonrisa triste - .En cambio tu, tu lo hiciste para…herirme.
  No respondió.
  Una lágrima se desbordo de mi ojo y me apresure a limpiarla con la manga de mi camisa. Mi pecho se hundía con el dolor. Sentía una terrible opresión en mi estomago. Un terrible nudo en mi garganta. Mis ojos ya llenos de lágrimas.
  Creí que no tenía mas lagrimas para llorar. Al parecer estaba equivocada.
  -No hubo un solo día – comenzó Jacob, con la voz más ronca de lo normal – en el que no me maldijera por todo el dolor que te estaba causando. Sé que fui un idiota. Actué como un estúpido niño. Y para eso estoy aquí. Para redimirme. Para curar las heridas que cause.
  Suspire, el aire cada vez más pesado a mi alrededor, haciéndoseme difícil respirar. Cerré los ojos.
 -Seis años – dije con suavidad - .No estás aquí para curarlas – abrí mis ojos, otra sonrisa triste en mis labios - .Estas aquí para abrirlas de nuevo.
  Vi como se quedaba helado con mi respuesta.
  Me moví con pasos suaves pero rápidos a la escalera y comencé a subir. Necesitaba estar sola. Me pare en el cuarto escalón y me di la vuelta. Todos me miraban.
  -Estaré en mi habitación si me necesitan. – dije y seguí subiendo.
  Debía aclararlo antes de que alguien se pusiera de guardia en mi puerta. Me habia escapado una vez por la ventana, una noche en donde no soportaba mas el dolor de nuestra separación.
  Llegue a mi habitación, entre y cerré la puerta a mis espaldas. Me deslice hasta el piso. Las lágrimas no se demoraron en salir de mis ojos y no intente detenerlas.
  Lagrimas cubrieron mis mejillas con rapidez. Los sollozos salían y no podía hacer nada para detenerlos.
  Me estaba desmoronando. De nuevo. Justo cuando habia pensado que las cosas estaban yendo bien, cuando todo estaba volviendo a ser bueno. Aunque debí haber sabido que algo saldría mal, que la vida haría explotar una bomba en mi camino, porque así parecía, como si yo andará por la vida con una granada sin seguro y siempre habia algo que la hacía explotarme en la cara.
  La vida era una despiadada perra. Era como si dijera: Oh, vaya, Renesmee comienza a ser feliz. Sí, eso no está bien. Hay que hacer algo para arruinar su felicidad.
  Escuche pasos en el pasillo que se detuvieron frente a mi puerta. Cubrí mi boca con mi mano para intentar cubrir mis estúpidos sollozos. Los pasos se fueron unos minutos después.
  Me puse de pie y me fui a mi cama. Me tumbe allí, boca abajo, con mi almohada sofocando mis sollozos. ¿Y ahora que iba a hacer con Jacob aquí? ¿Qué iba a pasar con Liam?
  Oh, Liam. Yo no quería herirlo. Y no lo iba a hacer. El me habia hecho mucho bien y yo la verdad comenzaba a sentir algo por él, algo fuerte.
   Me permití sollozar, me permití llorar y sacar todo lo que tenía en mi interior.
  Permití que el dolor me consumiera por un rato.


Mis ojos se abrieron cuando alguien llamo suavemente a la puerta.
  -Renesmee, cariño, ¿podrías abrir la puerta? – pregunto la voz de mama al otro lado.
  Mire mi reloj. 6:35 p.m. Vaya, me debí haber quedado dormida.
  Me puse de pie y camine a la puerta. La abrí y me encamine al baño. Mi madre entro y se sentó en la cama.
  -¿Cómo te sientes? – me pregunto ella.
  -Bien. No sé porque dormí tanto.
  -Ya sabemos lo que paso – dijo ella - .Tu padre ya hablo con Jacob. Bueno, leyó su memoria.
  Me detuve en seco. Le mire.
  -Entonces Jacob sigue aquí. – mi pregunta sonó mas como un suspiro de alivio.
  Mi madre asintió.
  -Así es – confirmo - .Y se quedara con nosotros por un tiempo – me informo - .Jacob nos necesita.
  Me acerque a ella y me senté a su lado.
  -¿Por qué? – le pregunte.
  -Pregúntale a él. – me respondió.
  Me quede en silencio.
  -Jacob quiere hablar contigo. Está en el saloncito – se puso de pie y camino hasta la puerta. Me miro antes de irse y dijo -: Baja tan pronto como te sientas lista. Jacob nos necesita de verdad en estos momentos. – y se fue.
  ¿Por qué Jacob nos iba a necesitar? Vaya, esto era extraño.
  Tome una respiración profunda, fui al baño, me lave la cara y me decidí a bajar.
  Efectivamente, Jacob estaba en el saloncito, paseándose de un lado para el otro. En cuanto me escucho llegar, dio la vuelta y me miro. Una pequeña sonrisa se extendió en su rostro. Le di una pequeña sonrisa de vuelta.
  Termine de bajar las escaleras y me senté en el sofá. El estaba de pie, frente a mí. De alguna forma, me sentía extraña. Atraje mis piernas a mi pecho y las abrace con mis brazos.
  Me di cuenta de que no habia mirado muy bien a Jacob desde que habia llegado. Bueno, le habia mirado y eso, pero no le habia examinado, saber si habia cambiado o algo. Así que lo mire de arriba abajo. Seguía igual. Su tez bronceada, sus músculos se notaban bajo su camisa, sus labios aun parecían llamarme y sus ojos negros no habían cambiado para nada. Excepto su brillo. Las emociones que se veían en ellos. Me di cuenta que Jacob también me habia estado examinando. Me pregunte si los dos habíamos cambiado mucho, no físicamente, pero hasta llegar al punto donde no nos conocíamos como lo hacíamos. Recuerdo que Jacob era quien me conocía igual, o mejor que yo misma. Y yo a él lo conocía perfectamente.
  Me invadió un extraño miedo de no saber cuáles eran las motivaciones que tenia para estar aquí.
  -Lo siento por lo que dije antes. – dije.
  -No, tenías razón en todo lo que dijiste. –dijo.
  -La tenia, pero aun así no debí haber dicho eso. Lo siento.
  Jacob camino hacia el sofá y se sentó a mi lado. Mis músculos se tensaron por su cercanía. Acosté mi cabeza en mis rodillas y le mire. Me estaba mirando.
  -Respóndeme una cosa Nessie – me relaje de nuevo y sentí un sentimiento de calidez cuando él dijo el sobrenombre que me habia puesto hace tanto tiempo. Por poco sonrió - .Tu aun sientes algo por mí, ¿verdad?
  Respire hondo. ¿Y qué le decía? ¿La verdad? Se veía como una opción apetecible y peligrosa al mismo tiempo. Era apetecible porque quería saber que haría Jacob si lo supiese, si también sintiese algo por mí. Pero era peligroso por la misma razón.
  Aun así, decidí contestar con la verdad. Jacob me descubriría si mentía. O eso creía.
  -Si, Jake. Aun siento algo por ti. – admití.
  El sonrió abiertamente. Exhalo, como si hubiese tenido el aire contenido en sus pulmones y ahora, después de mucho tiempo, pudiese volver a respirar.
  -Bueno – dijo - .Por un momento creí que preferirías estar lejos de mí.
  -¿Cómo puedes pensar eso? Yo nunca quise que pasáramos tiempo alejados del otro.
  -Fue una elección que tomaste. – apunto.
  -No – negué - .Te pedí varias veces que vinieras a visitarme.
  -Como un amigo, sin embargo. – refuto.
  -Y eso aun no ha cambiado – le dije - ¿Por qué, de un momento a otro, eso es suficiente para ti? – hice la pregunta del millón de dólares.
  -No es suficiente – admitió y negó con la cabeza - .Pero es un buen comienzo. – añadió con una pequeña sonrisa.
  ¿Pero de que hablaba? Nosotros no podíamos estar juntos. No cundo esa fue la razón por la cual deje Forks hace tanto tiempo. No cuando mi familia podía estar en peligro por un mal paso que yo daba. No cuando él estaba en peligro.
  -Jake, que yo acabe de confesar que aun siento algo por ti, no significa que nosotros vayamos a estar juntos de nuevo. – aclare.
  -Lo sé. No al principio. – sonrió.
  -Jacob, estoy hablando enserio. Concorde para que te quedases con nosotros, pero eso no quiere decir que este abriendo el camino para que tú y yo…
  -Quiero comenzar de nuevo – me corto - .De cero.  
  Me quede en silencio.
  -Sin mentiras. Sin secretos. Comenzando de nuevo – siguió - .Solo tú y yo, como almas gemelas que están destinadas a estar juntas, pero se acaban de conocer. Entonces no me molesta ir lentamente. Tengo paciencia.
  -Jacob, ¿de verdad no estabas escuchando lo que dije? – proteste.
  El se irguió en la silla y me miro con seriedad.
  -Bueno, entonces para comenzar, sin secretos ni mentiras – el hizo oídos sordos a lo que yo acababa de decir - , debo confesar que en los últimos años ha habido otras mujeres.
  ¿Otras mujeres?
  Le mire estupefacta.
  -Nadie que conozcas. – aclaro.
  Le mire boquiabierta y estupefacta y con mil sentimientos encontrados dentro de mí. ¿Otras mujeres? ¿Cuántas?
  No, yo no quería saber eso.
  Hay por Dios, pero era tan irónico. Mientras yo estaba sufriendo por él y por una respuesta suya, el estaba con otras mujeres.
  -Bueno, es bueno saber que has hecho algo con tu vida en los últimos años – le dije - .No puedo culparte de todas maneras, ya que o también estuve con alguien.
  Me miro con diversión, una sonrisa extendiéndose en su rostro, sus cejas levantadas en una expresión cómica.
  -Alguien. – dudo.
  -Si – respondí - .De hecho, en este momento estoy con él.
  -¿Oh, sí? – me cuestiono - .Solo dices eso porque estas celosa.
  -No, no lo estoy. – rebatí.
  Jacob me miro con confusión y yo me tome unos minutos para saborear la incredulidad de su rostro.
  -Conocí a un chico agradable en la escuela este año. Comenzamos a hablar y se volvió un buen amigo. Ahora se podría decir que somos más que eso.
  El volvió a mirarme con diversión.
  -Y “agradable” fue la mejor palabra que encontrarte para describirle.
  -No quisieras oír mas detalles. – conteste.
  El apretó la mandíbula y sus puños se cerraron. Exhalo con irritación porque yo habia logrado neutralizar su insolencia.
  -Entonces aun no me dices porque estás aquí. – dije.
  Se relajo de inmediato.
  -Billy me pidió que viniera. – me respondió y miro al frente.
  Oh, me habia olvidado por completo de preguntar por Billy.
  -Oh, por cierto, ¿Cómo esta? – le pregunte.
   El negó con la cabeza.
   -Paso un tiempo bastante enfermo – admitió - .No creo que tenga mucho tiempo. Los doctores piensan lo mismo. Pero hubo un día en especial cuando creíamos que no viviría y lo último que él me dijo antes de que pudiésemos hablar de nuevo fue que viniera a buscarte.
  Me quede congelada, en shock, sin saber muy bien qué hacer. Sería extraño abrazarlo en el sofá, en un espacio bastante reducido, así que me limite a estirar mi mano a él. El la tomo y envolvimos nuestros dedos.
  -Lo siento. – le dije.
  -No lo hagas. Otra motivación fue mi hermana, Rebecca. Resumamos que dijo que la vida es muy corta. Digamos que concuerdo con ella.
  Me quede en silencio, sin saber muy bien que hacer o decir luego. Nuestros dedos aun seguían entrelazados y trajo un montón de recuerdos a mi cabeza. Esto era lo normal entre nosotros, desde que yo habia sido una niña. Jacob habia sujetado mi mano por tantos años, desde que recordaba. El habia sujetado mi mano en momentos tanto maravillosos como llenos de dolor. Y ahora la volvía a sujetar y se sentía…tan bien.
  El teléfono sonó una vez y no lo volvió a hacer. Sabía que alguien habia contestado. Luego mi padre apareció en la puerta, sosteniendo el teléfono para mí.
  -Es Liam. – me informo.
  Me puse de pie y libere la mano de Jacob, aunque él estaba un poco renuente a dejarla ir.
  -¿Quién es Liam? – pregunto Jacob a mis espaldas.
  -El chico del que te hable hace un momento. – le conteste.
  -¿De verdad existe? – pregunto con incredulidad.
  Le fusile con la mirada.
  -Por supuesto que lo hace. – conteste.
  -¿Qué demonios? – oí que murmuraba Jacob a mis espaldas.
  Tome el teléfono y me encamine un poco lejos de la habitación, mientras el resto de mi familia entraba allí. Escuche a Carlisle decir:
  -Ahora podemos hablar.
  Me lleve el teléfono al oído.
  -¿Hola? – conteste.
  -Pense que te habia puesto peor. – dijo Liam al otro lado de la line de inmediato.
   -¿Por qué lo dices? – pregunte.
  -Te llame a tu teléfono esta tarde y no respondiste. Te deje un mensaje y tampoco respondiste. Sueno como un acosador, pero estaba comenzando a preocuparme. Lo siento.
  -En realidad es tierno que te preocupes por mi– dirigí una mirada a mis espaldas. Mi familia entera hablaba con Jacob, pero sus ojos estaban fijos en mí. Me di la vuelta de nuevo y murmure - : Te he echado de menos.
  -Yo también – murmuro de vuelta - .No veo la hora de poder verte de nuevo.
  -El lunes. – conteste.
  -¿De verdad? – me pregunto.
  -Sip. – conteste.
  -Eso es…genial - podía escuchar la sonrisa en su voz - .Vaya, se me va a hacer eterno para que llegue el lunes.
  -Solo dos días. No es tanto. Exageras.
  -Vas a ver que se pasaran extremadamente lentos.
  -Sí.
  -Nessie – me llamo - ¿estás segura que te sientes mejor? – pregunto.
  -Claro, ¿Por qué lo dices?
  -Bueno, es solo que suenas un poco…mal. – me contesto.
  Liam me conocía.
  -Digamos que algo se presento en mi familia. Te lo diré el lunes, ¿de acuerdo? – le respondí.
  -Está bien. Pero mañana te llamare también. – me dijo.
  -Y si no lo fueses a hacer, te llamaría yo. – le dije.
  -Abby dice hola. Dice que te manda un abrazo y que te hará llegar una carta para que te mejores. – dijo.
  -Dale un beso a Abby de mi parte. – respondí.
  -¿Y yo no obtengo uno? – pregunto con inocencia.
  Sentí como mis mejillas de repente ardían.
  -Lo obtendrás en vivo y en directo. – le respondí en voz baja.
  -No me importaría enfermar, ya sabes. Puedo pasarme allí ahora mismo. – bromeo.
  -Nos vemos. – dije.
  -Bueno, lo intente. – suspiro.
  -Adiós. – dije y me dispuse a colgar.
  -Espera, espera, espera – dijo - .Olvide decirte algo.
  -¿Si?
  -Te quiero. – murmuro.
  Una sonrisa tonta se extendió por mi rostro y la calidez me inundo por dentro.
  -Yo a ti. – murmure.
  Nos despedimos y colgamos.
  -Predigo días turbulentos viniendo. – dijo Alice a mis espaldas, asustándome.
  -Alice, no sabía que estabas allí. Me asustaste – me lleve la mano al corazón, con el ceño fruncido - ¿Por qué dices eso, de todas formas? Tú no puedes ver mi futuro.
  -No es necesario ser vidente para saber eso.
  Suspire. Ella camino a donde estaban todos. Yo fui detrás de ella.
  Estaban discutiendo sobre Jacob yendo a la escuela. El no quería, pero mi familia insistía en que lo hiciera para la fachada que teníamos.
  Al final, y muy a regañadientes, acepto. Pero con la condición de estar en mi mismo curso. Primero me preguntaron si eso estaba bien conmigo. Yo asentí, pensando en lo que mi madre habia dicho y dándome cuenta de que Jacob de verdad nos necesitaba.
  Mi familia pensó en una historia para que Jake encajara con nosotros. Jacob termino siendo primo de Emmet.
  Después de eso, Jacob y yo comimos, con mi familia alrededor. Les agradecí mentalmente que actuaran normalmente, como si Jacob siempre hubiese estado allí.
  Luego fui con Jacob al piso de arriba, donde estaba su habitación, que por, oh, casualidad, estaba frente a la mía. Me cuestione como mi padre no protesto por eso.
  Llegamos a las puertas y nos miramos.
  -Bueno, entonces, buenas noches. – le dije con una sonrisa.
  El sonrió y me abrazo. Era el segundo abrazo que me daba en un día. Mis manos se movieron por voluntad propia y lo envolvieron en un abrazo. Se sentía tan bien tener su calidez de vuelta. Habia extrañado su olor.
  -Estoy feliz de estar de vuelta Ness – dijo, cerca de mi oído. Puso su barbilla en mi cabeza e inhalo profundamente - .Por lo menos es lo más cerca de la felicidad que estuve en años.
  -Jake… - comencé.
  -No tienes que decir nada – dijo y se separo de mi - .Ahora tenemos un montón de tiempo para hablar.
  Me dio un beso en la mejilla.
  -Buenas noches, Nessie. – me dijo con una sonrisa.
  -Buenas noches, Jake.
  Abrí mi puerta y con rapidez me cole dentro de mi habitación y cerré la puerta con la misma rapidez. Sabía que Jacob seguía mirando a mi habitación a unos pasos de distancia. Me apoye en la puerta.
  Esas cuatro paredes fueron las únicas testigas de mi sonrisa.
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MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Sáb Dic 21, 2013 8:30 pm

Shocked estarás de broma?!!! OH DIOS MIO!!! dios soy muy felizzz!!!! pero me da un poco de pena Liam...
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MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Lun Dic 30, 2013 12:26 am

jajaja debo admitir que me dio un poco de risa imaginar a jeke en la escuela .. y despues me angustie por Liam... y pobre Nessie como va a ir tomando sus sentimientos por los dos... ??!! ya quiero saber que mas va a pasar....
POR CIERTO .. FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO PARA TODAS!!
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MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Mar Ene 07, 2014 3:31 am

Primero: HOLA!
Segundo: Perdon por no haber dicho Feliz año nuevo y Feliz Navidad, pero lo digo ahora: Feliz Navidad! Feliz año nuevo, que cumplan todas sus metas y que todos sus sueños se vuelvan realidad!
Tercero: Ya va a hacer 1 año desde que empezo E.N.!!
Cuarto: Ya vuelvo a tener internet!!! No habia dicho, pero me pase de casa y pues mientras lo ponian de nuevo se me fueron un monton de dias....Me estaba volviendo loca  Mad !!!!
Quinto: Y pues ya vuelvo a montar capitulos este viernes!!!!
Y pues eso era lo que les iba a comunicar. Muchas gracias por seguir leyendo. Les quiero montooones  I love you I love you 
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MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Sáb Ene 11, 2014 10:32 pm

Hola!!! Bueno, aqui les dejo el proximo capitulo. Esper les guste. Dejenme saber que tal les parecio!
Buen dia y una exclente semana!!!

___________________________________________________________________________________________________________

Adaptarse

El lunes llego más rápido de lo normal. No pude hablar mucho tiempo con Jacob ya que debían comenzar a hacer todas las preparaciones para que el pudiera entrar en la escuela. Para eso, necesitaban papeles falsos. Y desde el punto de vista de Alice, se necesitaba ropa nueva.
  Siempre habia una excusa perfecta para renovar el guardarropas de todos.
  Habia hablado brevemente con Liam. Me hubiese gustado hablar más tiempo con él, pero me fue imposible. Sentía que debía decirle que Jacob estaba aquí, pero sentía como si me enterraran una estaca en el corazón, ya que no sabía cómo iba a reaccionar, y yo no quería perderle.
  Entonces no dije nada. Decidí callar.
  Entrando el lunes por la mañana a la escuela fue algo bastante extraño. Después de una semana fuera de todo esto, de estudiantes yendo y viniendo, cargando con sus libros, riendo por aquí, hablando por allí, incluso estaban esos que me ponían el ojo encima. Exacto después de tantos meses aquí aun estaban esos que seguían mirándome cada vez que pasaba. Me ponía nerviosa.
  Llegue a mi taquilla lo más rápido que pude, la abrí y una sonrisa se extendió por mi rostro inmediatamente. Habia una nota pegada en la puerta que ponía: ¡Bienvenida de nuevo! Te he extrañado bastante. No me creerías cuanto. Solo quiero que sepas que te estoy observando y que me acercare en el momento que menos me esperes. Liam.
  Está bien, la ultima parte de te-estoy-observando era un poco espeluznante. Casi como una película donde el acosador persigue a la chica. Lo demás era bastante tierno.
  Y era precisamente por eso por lo que no quería perderlo. Liam habia sido esa orilla en la que habia podido descansar cuando estaba naufragando en agua peligrosas y turbulentas que solo me hacían daño. El me habia rescatado. Salvado de tantos años de dolor.
  Suspire, la sonrisa ya desaparecida de mi rostro, y puse la nota de vuelta en el casillero, justo en el lugar donde Liam lo habia puesto, sobre una foto reciente de Abby, el y yo, poniendo un magneto encima para que así no se cayera. Desde hacía un tiempo habia puesto más fotos y, a decir verdad, me gustaba bastante. Me hacían feliz.
  Termine de poner mis cosas dentro de la taquilla y luego comencé a sacar mis libros.  
  -Bueno, pero si es la chica que falto a clases por una semana. – dijo una voz en mi oído a mis espaldas, haciendo saltar.
  Me di la vuelta y vi a Liam con una sonrisa preciosa en su rostro. No pude evitar que una gran sonrisa se extendiera en mi rostro.
  Le di un golpecito juguetón en el hombro.
  -Maldita sea, tu quieres matarme de un ataque al corazón. – le acuse.
  -No exactamente. Pero ahora deja de quejarte y ven aquí. – me estrecho en sus brazo, en un fuerte abrazo.
  Solté una risilla y envolví mis brazos a su alrededor. Me dio un beso en la frente.
  -Te extrañe, lo creas o no. – me dijo.
  -Te creo. Yo también te extrañe.
  -Lo sé. Es imposible vivir sin mí. No sé cómo pudiste sobrevivir una semana sin mí.
  Me separe de él con las cejas levantadas. El tenía una sonrisa de burla.
  -Vaya, ¿Qué le paso a tu ego? – pregunte con incredulidad.
  El se encogió de hombros.
  -Todas las chicas de la escuela esperaban que hubieras muerto, y créeme, no fue nada bonito para mí. – admitió con una mueca fingida de pesar.
  Sabía que estaba bromeando, pero sentí una punzada de celos ya que también sabía que era verdad que algunas chicas le coqueteaban a cada segundo, incluso cuando estaba conmigo.
  -Entonces no puedo enfermar y quedarme en casa por una semana porque ya tengo es riesgo de perderte – levante mis manos y las deje caer de nuevo - .Bueno, estoy lista para la pelea.
  El comenzó a reír y eso me hizo sonreír. Me di la vuelta y termine de sacar mis libros. Cerré mi taquilla y volví a darme la vuelta para mirarle.
  -Permíteme. – dijo y tomo mis libros.
  Iba a comenzar a protestar, pero él comenzó a caminar, dirigiéndose al lugar donde era mi primera clase, matemática. Me puse rápidamente a su altura.
  -Sabes que no tienes que hacer eso, ¿verdad? – le pregunte. Siempre lo hacía, aunque yo siempre le decía que no. Pero él seguía insistiendo.
  -Quiero hacerlo. – respondió.
  Comenzaba a creer que el chico tenía un raro fetiche con cargar mis cosas.
  -Por cierto, Abby me pidió que te dijera hola. Que necesitas ir a ver su habitación ya que colgamos las fotos. Quedó bastante bien por cierto. – agrego.
  -Debes decirle que iré pronto – le dije - . ¿Y tú? ¿Cómo te va con tu familia? – le pregunte con bastante curiosidad, porque no decirlo.
  Su tía y sus primos seguían en su casa. La mayoría del tiempo en el que hablamos me decía que se estaba volviendo loco. Principalmente por su madre, siendo fría como el hielo, y su tía, siendo el opuesto a su madre.
  -Esperando con muchas ansias conocerte – admitió - .Y ya que hablamos de esto, ¿puedes ir a casa el viernes? Solo se quedaran por una semana más, pero Abby habla tan maravillosamente de ti que eres el tema principal en casa. Hasta mi madre te aprecia. Siempre dice que tu padre es un muy buen doctor.
  Comencé a reír.
  Su tía quería conocerme y para eso habia organizado una cena para la semana anterior, pero con mi enfermedad falsa, se habia aplazado hasta nuevo aviso.
  -El encanto del doctor Carlisle Cullen – bromee y el soltó una risita - .Y dile a tu tía que allí estaré el viernes. ¿Debo ir con un elegante vestido y altos tacones, o puedo quedarme con mis simples pantalones y camisas estampadas? – pregunte, medio en broma, medio en serio.
  -Eso lo dejo a tu elección. Pero yo elegiría la segunda opción.
  Seguimos caminando hasta que llegamos a mi clase, en donde el dejo mis libros en mi pupitre, y luego volvimos a salir y caminar un rato por los alrededores hasta que sonó la campana para la primera clase.
  La verdad es que no preste mucha atención en clases. Me quede pensando en una buena forma de decirle a Liam que Jacob estaba en mi casa, que iba a venir a nuestra escuela y se iba a quedar en mi casa, en la habitación frente a la mía, sin hacer que su maravillosa sonrisa y esos brillantes ojos se extinguieran. Bueno, tal vez decir que la habitación donde Jacob estaba era frente a la mía. Seria innecesario.
  Lastimosamente, Liam sabía parte de mi larga historia con Jacob. Sabía que era mi mejor amigo, que habia llegado a ser más que mi amigo, que yo aun guardaba sentimiento por él, y que nos conocíamos desde hacía bastante tiempo. También sabia el mucho daño que me habia causado. Así que, si ponía todo eso junto, no encontraba una forma de decírselo sin hacerle daño. Así que el dilema que comenzó a jugar en mi mente estaba entre: decirle y no decirle.  
  No debía decirle porque así su sonrisa y ese brillo que habia en sus ojos no se apagaría, porque no sabía cual podía ser su reacción, porque en el peor de los casos, dejaría de ser mi amigo y mi salvavidas. Algo que necesitaba urgentemente. Le necesitaba.
  Por otro lado, debía decirle porque era lo correcto, porque el merecía saberlo, que aunque Jacob estuviese aquí, nada cambiaría entre nosotros. Quería creerlo. Pero ni siquiera yo misma podía asegurar eso.
  Cuando llego la hora del almuerzo, yo llegue a la conclusión que Liam se enteraría de todas formas. Jacob estaba viniendo a la escuela. Liam se enteraría, así que llegue a la conclusión de decirle. El problema ahora era, de nuevo, encontrar una buena forma de decirle.
  Cuando entre en la cafetería, busque a mi familia con la mirada, y fui a sentarme con ellos. Liam estaba en una mesa cercana, con Kevin. Ese chico no me gustaba en absoluto.
  -¿Qué tal va el día, Nessie? – me pregunto mi madre.
  -Terriblemente normal. Nada nuevo en absoluto. ¿Qué tal ustedes? – conteste.
   Ni siquiera prestaba atención. Estaba mirando a Liam hablando con Kevin animadamente. No entendía cómo podían ser tan siquiera amigos, considerando que Liam era un chico tan agradable, y Kevin era…bueno, el era Kevin.
  Fruncí el ceño. Ahora, cada vez que le veía, me venía a la memoria lo que habia intentado hacer el día de la fiesta.
  -Ness – me llamo Emmet y le mire - .No eres la única a quien no le gusta Kevin. Yo estoy contigo.
  -No es eso, Emm. Simplemente no entiendo como Liam puede estar con ese chico. – admití.
  -El chico no siempre fue quien es hoy – comenzó a explicar mi padre - .Cuando el padre de Liam murió, Kevin siempre estuvo ahí. Liam insiste en quedarse con esa imagen de él y no ver el desgraciado que se ha convertido.
  Mire a mi padre con las cejas levantadas. El se encogió de hombros con una pequeña sonrisa. Le sonreí de vuelta.
  -¿Ya le dijiste a Liam de Jacob? – me pregunto mi madre.
  Suspire y me limite a negar con la cabeza.
  -¿Qué esperas, cariño? – me pregunto.
  -No lo sé. – admití en voz baja.
  Ella me dio un corto abrazo que me reconforto un poco.
  Después del almuerzo, fui a las últimas dos clases del día. Después a mi taquilla, en donde Liam ya estaba esperando por mí. Allí tome mi bolso y me encamine con él al aparcamiento, tomados de la mano. Sabía que debía decirle hoy, ya. No habría una mejor oportunidad. Así que cuando estábamos en el aparcamiento, cerca de su auto, me decidí a decirle.
  -Liam, espera. – dije y me detuve.
  El se detuvo, también, y luego se dio la vuelta y me miro con una sonrisa, la cual se desapareció poco a poco al verme la cara.
  -¿Qué pasa? – me pregunto, preocupación en su voz.
  -¿Recuerdas que te dije algo sobre algo pasando en la familia, el sábado?
  -Por supuesto – me contesto - .Pero no me tienes que decir si no quieres. Es tu decisión. Pero quiero que sepas que estaré ahí, apoyándote en lo que sea que esté pasando. ¿De acuerdo? – se agacho un poco para ponerse a mi nivel y mirarme directamente a los ojos, los cuales ya estaban llenos de lagrimas. Me dio un apretón en la mano y luego me beso en la frente, para luego volver a retirarse y volver a mirarme a los ojos.
  Maldita sea, ¿Por qué tenía que decirme cosas que hacían que me derritiera por dentro?
  Respire hondo. Tenía que decirle.
  -Jacob esta aquí. – Ya. Lo dije. En voz baja, pero lo habia dicho.
  Pero, a pesar de mi bajo tono de voz, Liam me habia escuchado y entendido perfectamente. Inmediatamente me libero la mano, aunque yo no habia querido dejar su mano ir. Se alejo un paso atrás, como si le hubiese golpeado en el estomago.
  -¿Desde cuándo? – pregunto en un susurro.
  El debía estar imaginando que por eso habia faltado a la escuela por tanto tiempo.
  -El sábado – admití - .Tuvo unos problemas y pensó que sería bueno venir aquí y comenzar todo de cero.
  -El viene a quedarse contigo… - dijo.
  -No, Liam…
  -Sí. – me corto.
  No podía negarlo ahora. Las intenciones de Jacob estaban muy presentes en mi memoria.
  -No interesa. No es como si yo fuera a volver a estar con él. Ni siquiera sé cómo comportarme cuando él está cerca. Es bastante incomodo, la verdad. Y tú sabes cuánto sufrí por él. No pienso caer en el mismo error. Además Jacob necesitaba un amigo y un lugar para quedarse, y yo simplemente no podía darle la espalda.
   -Espera. ¿Esta quedándose en tu casa?
  Suspire.
  -Sí. Y también vendrá a esta escuela. – admití.
  El exhalo y retrocedió otro paso. Yo no me moví. Si se quería alejar, le dejaría, aunque eso me dejaría el corazón partido en dos. Cerré los ojos y suspire. Los abrí de nuevo y le vi, con los ojos abierto de par en par y meneando la cabeza de lado a lado con incredulidad.
  -Liam, no hagas eso – le pedí - .No hagas esto. Nada va a cambiar entre nosotros, será igual. Tan solo te advertiré que, probablemente, Jacob será bastante hostil contigo – tal y como lo habia sido con Mark en un principio - .Pero nada cambiara entre nosotros.
   -¿Me estás diciendo que quieres seguir conmigo? – me pregunto.
  -¿Tu no? – conteste, el miedo visible en mi voz y estoy segura que en mi rostro.
  El respiro hondo.
  -Pero claro que quiero – respondió después de un rato – .Tu simplemente eres lo más hermoso que yo haya visto nunca – sentí mis mejillas calentarse - .Es difícil creer que eres real. Temo despertarme un día y saber que todo esto era un sueño. Temo perderte. Eres un ángel. Y estoy seguro que el cielo llora cada noche simplemente porque perdió tu sonrisa.
  No pude evitar sonreír.
  -Ya para Liam. – murmure avergonzada.
  Si yo fuese un ángel, ciertamente seria el ángel de la muerte. Era un imán para lo malo y todos a mí alrededor siempre terminaban herido de una u otra forma.
  Yo debería ser llevada a una isla desierta y ser encerrada bajo llave, para así no hacer más daño.
  -Y como si fuese poco – continuo - , tienes un gran corazón, tan bondadoso y tan puro, que casi puede llegar a competir con tu cuerpo – aproximo su rostro a l mío con una sonrisa juguetona y maliciosa - .Podría decir que eres más bella en tu interior, pero, bailarina, es difícil competir con todo esto. – me dio un vistazo de arriba abajo y luego volví a mis ojos.
  -Liam. – le regañe con una sonrisa.
  -¿Qué? Tan solo digo la verdad – admitió y la sonrisa se fue de su rostro y luego adopto una expresión seria - .Amo cada parte de ti. Incluyendo esa parte violenta y testaruda. La primera vez que te vi, te veías como una chica tan frágil y amargada…y algo dentro de mí me decía que esa no eras tú. Que tan solo estabas rota, con el corazón roto, que, por miedo o culpa, se rehusaba a ser feliz – me deje perder en sus palabras, en sus hermosos ojos verdes que miraban directamente a los míos, que estaban a punto de dejar caer un montón de lagrimas  - .Y desde el momento en que te conocí, me propuse a conquistarte, a hacerte feliz. Tengo la suerte de que te hayas fijado en mí. Es más, tengo suerte en que hayas terminado entre mis brazos. Y en este momento, lo único que deseo, es que ese corazoncito temeroso me pertenezca, que me ame. Porque yo ya soy todo tuyo, Renesmee.
  Todas mis dudas y problemas se disiparon en ese momento. Una lagrima se desbordo de mis ojos y rodo por mi mejilla. Liam la limpio con el pulgar.
  Le abrace de repente y comencé a besarle. Le bese deseando poder amarle como él me amaba. Deseando poder darle todo mí ser. Deseando ser toda suya.
  El se separo un momento de mí.
  -Así que si, tu ex hará hasta lo imposible por recuperarte. Yo haría lo mismo en su lugar. Pero confió en ti y en que me dijiste que no tenía nada de qué preocuparme, así que intentare no volverme loco – se quedo en silencio unos segundos y luego frunció el ceño - .Diablos, eso va a ser difícil.
  Reí por eso. Luego Liam y yo volvimos a besarnos. Envolví mis brazos alrededor de su cuello y el apretó sus brazos en mi cintura. Su lengua y la mía comenzaron a jugar y bailar un baile que ya conocían bastante bien.
  Un carraspeo a nuestras espaldas nos hizo separarnos ipso facto. Ambos miramos al profesor Sandford, nuestro profesor de ingles, quien era bastante joven a decir verdad. Debía estar entre sus 27 o 28 años.
  -Miller, Cullen, puede que estén en un aparcamiento al aire libre, pero les recuerdo que aun están en la escuela. – nos advirtió.
  -Lo sentimos, señor Sandford.  – dijo Liam por parte de ambos, yo estaba muy avergonzada para decir nada, y aun me recuperaba del beso.
   El profesor se dio la vuelta, con una media sonrisa y murmuro algo sobre la juventud de estos tiempos.
  Luego mire a Liam y solté una risilla.
  El negó con la cabeza con una sonrisa y luego nos montamos a su auto.
  Pasamos gran parte de la tarde juntos, con Abby. El tema de Jacob no se toco ni una  sola vez. Luego me llevaron a casa y Liam me dijo que no podía hacer ningún tipo de plan para el viernes.
  Cuando llegue a casa, Jacob no estaba. Mi abuela me informo que habia salido con Emmet y Jasper a conocer la zona.
  Yo subí a mi habitación y termine mis deberes. Luego hable un rato con Liam y luego intente dormir.
  Jacob aun no llegaba.
  Me pase por lo menos hasta las 12 dando vueltas en mi cama, cuando escuche a alguien afuera de la ventana. Me levante y mire por la ventana. Jacob estaba allí, caminando de un lado a otro.
  Tome un suéter y me lo puse. Luego salte por la ventana y aterrice a unos pasos atrás de Jacob.
  El se dio la vuelta y un lado de su boca se curvo en una sonrisa.
  -Hola. – me saludo.
  -Es bueno saber que no soy la única que no puede dormir. – dije.
  El asintió.
  -¿Por qué no puedes dormir? – me pregunto - ¿Una pesadilla?
  -No. No hay un motivo aparente. Simplemente no puedo. – conteste.
  -Recuerdo que antes no podías dormir por pesadillas. – dijo en voz baja.
  Nos quedamos en silencio unos momentos, ambos mirando a la profundidad del bosque.    
  -¿Y tu porque no puedes dormir? – Pregunte - .No recuerdo muy bien tus problemas de insomnio. – bromee.  
  Su boca se curvo en una sonrisa.
  -Hay un vampiro por estos bosques. Joham, según me dijeron – cambio de tema repentinamente y me miro con seriedad - .Al parecer ya escapo. Si los chicos de la manada estuviesen aquí, ya le habríamos atrapado – exhalo - ¿Por qué no me dijiste nada?
  -Ya todo está bien Jacob. No quiero hablar de él. –y así zanje el tema.
  Joham seguía pareciéndome espeluznante.
  Supe que Jacob iba a indagar en el tema pero yo no quería decirle nada.
  -¿Qué haces aquí Jacob? – le pregunte.
  -Ya te lo dije.
  -No. No en realidad – rebatí - .Me dijiste que era por Billy. Quiero saber tus razones.
  -Aun te amo, Ness – admitió - .Yo quiero hacerte feliz.
  Asentí. Ese era su propósito. Arreglar todo.
  Le di una sonrisa triste.
  -Mañana es un gran día, Jake. Es mejor que vayas a dormir. Mi hora de dormir ya paso. Buenas noches.
  Y así me di la vuelta, camine unos pasos y salte de nuevo a mi habitación.
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MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Dom Ene 12, 2014 1:26 am

Y LO DEJAS ASÍ?!!!!Dios cada día me tienes más enganchada me encantaaaaaaaa!!!!!!! Liam es adorable y no quiero que corten, pero por otra parte quiero que vuelva con Jake...me voy a volver loca!!!
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MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Dom Ene 19, 2014 9:19 am

HOLA!
Perdon por haber montado el capitulo tan tarde. Pero bueno, aqui se los dejo. Espero que les guste. Diganme en los comentarios que tal les parece.
Buen dia y una maravillosa semana!!!!

________________________________________________________________________________________________
Primer round

Habia demorado bastante en poder conciliar el sueño después de mi charla con Jacob. Logre dormir cuando escuche la puerta de su habitación abrirse y supe que el ya estaba allí.
  Al día siguiente, debo admitirlo, me sorprendió mucho ver a Jacob ya preparado, con ropa nueva y afeitado, sentado en la salita. No sé lo que me esperaba, pero no esto la verdad.
  Nos dirigimos a la cochera, y en todo momento, sentí los ojos de Jacob, a mis espaldas, mirándome atentamente.
  -Puedes tomar mi motocicleta. – le dijo Emmet a Jacob y le paso unas llaves.
  Jacob sonrió como un niño que recibe un regalo de navidad. Camino hacia la motocicleta, se monto en ella y la encendió. Cuando el motor cobro vida, su sonrisa se extendió.
  No pude evitar sonreír.
  Me miro.
  -¿Te apetece un paseo, Nessie? – me pregunto con una sonrisa traviesa.
  Estar tan cerca de él, de su cuerpo…simplemente no podía.
  -Tal vez en otra ocasión. – le conteste y me fui a mi auto, como usualmente hacia, ya que casi siempre iba con Liam en las tardes.
  No sé cuál fue la reacción de Jacob pues le estaba dando la espalda.
  En un momento, los autos estaban saliendo por la puerta abierta, como usualmente se hacía, pero esta vez era diferente, ya que una moto negra salió también.  
  Y en lo que pareció un momento, estábamos en la escuela.
  Me apee del auto y cerré la puerta. En un minuto, Jacob apareció a mi lado y me tomo la mano. Me sobresalte e intente de soltar mi mano de la suya, pero él no me dejaba.
  -Jacob, suelta mi mano. – le pedí, en voz baja.
  -¿Por qué? – me pregunto con inocencia.
  Mire a mí alrededor. Había personas mirándonos.
  -Porque los amigos no hacen eso. – conteste e intente volver a liberar mi mano de su amarre.
  -Nosotros siempre lo hacíamos. – me recordó.
  Un montón de recuerdos intentaron abrirse paso en mi mente, pero los guarde de nuevo detrás de esa puerta en donde se escondían y la cerré con llave.
  -Necesito tomar mis cosas. – dije como excusa y me libere de su agarre. Abrí la puerta trasera y tome mi bolso.
  Comencé a caminar a la escuela, con Jacob a mi lado. Mi familia nos estaba esperando a unos pasos de distancia.
  -Bueno, ¿y cuando piensas presentarme a los colegas de clase? – me pregunto.
  Debía estar bromeando.
  -¿Presentarte a los colegas de clase? – le pregunte con incredulidad.
  -Sí, ya sabes, para hacer amigos y todo eso.
  Le mire y me di cuenta de que hablaba muy en serio.
  ¿Amigos? Yo a penas y hablaba con Liam, y eso que habia tomado mucha persuasión de parte de él. El resto de la escuela tenía una terrible perspectiva de mí. Al fin y al cabo, yo habia hecho que Liam le terminara a Caitlin. Oh, si, como para decirle eso.
  -Ni pienses en eso Jacob – le advirtió Alice - .Debes ir a la oficina a llevar tus papeles y rellenar otros. Eso te llevara toda la mañana. Puedes considerar tu primer día mañana.
  Jacob frunció el ceño pero no protesto.
  Entramos en el edificio y cada uno se fue por su propio camino. Jacob me acompaño.
  -No entiendo cómo pueden hacer esto – hizo un gesto que abarcaba los alrededores – cada año. ¿No se han cansado de hacer esto? – me pregunto en voz baja.
  -Pues a mi madre y a mí no nos emociona nada -  conteste en el mismo tono - .Pero es lo único que he conocido. La única vida que conozco.
  -No era así cuando estabas conmigo.
  Me quede en silencio y llegue a mi taquilla. La abrí y desee que Jacob no hubiese estado ahí, que no la hubiese visto. Mi taquilla estaba llena de fotos de mi vida en Kenai, las cuales incluían a Liam.
  Puse mi bolso rápidamente adentro, saque mis libros y cerré mi taquilla, dispuesta a ir con Jacob a la oficina rápidamente y dejarle allí. Pero…
  -¿Un chico nuevo?
  …la voz Liam sonó a mis espaldas.
  Me di la vuelta y le mire. Luego mire a Jacob. Volví la vista a Liam. Jacob de nuevo.
  -Jacob, el es… - comencé a presentar a Liam.
  -Déjame, yo puedo hacerlo – me interrumpió el con una sonrisa y le dio a Jacob una sonrisa tranquila. Estaba igual que como se comportaba con el demás, siendo bastante educado. Pero yo le conocía y sabia que se sentía incomodo - .Soy Liam Miller. El novio de Renesmee. – extendió la mano en dirección a Jacob.
  Oh, genial.
  Casi esperaba que Jacob le lanzara un puñetazo y que se volviera loco en mitad de este pasillo. Pero no paso nada. Jacob se limito a mirarlo un momento para luego decir:
  -Jacob Black – y le tomo a Liam la mano y la retiro rápidamente, con una sonrisa jugando en sus labios - .El amor de la vida de Renesmee.
  La sonrisa se desvaneció del rostro de Liam, mientras Jacob sonreía con suficiencia. Yo juraba que me habia puesto mas pálida de lo que era en realidad y sentí que toda mi sangre estaba siendo drenada.
  Se sintió la tensión en el aire. Casi podía tocarla y verla.
  Solté una risa forzada.
  -Muy gracioso, Jake – le dije - .Ahora debes ir a la oficina. Creo que es lo mejor. Solo sigue por este pasillo, voltea a la derecha y la encontraras. – le indique.
  Jacob asintió, se dio la vuelta y comenzó a caminar. Cuando llevaba unos tres pasos, se detuvo y miro a Liam por encima del hombro.
  -Lo decía en serio. – dijo y reanudo su camino.
  Cuando Jacob giro en la esquina, yo me gire a mirar a Liam.
  -Si no le he golpeado aun, es porque es amigo tuyo y te preocupas por él. Si no, ya le hubiese golpeado – dijo - .Así que te lo pediré. ¿Me dejarías darle un puñetazo en la cara? Solo uno y te prometo que ya no necesitare más.
  Le mire con incredulidad. Jacob tenía más masa muscular que Liam y además era más fuerte por su condición de metamorfo.
  -Está bien – me dijo y levanto las manos en señal de rendición - .No lo hare. Pero es que es un chico bastante molesto.  
  -Algunas veces, si – admití - .Pero por favor, no hablemos de Jacob.
  -Como quieras. – acepto.
  Fuimos hasta clase de ingles juntos y hablamos hasta que sonó la campana, no volviendo a mencionar a Jacob de nuevo.
  La clase transcurrió como normalmente lo hacía, hasta que, a mitad de la clase, Caitlin se puso de pie, camino hasta el profesor y comenzó a hacer un drama porque habia perdido su teléfono. El profesor Sandford le dijo que buscara en su mochila y en su taquilla. Ella insistía en que ya lo habia hecho y que no estaban allí.
  -Reina del drama. – murmure para mí misma.
  Pero, aparentemente, Liam se habia tragado toda la actuación. Su cara le delataba.
  -¿Qué tal si se hace una llamada a tu teléfono? – propuso Liam.
  Le mire con incredulidad. Era tan bueno.
  Caitlin asintió energéticamente con la cabeza.
  -No creo que eso sea necesario. – dijo el señor Sandford.
  -Pero claro que lo es. Es mi teléfono. – replico ella.
  -Ya llamare. – dijo Liam y saco su teléfono y marco el numero de Caitlin.
  Sentí algo como los celos al ver que el todavía tenía su teléfono. Esto no me gustaba.
  El sonido de una canción de pop comenzó a sonar. Pero lo que más me sorprendió es que la canción llegara desde mis espaldas, desde mi chaqueta. Todos los ojos se posaron en mí. Pero ninguno de esos ojos me importaba, ya que los únicos que me importaban eran unos ojos verdes que me miraban desde el lado con incredulidad.
  Me di la vuelta y tome un pequeño celular que estaba en el bolsillo de mi chaqueta. El señor Sandford camino hasta mi lugar y tomo el celular de mi mano.
  -¿Es este tu teléfono? – le pregunto a Caitlin.
  Ella asintió enérgicamente.
  -Ella robo mi teléfono. – se quejo señalándome.
  -No, eso no es así. – me defendí.
  -Oh por favor – se quejo otra chica, una amiga de Caitlin - .Todos acabamos de presenciarlo. Lo robaste.
  -Además de roba novios tendré que añadir ladrona a la lista. – dijo Caitlin.
  Se comenzaron a escuchar murmullos de los demás.
  -Lo hice yo. – dijo Liam, cuando estaba a punto de responder.
  Se hizo un silencio sepulcral. Le mire con incredulidad.
  -¿Perdón? – pregunto el profesor.
  -Fui yo quien puso el teléfono de Caitlin en la chaqueta de Renesmee. – confeso y casi me lo creí.
  Todos se quedaron en silencio, hasta yo. Miraba a Liam con incredulidad.
  El señor Sandford camino hasta la puerta.
  -Miller, Cullen, Thompson, a la oficina. Ahora. – nos llamo a Liam, Caitlin y a mí por nuestros apellidos.
  Caitlin frunció el ceño, pero fue por sus cosas. Liam y yo nos pusimos de pie  y comenzamos a tomar las cosas.
  -¿Por qué hiciste eso? – le pregunte en una voz muy baja para que solo el escuchara.
  -Porque no eres tu quien tiene una ex psicópata. – me dijo en el mismo tono de voz.
  Y ahí todo tuvo sentido. Caitlin habia hecho eso.
  Liam espero a que terminara de tomar mis libros y luego comenzamos a caminar juntos.  
  Caminamos por los pasillos detrás del señor Sandford, que por primera vez, se veía bastante enojado. Caitlin iba tras de él. Y nosotros detrás de ella. Con mi mano libre tome la de Liam. El me dio un apretón. Le mire y me dio una sonrisa. Yo negué con la cabeza.
  Entramos en la oficina, donde estaban todas esas puertas que llevaban a diferentes despachos. Pude ver a Jacob, quien me miro con confusión, llenando papeles. No hubo tiempo para explicaciones ya que entramos por unas puertas al despacho de la señorita Fischer, la consejera escolar, donde ya habia estado una vez con Liam. Ella levanto la cabeza de unos papeles que tenia frente a ella y nos miro a los cuatro.
  -¿Hay un problema? – pregunto ella.
  -Y uno bastante grande. – Le dijo el señor Sandford y le explico lo que habia pasado - .Ahora volveré a clase a calmar las cosas.
  Así salió de la oficina y cerró la puerta a sus espaldas.
  La señorita Fischer nos dijo que nos sentáramos y así lo hicimos. Caitlin se sentó a la derecha, Liam en el medio y yo a la izquierda. No quería estar cerca de ella porque estaba segura que la golpearía. Probablemente le arrancaría la cabeza.
  -¿Hay algo que necesiten decir? ¿Señorita Cullen? – me miro la señorita Fischer.
  Yo le dije exactamente lo que habia pasado, diciéndole que yo no habia hecho anda, que habia sido Caitlin quien habia puesto el teléfono en mi chaqueta. Ahí, Caitlin se entrometió y pregunto con mucha inocencia porque ella haría eso.
  Maldita perra.
  -Simplemente porque eres una celosa ex novia psicótica que no puede pasar página. – le acuse.
  Ella me miro con las cejas levantadas y apretó los labios. Liam me miraba con sorpresa. La señorita Fischer me miro con incredulidad. Yo no podía acabar de creer que habia dicho eso.
  -Señorita Cullen, eso… - comenzó la señorita Fischer.
  -Yo no soy la que llego con esa carita de niña buena, - le interrumpió Caitlin -  buscando atención y robándose el novio de dos años de la otra.
  -Oh, por favor – puse los ojos en blanco - .Yo no hice eso. Y él estaba cansado de ti. Aunque yo no hubiera llegado te hubiese terminado. ¿Y sabes por qué? Porque eres una per…
  -Nessie – me corto Liam antes de que pudiera terminar de llamarla perra envidiosa.
  Me quede callada porque me di cuenta que me estaba dejando llevar por la gran rabia que sentía. Resople y me cruce de brazos.
  -Ahora, ¿tengo su atención? ¿Puedo hablar? – nos pregunto la señorita Fischer, mirándonos a Caitlin y a mí. Asentí - .De acuerdo – se veía muy seria - .Lo que paso no puede quedarse así. El robo es algo muy grave. El único castigo que hay es la exp…
  -No. – dijo Liam antes de que ella pudiera terminar de decir “expulsión.”
  La señorita Fischer suspiro y le miro.
  -¿Qué estás haciendo aquí, Liam? – Le pregunto - .Esto no te implica.
  -No, si, claro que me implica – rebatió el - .Fui yo quien puso el móvil de Caitlin en la chaqueta de Renesmee.
  No. El no podía hacer esto. Estaba metiéndose en un grave problema porque ella era una psicótica. Además estaba perdiendo la confianza que la señorita Fischer le tenía, la cual, recordé, era mucha.
  Vi que ella no lo podía creer. Pero Liam mentía tan bien, sin un solo tic que le delatara, que ella término creyéndolo.
  -¿Podrías explicarme porque harías eso? Teniendo en cuenta que una de las chicas es tu ex novia y la otra tu novia. – le pregunto ella, desconcertada.
  -Era una broma – aseguro el - .Solo quería ver sus reacciones.
  Todo quedo en un terrible silencio. Liam no acababa de hacer eso. No podía decirle lo que quería decirle en frente de ellas, y no podía usar mi don. Quería que me mirara y que supiera que todo eso que habia hecho no era necesario y que, de alguna forma, leyera en mis ojos todo lo que mi boca no podía expresar.
  Pero no lo hizo. En ningún momento levanto la vista hacia mí. Simplemente se quedo mirando a nuestros dedos, aun entrelazados.
  -Señorita Cullen, señorita Thompson, se pueden ir – nos dijo ella después de un rato - .Vuelvan a clase. E intenten no meterse en problemas.
  Caitlin se puso de pie en seguida. Yo no.
  -¿Y qué va a pasar con él? – pregunte.
  -Yo me encargo de todo desde ahora. – dijo la mujer.
  Liam soltó mi mano y con un gesto me indico que me fuera. Yo no quería. Pero, de alguna forma, termine saliendo de allí.
  En el pasillo, caminaba detrás de Caitlin. Sentía mi sangre más caliente. Me sentía furiosa.  
  -Oye. – la llame cuando estaba justo a sus espaldas.
  Se dio la vuelta y le di una bofetada. No fue tan fuerte como yo quería, pero si lo suficiente para tirarla al piso. Me miro desde el suelo, con los ojos muy grandes.
  -Si alguna vez vuelves a hacer algo que hiera a Liam, te mato. – le amenace y nunca habia hablado tan enserio en mi vida.
  -¿Te volviste loca? – me espeto, poniéndose de pie.
  -Más o menos. Si. – conteste.
  Sin esperar nada, me di la vuelta y me dirigí de nuevo a la oficina, a esperar por Liam. Llegue justo a tiempo para ver a Jacob frente a él, dándole un puñetazo.
  Me apresure rápidamente hacia ellos.
  -¿Qué demonios fue eso? – le espeto Liam a Jacob, llevándose la mano a la barbilla. Tenía un poco de sangre en su labio.
  -Eso fue por lo que le hiciste. – Jacob tenía una cara que daba miedo, casi la de un asesino.
  -¿Y se podría saber que hice? – le espeto Liam. Se veía enojado. Mucho. Nunca le habia visto así.
  -Oh, por Dios, Jacob. ¿Por qué diablos hiciste eso? – le espete y tome la mano que Liam tenía en su barbilla. Necesitaría hielo. Mucho.
  -Oh, vamos, Ness, casi hace que te expulsen. – me dijo Jacob con los dientes apretados.
  -No sabes lo que paso. Y tan solo la estaba defendiendo. – dijo Liam.
  -Por favor – Jacob se rio amargamente - .Tu no sabrías defenderla. No sabes de ella. Nada. Sería mejor que te alejaras.
  -¿Y acaso tu si la conoces? – siguió Liam.
  -Desde que era una niña.
  - Entonces si la conoces tan bien, sabias desde el principio que le estabas infringiendo daño, quebrando su corazón a propósito, de todas las maneras posibles. – espeto Liam con más rabia que antes. Luego me miro a mi - .Voy a la enfermería por hielo. Sabes dónde encontrarme.
  Luego se fue.
  -¿Le hablaste de nosotros? – me pregunto Jacob en voz muy baja.
  -No es asunto tuyo. – dije y me di la vuelta, dispuesta a ir tras Liam, pero Jacob me tomo del brazo.
  -Oh, sí, claro que es asunto mío.
  Luego me arrastro hacia detrás de una puerta, a una pequeña oficina, que estaba vacía.
  -¿Qué sabe él? – me interrogo tan pronto como cerró la puerta a sus espaldas.
  -Déjalo ya.
  -No. ¿Por qué diablos le dijiste? – me espeto.
  -Porque ha sido la única maldita persona que me ha escuchado. – respondí.
  -Por Dios, Nessie – se llevo las manos al pelo - ¿Por qué le contaste a cualquier extraño que apareció de la nada algo así?
  -Confió en el. Es mi amigo. El único quien he tenido en años. – murmure entre mis dientes apretados.
  Jacob apretó la mandíbula.
  -¿Entonces ya no soy nadie? – murmuro, celoso.
  -Pero claro que lo eres – mi voz sonaba más suave - .Eres mi amigo. Mi mejor amigo – añadí - .Deja de actuar como si fueses mi novio. Porque no lo eres.
  -Debido a que...
  -No, no es por Liam. Lo sabes. Es solo que…él ha sido lo único bueno que he encontrado en años…y tu quieres alejarlo de mi.
  -No. Yo no quiero eso.
  -Entonces, ¿Qué?
  Jacob se acerco y me rozo el oído con la boca.
  -Quiero que me elijas a mí. – murmuro, causándome un escalofrió.
  Yo sabía lo que él quería. Sabía que él quería que yo estuviese con él. Que, para él, nunca sería suficiente ser solo amigos.
  -¿Sabes que fue algo que extrañe? – murmuro, aun en mi oído. Luego tomo mi mano y la puso sobre su mejilla - .Esto. Tu tacto. Poder estar en tu mente. Que compartieras tus pensamientos conmigo. Poder ver el mundo a través de tus ojos.
  Mi corazón se detuvo un latido para luego comenzar a latir incontroladamente. ¿Qué me sucedía? Calma, Renesmee. Contrólate, contrólate, contrólate.
  Pero le he extrañado tanto, una voz casi olvidada dentro de mí suplico.
  Jacob sonrió ante la confusión de mis pensamientos. Cerré esa puerta que le dejaba ver todos mis pensamientos.
  -¿No extrañabas esto? – Susurro suavemente - .Porque yo lo hacía.
  Dejo mi mano en su mejilla y luego la desplazo a mi cuello. Bajo un poco mas y me bajo la chaqueta, dejando mi hombro al descubierto.
  Puso su boca en mi cuello y comenzó a esparcir besos por mi mandíbula, cuello y hombro.
  Me estaba derritiendo en ese mismo lugar.
  Intente poner distancia entre nosotros, poniendo una mano en su pecho. No fui capaz de moverlo ni un solo centímetro. En cambio, Jacob se acerco más a mí. Sentía sus fuertes músculos debajo de su camisa, su cálida piel.
  -A él no puedes tocare así, ¿a qué no? – dijo contra mi cuello.
  -Jacob – mi voz salió como un susurro ronco - ¿Por qué me has traído aquí? Esto no está bien – mi corazón estaba a punto de salirse de mi pecho - .Debo ir a ver a Liam. – la claridad llego a mi mente.
  Se separo de mi cuello y me miro. Estaba tan cerca. Nuestras bocas estaban tan cerca.
  -¿Por qué sigues con él, Ness? Deja de engañarte.
  Su mano se movió por mi cintura hasta que llego a mi espalda. Me beso en la mandíbula y en mi cuerpo se encendió el deseo de sus labios cálidos contra los míos, aunque solo fuese una vez más.
  -El no sería capaz de amarte en mil años, lo que yo te amaba en un día.
  -Pero él me ama… - murmure, con destellos de Liam viniendo a mi mente.
  -El puede amarte…pero tan solo la parte humana – dijo Jacob - .En cambio, yo te amo por entero.
  La confusión corrió a través de mi cerebro. ¿Por qué Jacob hacia esto? El sabía que habia tomado mi decisión y hacia inmensamente difícil no traicionarme a mí misma.
  Pero en ese momento, las palabras de Liam vinieron a mi cabeza: Entonces si la conoces tan bien, sabias desde el principio que le estabas infringiendo daño, quebrando su corazón a propósito, de todas las maneras posibles.
  Odiaba que Jacob, al conocerme tan bien, tuviera un completo control sobre mí.
  -Jacob, detente – gemí luchando contra el deseo que se apoderaba de mi - .No es justo…
  -¿Qué no es justo, amor mío?
  Le hable por medio de mis pensamientos, por la mano que aun estaba en su mejilla.
  No es justo para Liam. Mi novio. No es justo para mi familia, quienes confían en mí…y en ti. Y no trates de llevarme a un rincón oscuro para tratar de seducirme después de pasar tanto tiempo ignorándome.
  Me aleje de él. Arregle mi chaqueta, pase las manos por mi cabello y salí del pequeño cuarto.
  Por los pasillos de la escuela caminaban pocas personas ya que faltaban pocos minutos para que sonara la campana.
  Me dirigí a la enfermería.
  ¿Qué acababa de pasar? ¿Iba a ser así de ahora en adelante? ¿Cada vez que Jacob tuviese una oportunidad iba a tratar de seducirme? Y yo, ¿iba a dejarle? Al parecer sí, ya que toda mi resistencia se habia derretido.
  Llegue a la enfermería. Un lugar con blanco e impoluto, con varias camillas. Solo habia una ocupada. Liam estaba allí, sentado, sosteniendo una bolsa de hielo contra su barbilla.
  -Hola. – me saludo con una sonrisa.
  Cerré la puerta a mis espaldas. Creo que él esperaba que yo contestara, que le preguntara que habia pasado, que me disculpara por lo que habia pasado con Jacob, que le dijera porque habia tardado tanto. Pero ya estaba harta de las palabras.
  Me arroje a él y comencé a besarlo. Lo bese como si fuera la última cosa que iba a hacer en la vida.
  Liam dejo caer la bolsa de hielo y me levanto para que así quedara en su regazo. Envolví mis piernas alrededor de su cintura y el envolvió sus brazos por mi cintura. Y de alguna forma quedamos tendidos en la cama. Aun besándonos.
  Seguí besándolo. Habia deseo bullendo como fuego en mi interior.
  Su mano se coló bajo mi camisa y se poso en mi espalda. Su mano se sentía fría al tacto. Tal vez porque antes sostenía una bolsa de hielo. Tal vez porque habia tenido el tacto de Jacob antes.
  Sin romper nuestro beso, le quite su sudadera. El me miro sorprendido, pero yo no estaba dudando nada. Necesitaba apagar este deseo. Finalmente me deshice de su camisa y quede sentada a horcajadas sobre él.
  Volví a besarlo y recorrí su abdomen y pecho con mis manos, satisfecha con lo que encontré. Gemí por el contacto de nuestros cuerpos juntos. Su cuerpo ya comenzaba a reaccionar a mí. Deje su boca para dejar besos desde su cuello hasta su hombro.
  -Si yo hubiese sabido que las heridas tan sexys, me hubiese metido en una pelea antes. – murmuro e invirtió nuestras posiciones, dejándole a él sobre mí.
  Yo estaba feliz de tenerlo, de otra forma, ¿Cómo me distraía de Jacob? La sensación de su cuerpo sobre el mío me hizo retorcerme por el siguiente movimiento. Y aunque su cuerpo delataba que sentía un claro deseo por mí, el beso que me dio fue más cariñoso que apasionado. Eso me preocupo.
  -No estás considerando seriamente hacerlo en la enfermería, ¿verdad? – me pregunto con una sonrisa.
  -¿Por qué no? – respondí y la vergüenza llego instantáneamente.
  El soltó una carcajada, cálida y sincera. Luego se puso de pie y tomo su camisa y sudadera y se las puso. Yo respire hondo y me senté en el borde de la cama.
  -Primero, no quiero que las cosas sean así entre nosotros- me dijo, cariñosamente y me dio un beso en la mejilla - .Y segundo, si quieres que me expulsen, solo debes pedirme que me transfiera de escuela.
  Solté una risilla.
 -Hablando de eso, ¿Qué paso? -  pregunte.
  Su rostro se puso serio inmediatamente.
  -No mucho – se encogió de hombros - .Tengo tres semanas de suspensión.
  -¿Tres semanas? – repetí en shock.
  El asintió.
  Mientras el terminaba de tomar sus cosas yo considere las posibilidades que se abrían ene estas tres semanas. Tres semanas sin él. Tres semanas sin él y a solas con Jacob.
  Cuando estábamos saliendo, Liam me pregunto si estaba bien, y yo asentí con una sonrisa. Pero secretamente, temía que estas tres semanas pudieran cambiar el destino de todos nosotros.
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MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Sáb Ene 25, 2014 12:05 pm

Hola!
Bueno, aqui les dejo el capitulo de hoy. Espero que les guste. Por favor dejen sus comentarios. Me animaria mucho saber si les esta gustando o no!

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Que continúe el show


Liam se habia ido justo después de que salió de la enfermería. Fuimos primero a su casillero y el tomo sus cosas, luego fui con él hasta el aparcamiento.
  -¿Estarás bien? – me habia preguntado justo antes de irse, con las manos a ambos lados de mi cara.
  No. No lo estaría.
  Pero asentí y le di una pequeña sonrisa.
  El suspiro y me dio un beso muy tierno. Me conocía.
  -¿Me prometerías algo? – habia preguntado.
  -¿Que te llevare tus deberes a casa y que te ayudare con aquellas terribles cosas que probablemente no entiendas? Dalo por hecho. – bromee.
  El soltó una risilla y negó con la cabeza.
  -Prométeme que no me mentiras. – fue lo que dijo.
  -No te miento. – me sentí muy mal porque, justo en ese momento, estaba haciéndolo.
  -Está bien, déjame decir eso de nuevo. No me mientas cuando se trata de tus sentimientos. Sé que no estás bien. Así que, por favor, no lo hagas. Porque sé que puedo ser de ayuda para poder ver tu hermosa sonrisa – me iba a poner a llorar - .Entonces, ¿me lo prometes? ¿No más mentiras?
  Le abrace y enterré mi cara en su cuello. El me habia sostenido con fuerza pero con cariño.
  -Lo prometo. – susurre contra su cuello.
  Finalmente, tuve que despegarme de él y volver a clase, no sin antes prometerle que iría a verle en la tarde, después de la escuela.
  Y así lo hice. Fui a casa de Liam justo cuando la última campana sonó. El estaba allí con Abby. Liam tenía un hematoma en su mandíbula y su labio inferior estaba hinchado. Sus parientes no estaban, al parecer habían salido. Me fui antes de que llegaran, prometiendo que volvería al día siguiente.
  Llegue a casa cuando ya estaba oscuro, cuando las estrellas ya estaban en el cielo. Deje mi auto en el garaje y me dirigí al interior. Mi familia charlaba animadamente en la salita y Jacob estaba saliendo de la cocina. Me dio una sonrisita cuando mi mirada se encontró con la suya. Escuche ciertos saludos de parte de mi familia, pero en realidad no me importo. Camine hasta donde estaba Jacob y me puse frente a él. Su sonrisa era más grande. Me acerque a él cada vez más. Su sonrisa ensanchándose más y más…
  ¡Plaf!
  Todos se quedaron en silencio.
  Acababa de darle una bofetada a Jacob.
  Su cara aun estaba ladeada.
  Puso su mano en su mejilla y volteo su cara lentamente para mirarme con el ceño fruncido y con incredulidad en sus ojos. Parecía no creer que acababa de hacer eso.
  No le culpaba, a mi también me parecía irreal lo que acababa de hacer.
  -¿A qué se debe eso? – me pregunto en voz baja.
  -Dejaste la mandíbula de Liam de un feo color morado. – le acuse, con cara muy seria, o eso esperaba yo.
  -¿Golpeaste a Liam, Jacob? – pregunto mi madre.
  -¿Qué esperabas? Es el chucho. – respondió Rose.
  Oí la carcajada de Emmet.
   A Jacob se le extendió una sonrisa por el rostro.
  -No fue así como pensaste después de que lo hiciera. Te recuerdo que, en realidad, lo pasamos bastante bien.
  Emmet paro de reír y todos quedaron en silencio de nuevo.
  Mierda.
  Jacob me seguía mirando burlonamente.
  Yo me limite a golpearlo de nuevo.
  Le mire por un momento y luego me encamine rápidamente a las escaleras. Todos me siguieron con la mirada, Jacob incluido.
  -Renesmee, ven aquí. – me llamo mi padre cuando estaba en la primer escalera.
  Ya sabía.
  -Por supuesto que lo se – dijo, mirándome. Luego miro a Jacob - .Jacob, esta charla también te incumbe.
  -Yo paso. – dijo Jacob.
  -Gracioso Jacob – espeto mi padre sin una pisca de diversión - .Ven. Ahora.
  Jacob puso los ojos en blanco y se acerco. Se sentó en un sillón que estaba vacío. Yo no me senté.
  -Primero, no debes ir por ahí golpeando gente, si quieres que estar aquí funciones – advirtió mi padre - ¿Comprendes?
  Jacob puso los ojos en blanco.
  -Se lo merecía. – dijo.
  -Oh, ¿hablas en serio? – le espete.
  -Iba a hacer que te expulsaran. Y supuestamente te protegía. – me dijo, mirándome, y bufo.
  -¿Supuestamente? Lo hacía. – dije.
  -¿Y cómo es eso? – pregunto con incredulidad.
  -Pues que su ex novia loca puso su teléfono en mi chaqueta y luego me culpo de robo. Me iban a expulsar, pero el tomo todo el cargo por lo que habia pasado.
  Ahora sí, Jacob se quedo callado y sin argumentos.
  -Y eso me lleva a mi siguiente punto – continuo mi padre - .Renesmee, para ti también va esa primer advertencia.
  -Espera – dijo mi madre y me miro - ¿Golpeaste a alguien?
  Todos me miraron. Tampoco lo creían.
  -Dime que ese alguien es Jacob. – me pidió mama.
  Baje la mirada al piso y negué ligeramente con la cabeza.
  -Oh, Dios – murmuro mama - ¿A quién golpeaste?
  No quería responder.
  -Caitlin. – respondió mi padre por mi después de un minuto.
  Levante la mirada rápidamente.
  -Se lo merecía. – añadí rápidamente.
  -¿Igual que Liam? – me pregunto ella.
  Oh, genial, ya estaba en problemas.
  -No, Liam no se merecía que Jacob le golpeara. Caitlin sí.
  -¿Y porque ella se lo merecía y el niño bonito no? – me pregunto Jacob.
  -¿Niño bonito? – le fruncí el ceño.
  -Sí. Parece un niño bonito de papa. – se encogió de hombros.
  -Su padre está muerto. – le informe.
  -Oh, vaya, eso arruina el chiste – frunció el ceño - .Aun así debe ser un mimado.
   Puse los ojos en blanco. Luche contra una sonrisa cuando vi su cara de consternación. Obviamente no se esperaba esa información.
  -No, no lo es. – respondí.
  -Solo responde a mi pregunta. – insistió.
  -Pues, es que, Caitlin es una perra loca. – no encontraba otra forma de describirla.
  Jake estallo en una carcajada. Me hizo comenzar a reír.
  Mi familia me miro con los ojos muy abiertos. Menos Emmet, quien ya se unía a las carcajadas de Jacob.
  -Renesmee. – me riñeron mis padres al mismo tiempo.
  -Cuida tu lenguaje. – dijo mi madre.
  Les mire con lo que pretendía ser una mueca de arrepentimiento por mi terrible lenguaje. Termine mordiendo mi labio para evitar la sonrisa que se estaba extendiendo por mi rostro.
  -Renesmee, primero, ese vocabulario no está bien. No me gusta – reanudo mi madre - .Y finalmente, no puedes ir por la vida golpeando a la gente porque estas enfadada.
  -Y lo dices tú. – murmuro Jacob por lo bajo, mirando a mama y con las cejas levantadas.
  Mi padre y mi madre le dieron una mala mirada.
  -¿Por qué dices eso? – no pude aguatar la curiosidad y le pregunte.
  Jake desvió la mirada a mí con una sonrisa burlona en su rostro.
  -Una vez me dio un puñetazo en la cara, cuando aún era humana y patosa, y se quebró la mano. – me explico.
  Mire a mi madre con las cejas levantadas. Ella fulminaba a Jacob con la mirada.
  Emmet volvía a reírse.
  -Recuerdo eso – dijo - .Veo a Bella un momento, perfectamente bien, y unos momentos más tardes, Carlisle le esta vendando la mano. Aquellos maravillosos tiempos en los cuales podía reír de ella por tener dos pies izquierdos.
  -Ja ja, muy gracioso Emmet. – dijo mi madre con ironía.
  -¿Y porque golpeaste a Jacob? – le pregunte a mi madre.
  -Porque estaba muy enfadada conmigo. – contesto el mismo.
  -Oh, vaya…
  Mire primero a Jacob, quien me miraba también y luego a mi madre.  
  -Tenía un motivo para estar molesta. – se defendió mi madre.
  -Pero no por eso debes ir golpeando a la gente por ahí. – le dije, con tono de advertencia, pero bromeando.
  -Es cierto, Bells. No puedes golpear a la gente porque estas enfadada. Oh, y no hemos mencionado aquella vez que casi matas al pobre Seth por meterse en tu camino. Y para que hablamos de Edward. – dijo Jake.
  -Es mejor que te quedes callado, Jacob. – le advirtió mi padre.
  -Oh por favor. – Jake puso los ojos en blanco.
  -¿Casi matas a Seth? – le pregunte a mama. Eso no lo sabía.
  -No es exactamente como lo escuchas. – me respondió ella.
  -Entonces, ¿Qué paso? – seguí con mi interrogatorio.
  Se miraron los unos a otros por un minuto, debatiendo silenciosamente si debían decirme o no. Al final, la decisión termino a manos de Jake. Le mire, al igual que todos hacían.
  -Bueno, pues, tu madre acababa de despertar como vampira – al parecer decidió decirme. Me explicaba sin dejar de mirarme a los ojos - .Era una neófita. Mi definición de los neófitos es que son sedientos sanguinarios. Básicamente es lo que creo que todos los chupasangres. Menos de ustedes y de los de Denali, creo que es obvio el porqué – le explico a mi familia - .En fin – suspiro - .Tú eras una bebe. Yo sentía como que necesitaba protegerte. Y tu madre…bueno, con esos ojos rojos espantaba. Y ella simplemente supo que, um, yo, bueno, yo… - vi que luchaba para sacar las palabras – Bueno, pues ya lo sabes. Ella se entero que yo estaba imprimado de ti y simplemente enloqueció y atento contra mi vida. Seth se metió en el camino y el término malherido.
  Oh, vaya, ¿Por qué mi corazón no paraba de latir como loco? Jacob estaba imprimado de mí. Recordaba eso. Y lo que significaba. Oh, corazón, por favor deja de latir tan rápido.
  -También tenía un motivo para estar enfadada, Jacob. – le dijo mi madre.
  -¿Y porque también incluiste a mi padre? – le pregunte e intercambie miradas entre papa y el. Necesitaba cambiar el tema.
  -Me quebró el brazo. – confeso Jacob.
  -¿Qué? – le pregunte con miedo.
  -Todo acababa de suceder Ness – comenzó a explicar Jacob - .Tu madre en proceso de convertirse en vampiro. Casi muere. El simplemente entro en el saloncito, muy cabreado, y fui el objetivo de su ira. Me rompió el brazo – suspiro - .Aquellos tiempos. – sacudió la cabeza de un lado al otro.
  -Y estas buscando que lo haga de nuevo, Jacob. – le advirtió mi padre.
  -Pero, hombre, no se puede ir por la vida golpeando a otros. – le dijo Jake.
  Solté una carcajada.

Fue difícil lograr dormir esa noche. Se habia sentido tan…normal. Como siempre habia sido en el pasado. Jacob bromeando, conversaciones llenas de risas. Tal y como era antes de que la gigantesca ola llegara y arrasara todo lo que habia conocido una vez. Casi se llego a sentir que nada habia pasado, que todo seguía normal, que Jacob acababa de llegar de patrullar por la Push.
  Pero no podía engañarme.
  No podía dejar a un lado el hecho de que todo habia cambiado.
  Y que nunca volveríamos a eso.

Se sentía bastante extraño estar en la escuela sin Liam. De alguna forma, se sentía vacio.
  Jacob habia comenzado hoy, oficialmente, a asistir a la escuela. No me habia dejado en todo el día. Primero me habia seguido a mi taquilla y luego habia tenido que ayudarle a encontrar la suya. Teníamos las mismas clases, así que yo habia sido su guía por todo el día.
  En cada clase era lo mismo. Los profesores diciendo que habia un nuevo estudiante, su nombre y finalmente buscándole un lugar vacio en donde podía sentarse. Para desagrado de Jacob, todos los asientos que quedaban a mí alrededor estaban ocupados y los pocos que quedaban disponibles estaban alejados de mí. Para mi mala suerte, Jacob estaba bastante cerca de Liam en tres clases.
  Las chicas dejaban de hacer lo que sea que hacían cada vez que el entraba a una habitación, o caminaba a sus lados en los pasillos. En las clases le robaban más de una mirada. Prácticamente, se le comían con los ojos. Yo apretaba la mandíbula cada vez que veía que esto pasaba. Si seguía así, iba a terminar con un terrible problema en la mandíbula de tanto apretarla.
  Lo peor era que algunas ya hasta se habían acercado a presentarse, con sus mejores sonrisas y mejores insinuaciones. Algunas hasta se bajaban un poco las camisas o desabrochaban unos botones. Claro, como si sus tetas les fueran a comprar algo.
  Hasta Caitlin se habia acercado a presentarse. Caitlin. Esa perra loca. La odiaba. Y ahora la odiaba mas, después de haberse inclinado a recoger el lápiz de accidentalmente habia dejado caer cuando estaba hablando con Jacob. Le iba a arrancar la cabeza algún día.
  Cuando llegamos a la hora del almuerzo, mi limite habia pasado hacía mucho tiempo. Y en la cafetería habia aun más chicas mirándole. Y a mi padre y a mis tíos. Pero a Jake lo miraban, casi desnudándole con la mirada.
  -¿Qué tal va el día, Jake? – le pregunto mi madre cuando nos sentamos en la mesa. Por supuesto, Jacob se sentó a mi lado.
  -¿Cómo crees? – respondió el - .Odio tener que repetir la escuela. Algo por lo que, por tantos años, luche por librarme. Pero aquí estoy. De nuevo.
  Sonreí ante eso.
  Pero la sonrisa se borro de mi cara inmediatamente.
  Vi a Caitlin a unas mesas de distancia, mirándolo, comiéndoselo con la mirada.
  La fulmine con los ojos. Si las miradas mataran…
  Al parecer, Jake se dio cuenta de esto, ya que se inclino hacia mí y rozo mi oído con sus labios.
  -No te preocupes, Ness. No me gustan las perras locas. Y menos las rubias. – susurro en mi oído.
   Mire a mi lado, donde estaba el. Aun estaba muy cerca. Sus labios estaban muy cerca. Quería tocarle, besarle…
   Respire hondo y me recordé en donde estaba. Me aleje un poco de él. El volvió a su posición.
  -Oh, pero no hay nada de qué preocuparse, Barbie – le dijo Jake a Rose  - .Tu eres la única rubia que si me agrada.
  Ella puso los ojos en blanco.
  -Chucho estúpido. – murmuro.
  -Ah, como en los viejos tiempos. Extrañe eso, ¿lo sabes? – siguió Jake.  
  Rosalie respondió algo, pero no supe qué. Simplemente deje de entender las conversaciones a mí alrededor.
  Como en los viejos tiempos.
  ¿Era eso por lo que venía Jake? ¿A recuperar los viejos tiempos? ¿Aquellos en los que entraba a escondidas a mi cuarto y me ayudaba a dormir? ¿Aquellos tiempos en donde solo existían risas y felicidad en mi vida?
  Las palabras y más preguntas me persiguieron por el resto del día, hasta que fui a dormir.
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MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Dom Feb 09, 2014 4:38 am

HOLA!!!! Soy lo peor de este mundo, no monto capitulo desde hace un monton de tiempo...y lo unico que tengo que decir es: LO SIENTO UN MONTOOON  Embarassed De verdad que lo hago!
Pero bueno, aqui les dejo el capitulo nuevo, espero que les guste y no se olviden de comentar. Eso me llena de animos para seguir con la historia!

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Yo y mis problemas

Podría jurar que era la semana más larga que habia vivido, pero sería una mentira. La semana se me habia hecho bastante extensa, pero habia habido semanas que se me habían hecho más largas en el pasado, además de insoportables, llenas de dolor por la pérdida de aquella persona que amaba y que nunca volvería a tener.
  Ahora solo habia sido insoportable porque estaba intentando mantener las distancias con esa persona, precisamente.
  Jacob.
  A lo largo de la semana, algunas veces, sentía que me volvería loca, que él me volvería loca. Su cercanía me afectaba de un modo que ni yo misma podía comprender. Pero no era que simplemente se parara muy cerca de mí, o se sentara muy cerca de mí, no. Jacob aprovechaba cada oportunidad que tenia para abrazarme, envolver su brazo por mi cintura, pasarlo sobre mis hombros, o acariciar mi mejilla. Yo intentaba separarme de él lo más rápido posible, aunque era algo más bien imposible. Jacob seguía haciendo sentirme estas sensaciones indescriptibles, razón principal por la cual no me quería separar de él.
  Me mantenía en una constante lucha interna. Una parte de mi me rogaba que me lanzara a sus brazos, que no le dejara ir nunca más. Otra parte de mi, mucho más fuerte, me recordaba que el solo era mi amigo y que yo tenía a Liam y que las cosas estaban bien así.
  Algunas veces tan solo quería huir. Salir al bosque y mezclarme con él, perderme en su interior, correr lo más rápido posible, hasta que ya no pudiera dar un sol paso más, hasta que mis piernas temblaran, hasta que mis pulmones ardieran suplicando por una buena bocanada de aire, hasta que todos mis problemas quedaran a mis espaldas…
  Pero eso era lo más cobarde que podía hacer. Huir de mis problemas. Algún día me encontrarían de nuevo.
  Suspire, puse mis manos en la mesa frente a mí y deje caer mi cabeza sobre mis manos. Me tenía que ir pronto a casa de Liam para la cena con su familia.
  Liam. Estar con él era como poder tomar un respiro. Con el todo era bastante sencillo. Con él me olvidaba de todo y solo existía ese momento perfecto lleno de risas. Liam sabía que las cosas en mi vida estaban un poco complicadas en ese momento y él sabía exactamente el porqué, pero aun así sabia que a mí no me gustaría hablar de Jacob, entonces él se limitaba a preguntarme como estaba y como estaba yendo mi día. Quería que siguiera siendo así. Pero no lo seria. Algún día llegaríamos a hablar de mis sentimientos hacia Jacob y como podía afectarnos eso. Pero por el momento, todo estaba bien.
  Tome mi teléfono y mire la hora. 6:32 pm. Mejor me iba ya. Salí de mi habitación, me despedí de mi familia y fui hasta el garaje. Me monte a mi auto y, cuando estaba a puto de irme, Jacob entro en el garaje. Tome una respiración honda y baje la ventanilla. El camino hasta el auto y se inclino para poder hablar mejor conmigo.
  -¿A dónde vas? – me pregunto.
  -Casa de Liam. – respondí sin mirarle.
  -Pasas bastante tiempo allá – le mire. Tenía el ceño fruncido - ¿Cuándo pasaras un tiempo conmigo?
  Desvié de nuevo la mirada. Mire hacia abajo, baje mi cabeza.
  -Ya paso tiempo contigo. – le dije después de un rato.
  -Y, ¿me podrías decir cuando es eso? Porque la verdad es que yo no recuerdo nada de eso.
  Me quede en silencio.
  -Pues en la escuela siempre estoy contigo – respondí finalmente - .Y cuando estoy en casa también paso tiempo contigo. – mantuve mi mirada baja.
  Jacob no respondió. Después de un rato, tomo mi barbilla y me hizo levantar la mirada a él.
  -No estoy hablando de eso – me dijo con seriedad - .Quiero pasar un tiempo contigo, que podamos sentarnos a hablar por un rato, como hace tanto tiempo no hacemos. – su voz sonaba desesperada, el se veía igual.
  Tenía razón. No habíamos pasado tiempo solos, hablando como los amigos que siempre habíamos sido, adelantándonos siempre al pensamiento del otro, riendo de las cosas más estúpidas, siendo capaces de hablar por horas y horas y siempre tener un tema de conversación. Pero el mismo se habia encargado de alejarme por tantos años.
  -¿Y hablar de que exactamente, Jacob? – le espete - ¿Hablar de lo que has estado haciendo todos estos años? ¿Hablar de lo que yo he estado haciendo? ¿Estarías dispuesto a escuchar eso? ¿Escucharme hablar de las tantas cartas que te escribía y que nunca te enviaba? ¿Eso es? ¿O tal vez quieres hablar de todas esas chicas que conociste? – Me estaba dejando llevar por esa terrible rabia que sentía por dentro y sabía que estaba cayendo muy bajo - .Oh, no, lo tengo. ¿Por qué no me hablas de esa vez que estuviste en Seattle, en ese club que era nuevo en ese entonces, y te emborrachaste y decidiste saltar de ese puente? – vi la sorpresa que se registraba en su rostro. Se estaría preguntando como sabia yo de eso. Yo recordaba cuando Emma me habia contado eso, un año después de que yo hubiese dejado Forks, y con ello, toda la vida que conocía. Mire fuera del garaje - .Muévete, Jacob. Me voy.
  -Nessie… - comenzó.
  -Muévete, Jacob. Llegare tarde. – le corte.
  El se quedo en donde estaba por un rato y luego se movió. Arranque.
  Llegue a casa de Liam unos treinta minutos después. Me habia pasado todo el trayecto intentando tener mi cabeza en blanco, con música resonando por los parlantes. Aparque y me quede en el auto unos minutos. Salí del auto y me encamine a la puerta. Antes de que pudiera siquiera llamar al timbre, la puerta se abrió. Era Liam.
  -Hola. – me saludo con una gran sonrisa, me invito a pasar y cerro al puerta a mis espaldas.
  -Hola. – le respondí.
  Me abrazo. Le devolví el abrazo.
  -¿Cómo estás? – pregunto y me dio un beso en la coronilla.
  -Preparada para conocer a tu familia. ¿Qué tal tu?
  -Considerando seriamente un plan de escape.
  Me reí ante su comentario y me separe de él. Le sonreí.
  -No debe ser tan malo como lo haces parecer. – le dije.
  -Tienes razón, es peor. – contesto.
  Puse los ojos en blanco.
  -Eres bastante exagerado. Eres como una reina del drama. – le acuse.
  -Oh, vaya, gracias por el cumplido – me dijo con sarcasmo - .Pero aun no les conoces. Al final de la noche veremos quién es la reina del drama. – levanto las cejas.
  -Tú lo eres. – seguí.
  El soltó una risilla y negó con la cabeza. Yo sonreí un poco. Luego me miro por un rato y suspiro. Se acerco a mí y se agacho un poco, hasta quedar a mi altura y poder mirarme directamente a los ojos.
  -¿Qué está mal? – me pregunto con preocupación.
  -¿Por qué crees que algo está mal? – respondí.
  -Respondes con otra pregunta. Lo puedo ver en tus ojos. ¿Qué paso?
  Bueno, la verdad es que sería bueno poder hablarlo con alguien. ¿Quién mejor que Liam? El me escucharía y luego me haría sentir mejor.
  -Soy una terrible persona. – comencé.
  El frunció el ceño.
  -No, no lo eres. Eres maravillosa. ¿Por qué dices esas barbaridades?
  Tome aire y lo expulse lentamente.
  -Jacob estaba tratando de hablar conmigo y yo prácticamente le dije mucha mierda. – explique.
  -¿Qué seria mucha mierda para ti?
  -Básicamente, lo mucho que me habia lastimado.
  El asintió, comprensivo.
  -Eso no te hace una mala persona, ¿sabes? – Puso su mano en mi mejilla y me acaricio con el pulgar - .La verdad es que…
  -Liam, ¿Cuánto toma abrir una puerta? – pregunto una voz de hombre, un poco familiar, a la distancia.
  Liam suspiro y puso los ojos en blanco.
  -Déjame en paz – respondió en voz mas alta para que le escucharan. Luego hablo en un tono más bajo, solo para mí - .Habia olvidado decirte que Kevin esta aquí. Tiene una buena relación con mis primos, Scott y Andrew, y ellos le llamaron y el simplemente se apareció. Lo siento, yo no sabía nada.
  -¿Por qué te disculpas? – le pregunte.
  -Pues, porque sé que no es que te agrade bastante.
  -No importa. – mentí.
  -Sí, si importa. Lo siento mucho. Lo mantendré alejado de ti. Lo prometo.
  -Oye, la verdad no importa. Está bien. Y si Kevin decide ponerse pesado, no soy una débil chiquilla. Puedo manejarlo.
  Me sonrió  me dio un beso, el cual respondí.
  -Vamos. Prepárate. – me dijo cuando nos separamos.
  Comenzó a guiarme al comedor de su casa. Allí estaban Abby, la señora Miller, otra mujer bastante parecida a esta última, Kevin, y dos chicos, uno de unos 18 y el otro de unos 19, ambos con el cabello de un marrón claro, rasgos bien definidos, uno de ellos con ojos cafés y el otro con ojos azules.
  -¿Ella es la chica? – pregunto la mujer que no conocía, la tía de Liam.
  -Sí. – respondió la señora Miller y me dio una pequeña sonrisa, la cual respondí con otra sonrisa igual.
  -Ness, esta mujer es mi tía, Lisa – señalo a la mujer - .Tía, ella es Renesmee Cullen. – me señalo.
  -¿Renesmee? – me pregunto con curiosidad.
  -Mi madre buscaba algo único. Combino los nombres de mis abuelas. – le explique con un encogimiento de hombros.
  Liam me indico donde sentarme. Afortunadamente, quedaba al lado de Abby y a su lado. Abby me sonrió y yo le devolví la sonrisa.
  -Un nombre bastante original, por supuesto – dijo Lisa - ¿La llamaste Nessie antes? – le pregunto a Liam con el ceño ligeramente fruncido.
  El asintió.
  -Es un apodo. – explico después.
  -Bastante peculiar – comento ella - ¿Podría preguntar por qué? – me pregunto.
  -Me llaman así desde siempre – comencé a explicar - .Mi mejor amigo me puso este apodo. El decía que mi nombre es como un trabalenguas. Todos me llaman Nessie.
  -Interesante. – murmuro.
  -Bueno, ¿podemos suspender la conversación un momento? – Pregunto uno de los chicos, e que parecía mayo, el que parecía de 19 - ¿Nosotros no obtenemos ninguna presentación? ¿Acaso somos invisibles?
  Vi que Liam resoplaba y ponía los ojos en blanco.
  -Ness, ellos son Scott – señalo al que habia hablado, al que tenia ojos azules - .El es Andrew – señalo al otro, al de ojos marrones.
  -¿Y qué pasa conmigo? – pregunto Kevin.
  -¿De verdad? – le espeto Liam.
  El levanto las manos, como para mostrarse inocente. Luego sonrió y me miro.
  -Hola pelirroja. – me saludo.
  -Hola, Kevin. – le respondí, con una falsa sonrisa.
  Lo odiaba tanto.
  -Bueno, ahora podemos comenzar a comer. – dijo la señora Miller y todos hicieron así. Yo comía menos que los demás.
  La cena transcurrió básicamente en preguntas hacia mí, preguntas por mi familia, un gran interrogatorio. Todo ese tema surgió porque Lisa habia conocido al doctor Cullen. Un hombre bastante apuesto, por supuesto. Su entusiasmo era contagioso.
  -¿Y de dónde eres tú? – me pregunto Lisa en un momento.
  -Forks, Washington. – respondí.
  -¿Y cómo terminaron los Cullen en Kenai? Podrían estar en un mejor lugar. Carlisle Cullen es un muy buen doctor. Podría estar en una mejor ciudad, algún otro mejor país y el doctor podría estar en un mejor puesto. – dijo la señora Miller.
  Ah, la pregunta del millón. Todos se preguntaban lo mismo. Todos los ojos se posaron en mí, expectantes.
  -Es verdad, Carlisle podría tener mejores puestos, pero eso requeriría más esfuerzo para él. Y demandaría mas parte de su atención. Y mi familia tiene este extraño gusto por viajar. – explique.
  -¿Viajar? – Pregunto Lisa - ¿Vacaciones?
  -Algo así – me encogí de hombros - .Viajamos a diferentes lugares del mundo a vivir allí por cierta temporada. Pueden ser dos años, tanto como pueden ser seis meses.
  -Oh, vaya. ¿Dos años? ¿Eso es lo máximo que se quedan en un lugar? – pregunto Lisa de nuevo.
  -No. Lo máximo que estuvimos en un lugar fue en Forks. Ocho años allá. Creo que fue porque yo aun era una niña y la verdad es que me gustaba bastante allá. Luego comenzamos a viajar.
  -Entonces supongo que debes conocer un montón de gente alrededor del mundo – dijo Andrew - .Eso sería genial.
  Negué con la cabeza.
  -¿Qué quiere decir eso? – me pregunto él.
  -No conozco en realidad a nadie. – le aclare.
  -¿Pero cómo no? Es imposible – dijo Scott.
  -Bueno, no – respondí - .Siempre he tenido a mis hermanos y me parece algo…inservible encariñarse con personas que algún día tendrás que dejar. Pase una vez por eso y no es algo que esté dispuesta a repetir. – aclare.
  -Pero siempre se puede tener comunicación con esas personas. – rebatió Kevin.
  -Bueno, eso depende. – dije.
  -¿En qué? – pregunto Scott.
  -En la otra persona. En que esa otra persona responda o lo que sea. – conteste con sinceridad.
  Liam me tomo la mano por debajo de la mesa y me dio un apretón. Le mire y le di una media sonrisa.
  Después de eso, se cambio el tema inmediatamente. Creo que ellos entendían un poco de lo que estaba hablando.
  Terminamos de cenar y charlamos otro rato más. Luego la madre y la tía de Liam tomaron todos los platos y los llevaron a la cocina. Yo insistí en ayudar, pero no me dejaron. Luego los chicos comenzaron a charlar de deportes y a bromear. Yo hablaba con Abby. Y la verdad lo prefería así. Y fue así hasta que Abby tuvo que ir con su madre y su tía.
  -Ness, ¿no te unes a la conversación? – me pregunto Kevin, con burla.
  Vi que Liam le iba a decir algo, creo que era algo así como que me dejara en paz, pero me adelante a él.
  -¿Y para qué hablar si no tengo nada importante que decir? – rebatí.
  -Esta bien, entonces hablemos mejor de algo en lo que te interese decir algo – dijo él y puso expresión pensativa - .Espera, ya se. ¿Por qué no nos cuentas de tu hermana rubia, Rosalie? – me miro con desafío.
  Efectivamente, yo acepte.
  -¿Y qué quieres saber de ella, exactamente? – seguí su juego.
  -¿Qué está haciendo un viernes por la noche? – pregunto, con verdadera curiosidad.
  -Salió – conteste - .Con Emmet, ya sabes, su novio. – agregue.
  -Sí, le conozco – respondió con una sonrisita que me sacaba de quicio. Me daban ganas de borrársela de la cara con un golpe - ¿Y a donde fueron? Tal vez podamos ir todos nosotros mas tarde.
  Esta vez ya sabía que contestar para borrarle esa sonrisita.
  -La verdad es que no creo que quieras ir a donde están ellos.
  -¿Y por qué dices eso? – respondió justo como yo quería.
  -Oh, bueno, ellos por lo general van a lugares lo más alejado de la sociedad como sea posible. Son bastante ruidosos – añadí con una sonrisita - . Si sabes a lo que me refiero.
  Su sonrisa se borro de inmediato de su rostro. Justo lo que quería.
  Liam y sus primos comenzaron a carcajearse, y luego a mí se me contagio.
  -Bueno, ya, bastante gracioso. Ja, ja – dijo Kevin - .Pero mejor sigamos hablando. Ahora, cuéntanos de este chico, el nuevo… ¿Jacob, creo?
  La sonrisa se me borro de la cara. A Liam también.
  Oh, genial.
  -¿Y bien? – siguió Kevin, su sonrisita volviendo a su cara.  
  -Déjala en paz, Kevin. – le advirtió Liam.
  -No le estoy haciendo nada – dijo el - .Tan solo hice una pregunta.
  -Sí, es verdad – asentí - .Jacob es un amigo de la familia. Si quieres saber algo más de él, pregúntale a él, no a mí, es su historia para contar, no la mía.
  -Pero, ¿Quién es él para ti? ¿Un amigo? – siguió.
  Si, Jacob es tan solo un amigo. Me dije a mi misma.
  Pero justo cuando estaba a punto de contestar, mi teléfono sonó. Lo saque de mi bolsillo y mire al número. Me llamaba Jacob. ¿Qué pasaba ya?
  -Vuelvo en un momento. – Dije, me puse de pie y camine hasta la cocina - ¿Hola?
  -Hola, Ness. – me saludo la voz ronca de Jacob al otro lado.
  Mi corazón comenzó a latir más rápido, comencé a sentir un hormigueo por todo mi cuerpo.
  -¿Qué pasa? – le pregunte.
  -Pues me dejaron solo.
  -¿Y eso en que me concierne?
  -Pues que me siento bastante solo.
  -¿Y que necesitas?
  -Ven. – casi podía ver su sonrisa.
  -Jacob, no puedo. – respondí en voz baja.
  -¿Por qué?
  -Estoy con Liam.
  -Oh, por favor – resoplo - .Nessie, es la oportunidad perfecta para que hablemos.
  -No hay nada de qué hablar.
  -¿De verdad? – espeto.
  -De verdad.
  -Ness, hay mucho de lo que tenemos que hablar. Ven. Por favor. – parecía casi rogándome.  
  Cerré los ojos y me lleve una mano al cuello. Mire al techo.
  -No, Jake, no hay nada de qué hablar. – conteste en un tono más bajo de lo que me hubiese gustado.
  -Ya. Sabía que dirías eso. Ahora hazme un favor y mira por la ventana.
  Fruncí el ceño.
  -Ya sé que parece incoherente que te diga eso, pero solo hazlo. – insistió.
  Resople y me encamine a la ventana.
  -¿Y qué demonios…? – no pude hablar más cuando vi fuera de la ventana - .Oh, por Dios. – murmure.
  Ahí estaba el. Ahí estaba Jacob, apoyado en su motocicleta, a unos metros de distancia. Me sonrió y agito la mano.
  -¿Qué haces aquí Jacob? – le pregunte.
  -Cuando decía que necesitábamos hablar, lo decía de verdad – dijo, ahora en tono más serio - .Hay que aclarar muchas cosas, Ness. Necesito a mi mejor amiga de vuelta.
  Oh. Mí. Dios.
  Casi me derrito cuando me dijo eso. Yo también me moría por tener a mi mejor amigo de vuelta. Pero…él quería más que eso. Y sabía que, aunque lo negara, muy en lo profundo de mi, yo también buscaba algo más que su amistad. Pero eso no iba a pasar.
  -Podemos hablar aquí afuera. Ven. – me dijo después de un rato.
  -Ve a casa, Jake. Llegare allá eventualmente. – respondí.
  -No, Ness. He intentado entablar conversaciones contigo a lo largo de la semana. Y cada vez que llego a lo que quería hablar, algo sucede. No más. Ven, por favor.
  Negué con la cabeza.
  -Bien – se encogió de hombros - .Tu no vienes, yo voy a ti – se bajo de la moto y dio unos pasos adelante, hacia las escaleritas del porche - .Llego un poco tarde a la fiesta, ¿crees que les moleste?
  -Ni se te ocurra. – le advertí.
  -Es una idea que está bien grabada en mi mente. No me pienso ir sin ti.
  -Está bien. Espera ahí – le dije - .Salgo en un minuto.
  Lo último que quería era a Jacob y a Liam en la misma habitación. Para sumar a la ecuación, junto a Kevin.
  Jacob se dio la vuelta y volvió al lado de la moto.
  -Te espero. – dijo.
  Colgué y me moví por la habitación.
  -No sé porque sigues con ella. – me llego la voz de Kevin, desde la otra habitación.
  -Porque es mi decisión con quien estoy, no la tuya. – respondió Liam.
  Mierda. Agreguemos otro problema.
  -No me digas que la quieres. – la voz de Kevin, sonaba incrédulo.
  -Puede que lo haga. – respondió Liam.
  Si, el lo hacía. Ya me lo habia dicho. El me quería. Y yo aun debía aprender a hacerlo. Y deseaba hacerlo.
  -¿De verdad? – Dijo Kevin – Porque ella va a terminar destrozándote. Esta semana con ese chico, Jacob, el siempre estaba donde ella estaba, el era muy afectuoso con ella, y desde luego, ella se veía a punto de morir cuando él le demostraba su afecto. Salta a la vista que hay algo más que amistad entre ellos. Ella solo te está usando.
  -¿Por qué no simplemente te callas? – Le espeto Liam – No sabes absolutamente nada de ella. Y yo soy quien decide qué pasa con mi vida. Déjala a ella en paz y de paso déjame a mí. Ahora cállate.
  No podía más.
  Camine de nuevo al comedor, donde estaban, procurando que mis pasos fueran audibles.
  Todos me miraron cuando entre.
  -Necesito salir unos minutos. – dije.
  -Te acompaño – me dijo Liam y comenzó a pararse.
  -No – dije apresuradamente - .Necesito aire fresco y un tiempo solo.
  -¿Está todo bien? – me pregunto, acercándose a mí.
  Le abrace y hundí mi cabeza entre el hueco que hay entre su cuello y su hombro. Respire su aroma profundamente.
  -No. – murmure con los ojos cerrados.
  El me apretó un poco más contra él. Finalmente me separe de él y camine hasta afuera, hasta el lugar donde estaba Jacob.
  -¿De qué quieres hablar Jacob? – le pregunte.
  -De muchas cosas. Por eso es mejor que nos vayamos ya.
  -¿A dónde?
  -La casa, por supuesto.
  -No, yo no voy a ninguna parte. No aun. – dije.
  -Ness, aceptaste hablar conmigo. Es mejor ir a la casa y hablar allá. Venga, vamos.
  -No, Jacob. Estoy con Liam. Ve tú y yo llegare allá en unas horas.
  -Ya te lo dije. No me iré sin ti.
  -Jacob…
  -No, escúchame – me corto - .Necesitamos hacer esto. Necesito hacer esto. Necesito poder hablar contigo de la forma en la que lo hacíamos antes. Y sé que las cosas están tensas entre nosotros y es por eso por lo que necesitamos tener esta charla. Porque hay que arreglar las cosas. Por eso es mejor que entres allá – señalo la casa de Liam –, te despidas y te vengas conmigo. Sería un poco rudo de tu parte no decir adiós.
  Puse los ojos en blanco.
  -¿Y quien dijo que me iba? – espete.
  -Bien, pasa por descortés. – dijo con un encogimiento de hombros, y luego me alzo, poniéndome sobre su hombro, como si no pesara nada. Solté un gritito.
  -Bájame Jacob. – le dije.
  -No. Al parecer vamos en auto. En tu auto. ¿Dónde tienes las llaves?
  -Bájame. – le advertí. Veía el mundo al revés, eso no me gustaba.
  -Te voy a poner en el coche.
  -Jacob, bájame o gritare. – le advertí.
  -Oh, vamos, Ness. Dime donde tienes las llaves del auto. – llevo la mano a mi trasero, a los bolsillos.
  Y comencé a gritar y a patear y darle puños en la espalda.
  -Deja de hacer eso. Me haces daño. – me dijo.
  -Suéltame. – chille y seguí en mis trece.
  -Estas actuando como una niña. – me dijo divertido.
  Solo logro que gritara mas y pateara y le golpeara con más fuerza. Jacob intentaba agarrarme las piernas con más fuerza para que dejara de patearle y de vez en cuando me pellizcaba.
  Luego escuche un grito proveniente de la puerta de la casa de Liam, al igual que Jacob, y ambos paramos nuestra pelea para ver de quien provenía ese grito. Era Abby, quien nos miraba horrorizada.
  -¡LIAM! – Chillo – Un chico se quiere llevar a Nessie.
  -¿Qué? – dijo Jacob confundido.
  -Bájame. – le dije de nuevo.
  -No. – contesto con aire divertido.
  A él parecía gustarle esto.
  Comencé a golpearle de nuevo y a revolverme, intentando que me dejara.
  -¡Bájame, tu, animal, bruto, bestia peluda! – grite.
  -¿Bestia peluda? – se rio.
  Chille de frustración.
  -Mira quien llego a unirse a la fiesta. – dijo Jacob y me detuve.
  Lo único que podía ver era parte de la espalda de Jacob, parte de su cabeza si movía mi cabeza, y el suelo. Pero sabía que se trataba de Liam, Kevin, Andrew y Scott.
  -Black. – dijo Liam.
  -Hola, Liam – dijo Jacob - ¿Sabes donde lleva las llaves del auto? Las necesito.
  -Bájame, Jake. – le dije.
  -Bájala. – advirtió Liam, con un tono que denotaba mucha rabia. Nunca le habia escuchado así.
  -No te metas. – le advirtió Jacob a Liam.
  No, no, no, no. Ahora ellos dos, no.
  Me revolví un poco más sobre el hombro de Jacob hasta que, de alguna forma, logre poner mi boca muy cerca de su cuello.
  -Bájame o te muerdo. – le advertí.
   Espere un rato. No hizo lo primero. Yo hice lo segundo.
  Le mordí.
  Jacob dio un salto.
  No le mordí en la yugular o en un lugar en donde pudiera desangrarse rápidamente. Además no tenía pensado presionar tanto como para que sangrara. Peo no salió como me esperaba. Termine sintiendo el sabor oxido de la sangre en mi boca y me retire ipso facto.
  -Oye, eso sí fue un poco bestia. – dijo.
  Me lleve las manos a la boca. Me limpie el labio. Tenía un poco de sangre ahí.
  ¿Qué acababa de hacer?
  Jacob me puso finalmente en el suelo pero yo tuve que sujetarme a él para no caerme. ¿Qué acababa de hacer?
  Mis piernas temblaban y me sentía muy fría.
  -¿Estás bien? – Me pregunto Jake, con sincera preocupación y me sujeto – Te ves más pálida de lo normal.
  Me lleve una mano a la boca y comencé a limpiarme. No podía creer que acabara de hacer eso.
  Se me escapo un sollozo.
  Me separe de Jacob y casi me caigo al suelo si no hubiese sido por Liam.
  Liam. Los demás.
  Mire a mí alrededor. Ya solo estábamos Jacob, Liam y yo.
  -Yo… - comencé a decir.
  -No paso nada – me tranquilizo Liam - .Solo parece que tienes unos dientes bastante afilados. – intento bromear.
  Las lágrimas se deslizaron por mi cara. Me acerco a él y me abrazo.
  -Está bien. – susurro el contra mi cabello.
  Me separe de él y mire a Jake.
  -Lo siento – le dije - .Lo siento muchísimo. Me descontrole.
  -No paso nada Ness. – me aseguro.
  Asentí.
  -Necesito ir a casa. – le dije.
  -Vamos. – dijo.
  Le di un abrazo a Liam y un rápido beso.
  -Lo siento mucho. – le dije a el también.
  -Es de verdad, no paso nada – el no entendía - .Ve a casa. Llámame tan pronto llegues. Ya nos veremos después.
  Asentí y le abrace una última vez. Luego fui hasta mi auto, lo abrí y me metí en el asiento del conductor. Arranque.
  Jacob fue a mi lado, en la moto, a todo momento.
  Cuando llegamos a casa, todas las luces estaban apagadas. Obviamente no habia nadie.
  Aparcamos y entramos en la salita. Llame a Liam y hable unos minutos con él. Luego mire a Jacob, quien estaba sentado en el sillón frente al mío.
  -Lo siento tanto, Jake. – me disculpe una vez más.
  -Lo digo en serio, pequeña, no fue nada. Se curó de inmediato. Ni siquiera habia sangre.
  Una pequeña sonrisa se asomo en mi cara.
  -Está bien, Jake. Tengamos esa charla. – le dije.
  El me miro y sonrió.
  Le sonreí de vuelta.
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MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Mar Feb 18, 2014 6:24 pm

Hola! Aqui les dejo el capitulo del viernes, que no subi el viernes, pero que subo ahora :DPerdon  Embarassed 
En fin, espero que les guste :DDejen en los comentarios que tal les parecio, porfis.
La musica de este capitulo: https://www.youtube.com/watch?v=PJSnXDXH5k4
Y ya...

______________________________________________________________________________________________________

Charla entre “amigos”

Seguía sentada en el sofá. Esperaba por Jacob. El habia dicho que iría por algo para beber. Me habia preguntado si quería algo. Yo habia aceptado. Pero estaba tomándole demasiado tiempo. Llevaba unos diez minutos esperándole. Ya me habia cansado.
  Me puse de pie y fui a la cocina, el lugar por donde habia desaparecido. Jacob estaba frente al refrigerador.
  -¿Qué haces? – le pregunte.
  -La verdad, no se – cerro el refrigerador pero no me miro - .Creo que me estoy aclarando las ideas.
  -¿Por qué?
  -Porque aceptaste a hablar conmigo. No sé por dónde podríamos empezar.
  Su sinceridad solo me hizo explotar en una carcajada que le hizo mirarme con confusión.
  -Lo siento – dije entre risas - .Es solo que me presionaste tanto y luego… - levante las manos – Nada.
  -Oye, todas las ideas se fueron de mi mente. – se excuso.
  Le mire a los ojos un momento y vi que estaba un poco desesperado. El de verdad quería arreglar un poco las cosas. Se lo iba a hacer fácil.
  -Tan solo vamos – señale con la cabeza la salita - .Tan solo será una charla. Nos sentaremos y diremos cosas de las cuales tal vez nos arrepintamos mas tarde o tal vez será lo mejor que podamos hacer. No lo sabremos hasta que no lo hagamos. ¿No lo crees? – le di una pequeña sonrisa.
  Me sonrió y se acerco a mí.
  -Cuánta razón tienes. – dijo y se encamino a la salita. Yo fui detrás de él.
  Jake se sentó en un sillón y o me senté en el que estaba justo al frente del suyo. Atraje mis piernas a mi pecho, las abrace y puse mi barbilla en mi rodilla.
  -Entonces, ¿por dónde comenzamos, Jake? – pregunte.
  -Por el principio. – respondió.
  -¿Y eso sería…? – levante mis cejas.
  -Cuando todo se arruino.
  -¿Y eso cuando fue precisamente? – Seguí - .Porque para mí hubieron tres momentos en los que todo se arruino. No sé si coincidimos.
  -¿Cuáles son esos momentos?
  -El primero, cuando me entere de lo que habia pasado entre mi madre y tu. El segundo, cuando me dijiste que solo me habías usado, aunque hubiese sido una mentira. Se sintió bastante real – baje la mirada. Estúpidamente, aun me dolía recordar eso - .Finalmente, el día que deje Forks.
  -Está bien, si, todo comenzó desde que te enteraste de lo de tu madre – admitió - .Ahí comenzó el apocalipsis. – bromeo.
  Esboce una pequeña sonrisa.
  -Apocalipsis. – murmure.
  -Acéptalo. Fue como un apocalipsis – las comisuras de sus labios se elevaron un poco - .O al menos así lo sentí yo.
  Nos quedamos en silencio un momento.
  -¿Por qué? – dije, quebrando el silencio que se habia instalado.
  Me miro con confusión.
  -¿Por qué dices que lo sentiste como un apocalipsis? – explique.
  -Oh, bueno… - parecía estar buscando las palabras correctas, algo que fuera perfecto para decir en el momento. No me gustaba.
  -Jake, pongamos algunas condiciones. – dije de repente.
  Suspiro.
  -¿Cuáles? – pregunto.
  -Hablaremos libremente. Lo primero que nos venga a la cabeza, incluso si nos arrepintiésemos más tarde. Nada de secretos o mentiras. ¿Está bien?
  -Está bien. – acepto.
  Sonreí.
  -Ahora habla. – le dije.
  -Bien. ¿Por qué un apocalipsis? Vaya, Ness, mi mundo prácticamente se derrumbo. Tú eres todo lo que siempre he querido, tú eres como mi mundo entero, mi vida…te lo llevaste todo contigo, ¿sabes? – Me estaba mirando directamente a los ojos, pero yo no soportaba seguir viendo esos ojos negros que mostraban mil y un emociones, así que baje la mirada - .No sé cómo decirlo exactamente, pero si lo tengo que poner en palabras, se podría decir que tú eras el aire que yo respiraba y, explícame Ness, ¿Cómo vivir sin aire?
  Se quedo en silencio y supe que estaba esperando una respuesta de mi  parte.
  Levante la vista de nuevo. Me seguía mirando.
  -Es imposible. – respondí y negué ligeramente con la cabeza. Luego añadí, intentando aligerar un poco las cosas: - .Excepto si tienes un tanque de oxigeno. En ese caso si puedes sobrevivir.
  Soltó una risita y negó con la cabeza.
  -Ya. Pues sí, puedes sobrevivir sin aire. Pero, ¿Qué cuando se acaba el oxigeno en ese tanque? Porque, tarde o temprano, lo hará. – rebatió.
  Está bien, tenía un punto ahí.
  -Y creo que así te haces una idea de cómo fue. – termino finalmente.
  -No. No completamente, Jake. Falta mucho que necesita ser dicho. Pero cada cosa a su tiempo.
  Asintió.
  -¿Cómo fue para ti, Ness? – me pregunto.
  -¿Cómo fue que, exactamente? – respondí.
  -Todo. Dime todo. Desde el momento en que te enteraste de lo de tu madre, al porque decidiste perdonarme y me buscaste, hasta que llegues al final, al aeropuerto, a esas ultimas palabra y especialmente, porque no te quedaste después de todo.
  Suspire. Cerré mis ojos. Genial, ahora me tocaba a mí. Algo de lo que nunca habia hablado con nadie, recuerdos y razones que siempre habia discutido guardado en mi mente, secretos inconfesables, algunas veces incluso para mí. Pero, ¿Quién mejor para hablar de eso que Jacob? Abrí los ojos y le mire. Simplemente saltaría a ese pozo sin salida.
  -Cuando supe que habia pasado algo entre tú y mi madre – comencé – me sentí como la segunda opción. ¿Por qué más estarías conmigo? Simple, porque era una forma de estar cerca de ella, o porque te recordaba a ella de alguna forma. Era tu segunda opción.
  -Ness, eso nunca ha sido así. Tu siempre has…
  Me moví hacia adelante y le puse un dedo en los labios, para callarlo.
  -Shh – dije - .Déjame terminar.
  Asintió.
  Iba a quitar mi mano de su boca, pero él la tomo antes. Envolvió mis dedos con los suyos y me dio un apretón. No sabía cómo reaccionar ante eso.
  -Continua. – dijo.
  No podía. Intente separar mi mano de la suya, pero solo servía para que Jake aumentara la fuerza de su agarre.
  -¿Por qué no quieres que sujete tu mano? – Me pregunto - ¿Te pone incomoda? – esa última pregunta la hizo con diversión.
  -No – respondí - .Es solo que…no sé.
  -No hay nada de malo en eso Ness. Déjame sujetar tu mano. Hace mucho no lo hago.
  Me rindo.
  Asentí.
  -Ahora continúa.
  -Sí. Bueno, pues sí, me sentía como tu segunda opción – seguí - .Las dudas de lo que pudo haber pasado entre ustedes dos, de que hubiese pasado si mi madre te hubiese escogido a ti y no a mi padre, y hasta que tan lejos pudieron haber llegado. Todas esas dudas y muchísimas más me asaltaron y no sabía cómo actuar Jake. No sabía qué hacer. Me encerré en mi habitación y me deje ahogar en mi propio dolor – le mire - .Unos días después pensé todo mejor, pensé en todo lo que estaba viniendo y supe que no podía dejar que algo pasara y que yo no estuviese contigo o con mi madre. Hable con mi padre y supe que esa historia habia acabado hace años, que en realidad nunca habia comenzado. Y ahí fue cuando lo decidí. Te necesitaba conmigo. Necesitaba a mi madre también, pero, y esto va a sonar malditamente egoísta, te necesitaba más a ti. Necesitaba que me sujetaras cuando todo mi mundo estaba cayendo a pedazos frente a mis propios ojos. Y sabía que si tenía que morir, lo último que quería ver era tu sonrisa, escuchar tu voz, ver tus ojos y luego…luego todo podía irse a la mierda. – mi voz se quebró en la última frase y mis ojos se llenaron de lagrimas. Respire muy hondo y apreté los ojos con fuerza. Jacob me dio un apretón en la mano. El quería que yo supiera que estaba allí - .Y ya puedes imaginarte como me sentí cuando me dijiste que me habías usado. Vaya, Jake. Yo quería morir. No me importaba nada. El resto de los días los pase en mi habitación, llorando, dejando que el tiempo corriera, muriéndome un poco cada segundo. Y me preguntaba, ¿Por qué lo sigo amando? – se me volvió a quebrar la voz y se me inundaron los ojos de lagrimas, pero no me importaba, necesitaba sacar todo eso con lo que me habia estado ahogando por tantos años - .En fin, luego llegaron los Vulturis y luego llegaste tu ahí y dijiste que no volverías conmigo y todo fue peor. Y luego me dijiste que me amabas y que estabas imprimado de mí – ahí las lágrimas comenzaron a fluir libremente y yo las deje - .Y llego el día Jake. El día en que me iría y en el que dejaría todo. Y tú no llegaste a mi casa a decir adiós. En cambio, llegaste al aeropuerto. Y juro que en ese momento no me quería ir, no quería decir adiós, no quería dejarte. Pero pensé en los Vulturis, en mi familia, en ti. Los quiero a todos bien. Ya habia causado muchos problemas, no quería causar más. Y tienes razón, te deje. Y contigo se quedo mi corazón. Pero debes saber que yo no quería dejarte, yo no quería irme, yo solo quería protegerte a ti y a mi familia.
  Y todos esos recuerdos vinieron a mi mente. Un sollozo sacudió todo mi cuerpo. Recuerdos. Jacob sonriéndome. Jacob diciéndome que me amaba. Jacob rogándome que me quedara. Jacob diciéndome que estaba imprimado de mí, que éramos almas gemelas. Jacob, en medio de ese aeropuerto, mirándome mientras yo me alejaba. Y después años llenos de silencio y dolor. Fingir que no me importaba, fingir que todo estaba bien.
  Solté mi mano de la de Jacob, y me cubrí la cara con las manos. No quería que me viera llorar.
  De repente, Jake me abrazo.
  Sus brazos, fuertes y protectores y cálidos como siempre, me envolvieron. Y yo no hice amago para salir de ellos. En cambio, quite mis manos de mi cara y tome su camisa entre mis puños. Enterré mi cara en su pecho y me permití llorar. Me permití dejar que el dolor acumulado a lo largo de los años saliera en forma de lágrimas y sollozos desesperados. Y deje que, precisamente él, Jacob, mi mejor amigo, mi alma gemela, mi todo y mi nada,  el que me daba la mayor felicidad y al mismo tiempo la mayor tristeza, me consolara.
  De alguna forma, quede sentada en su regazo. Sus brazos siempre a mi alrededor, dándome consuelo, ese mismo consuelo que habia necesitado hace tanto tiempo y que no habia podido tener. Esos brazos que habia necesitado tanto a lo largo de los años y nunca habia encontrado.
  Pero ahora está aquí, dijo una voz en mi cabeza.
  Si. Ahora Jacob estaba aquí.
  -No llores, Ness – me pidió en un susurro, poniendo una mano en la parte de atrás de mi cabeza. Me dio un beso en la coronilla - .Por favor. No llores.
  -Lo siento. – dije entre sollozos.
  -¿Por qué te disculpas? – pregunto.
  -Porque estoy llorando.
  -Pero no te tienes que disculpar. Es tan solo que no me siento tan impotente cuando lloras. No sé qué hacer. Quiero que seas feliz, quiero escuchar tu risa, quiero verte sonreír y al parecer he olvidado cómo hacerlo. Y lo odio.
  Respire hondo e intente calmarme. Necesitábamos seguir con esto.
  Me despegue un poco de su pecho y me limpie las lagrimas. Respire unas cuantas veces y le mire. Luego esboce una pequeña sonrisa.
  -Yo creía que ya no me quedaban mas lagrimas para llorar. – dije a modo de broma.
  -Lo siento mucho – suspiro y puso su mano en mi mejilla. Con el pulgar limpio una lagrima - ¿Quieres que dejemos esto para otro día? – me pregunto.
  ¿Para qué? Sería lo mismo. Además, ¿Qué más daba si le decía? ¿Qué si le decía quien me habia convertido en realidad? ¿Qué si le decía que no era tan fuerte como lo hacía parecer a veces? ¿Qué si le decía que habia pasado en mi vida, si lo dejaba entrar en esa mentira que habia sido mi vida por años? Debía admitirlo, me daba un tremendo miedo admitirle todos los secretos que habían en el pasado. Pero, de nuevo, habia tanto que debía decir en voz alta, debía decírselo a alguien, necesitaba a alguien que me pudiese entender, alguien que pudiese a ayudarme a cargar con el peso de tantos años. Y, de nuevo, ¿Quién mejor que Jacob para eso? Pero ¿qué si le decía? ¿Me vería de un modo diferente? ¿Me vería como esa niña frágil y que estaba tan rota por dentro? ¿O simplemente haría como en todo lo demás? ¿Me abrazaría, me daría palabras de ánimo y estaría ahí? ¿Qué pasaría si lo dejaba entrar en mi farsa? Solo habia un modo de averiguar qué pasaría.
  -No – respondí - .Prefiero hacerlo ya. Sera lo mismo en cualquier otro momento.
  Asintió.
  -Bueno, ¿y ahora como seguimos? – prosiguió.
  -¿Cómo fueron los últimos seis años? ¿Qué hiciste en todo ese tiempo? – mi voz sonaba ronca, mis ojos escocían un poco.
  -¿Qué te puedo decir Nessie? Yo era como un zombi. Un muerto viviente – comenzó a explicar en esa extraña postura en la que estábamos. Yo, sentada en su regazo con mis manos envueltas alrededor de su cuello. El, con sus brazos alrededor de mí cintura - .Rachel me dijo eso una vez. Estoy seguro que era una tortura para los chicos de la manada tenerme de alfa. También estoy seguro que muchos de ellos se hubiesen querido pasar a la manada de Sam. Pero nunca lo hicieron. Ninguno de ellos. No entiendo porque – negó con la cabeza - .Siempre estaba buscando una forma de sacarte de mi cabeza, de ocupar mi tiempo. Tenía que estar ocupado, haciendo algo, cualquier cosa, de otro modo siempre estaba pensando en ti. Y sabía que me volvería loco. Loco porque sabía que, lo que yo quería, no podría tenerlo. Loco porque no veía nada más que tu rostro en todas partes. Loco de amor. Así que busque un trabajo. Y así comencé a trabajar como mecánico por las mañanas y patrullaba en las noches. Cualquier cosa que me mantuviese ocupado. Pero aun así, tú siempre estabas en mis pensamientos. Cada cosa, por pequeña que fuera, estaba relacionada a ti – se rio con amargura - .No hubo un maldito día, un desgraciado minuto, una mierda de segundo, en donde no hubiese pensado en ti. Ni uno Ness.
  Le mire a los ojos por unos segundos. Podía ver la sinceridad con la que me hablaba. Y de repente, una duda.
  -Entonces, ¿de dónde llegaron las otras mujeres? – pregunte de repente y me arrepentí inmediatamente. ¿De verdad quería saber la respuesta? No. Pero debía saberla al mismo tiempo, quería saberla.
  -Ellas eran una manera de intentar de olvidarte – admitió - .Intentaba apaciguar el dolor. Había muchos recuerdos en mi cabeza.  Habia perdido mucho. E intente buscar nuevos recuerdos, pero fue difícil. No lo logre. Cuando estaba con ellas, quería que en realidad fueses tú. Con cada una de ellas buscaba algo tuyo. Tus ojos, tu cabello, esa nariz respingona, incluso tu sonrisa. Imposible de encontrar. – termino.
  Lo admito, sentí rabia. Mucha. ¿Cuántas mujeres había habido? ¿Muchas? Imaginaba que sí. ¿Y hasta donde habia llegado Jacob con ellas?
  -Y, ¿con alguna tuviste…no se…una historia? – pregunte con algo que intentaba que se viera desinteresado, pero, maldición, estaba celosa y con rabia.
  Y Jacob se dio cuenta de eso.
  Esbozo una sonrisa burlona.
  -¿De qué tipo de historia hablas? – pregunto con diversión.
   -Pues, ya sabes, dulces y flores, regalos, así – soltó una carcajada - .Venga, Jake, ya sabes. Si alguna de ellas fue tu…novia.
  Termino de reírse a costa mía y negó con la cabeza.
  -No. Nada de eso. Digamos que solo eran historias de una noche. – contesto.
  Oh, vaya. ¿Y eso que quería decir? ¿Qué era una historia de una noche?
  -¿Y que vendría siendo eso? – le espete.
  -Venga, Nessie, ¿lo dices en serio? – me miro un poco incrédulo. Vio que estaba hablando en serio y se vio incomodo - .Entonces hablas de verdad. No puedo creerlo. Llevas viviendo con Emmet toda tu vida y no sabes a lo que me refiero.
  -Espera, se que puede ser una historia de una noche – le aclare - .Al fin y al cabo vivo con Emmet, ¿no? Lo que no se, es que es una historia de una noche para ti.
  -Bueno, pues, ¿Qué es para ti?
  -Una chica y un chico que se conocen en un ambiente bastante sórdido, luego tontean toda la noche y terminan en una habitación de motel barato, un auto o bien en un baño – Jacob sonreía ante mi descripción – haciendo cosas indescriptibles. Finalmente, cuando terminan de practicar el sexo, o como se diría muy vulgarmente, de follar – estaba intentando bromear con todo esto. Estaba funcionando ya que Jacob estaba a punto de soltar la carcajada – cada uno se va por un camino separado. No se vuelven a hablar, llamar o ver.
  Jacob soltó la carcajada. Yo me uní.
  -¿De dónde sacaste esa descripción con esas palabras? – pregunto entre risas.
  -No sé si te has dado cuenta, pero he vivido toda mi vida entre vampiros de cien o más años. Algo se me tenía que pegar. – dije.
  -Ya. Pero también vives con Emmet.
  -¿De dónde crees que se que es follar?
  Se echo a reír de nuevo.
  -Bueno, si, Ness, eso es una historia de una noche. – respondió finalmente.
  -¿Es lo mismo para ti? – le pregunte, ahora con incredulidad.
  -Si – asintió - .Solo que en términos más sencillos.
  Me quede mirándolo unos segundos que parecieron minutos. Le miraba con incredulidad. No me lo podía creer. ¿Jacob habia…? Oh, no. Ni siquiera pensar en eso podía.
  -Espera un momento – hable finalmente - ¿Qué estas queriendo decime? ¿Qué tuviste ese tipo de historias?
  El bajo la mirada y se llevo una mano a la nuca.
  -Digamos que sí. – admitió.
  Parpadee varias veces.
  -Ósea que, ¿tú has…? – no fui capaz de terminar la frase. Pero él entendía lo
que quería decir y asintió.
  Le mire boquiabierta.
  El bichito de los celos actuó de nuevo. Casi lo podía ver. Jacob con otra. Esa que no tenía un rostro ni un nombre. Pero lo veía a él, besándola, ella devolviéndole el beso, todo hecho un enredo de manos y piernas y piel contra piel y suspiros y jadeos y…no me lo podía creer. Y lo peor es que no solo habia sido una, lo cual era suficientemente malo, si no que eran muchas. ¿Cuántas?
  Ese dato flotaba sobre nosotros, pesado.
  -¿Y qué me dices de ti? ¿Qué ha pasado en estos años? – me pregunto Jacob, para cambiar de tema. Y a lo mejor porque tenía curiosidad.
  Decidí hacerle pasar un rato incomodo.
  -¿Yo? Oh, ya sabes, decidí vivir la vida de una adolescente. Fiestas desenfrenadas, alcohol, y me iba cada noche con el primero que apareciese. He vivido la vida loca. – mentí.
  -Venga, ya. – no sabía si creerme o no.
  -Lo dio en serio. – dije con mucha seriedad. Vaya, debería ser actriz.
  Sentí como Jacob se ponía tenso. Bien, me habia creído. Su mirada se puso más dura, sus labios se apretaron en una fina línea. Estaba enfadado. Está bien, habia conseguido lo que quería.
  -Jake.
  -¿Si?
  -¿De verdad me crees eso? – le pregunte con inocencia fingida.
  Se quedo mirándome en silencio. Eso significaba sí.
  -No me creas – le dije con una sonrisa - .Yo me estoy conservando hasta el matrimonio. – bromee.
  Sentí como se relajaba de nuevo y esbozo una pequeña sonrisa.
  -Vale, ahora responde sinceramente. ¿Qué ha sido de ti en estos años? – dijo.
  -He viajado a muchas partes. He conocido muchas culturas. He estudiado lo que ahora parecen miles de veces y en todas partes es lo mismo. Teniendo a mi familia como únicos amigos. Te lo he dicho todo por medio de cartas. He perfeccionado en el piano, he bailado en Rusia con los mejores, he visto millones de cosas – dije. Pero eso era solo lo que se oía bien, eso era la parte buena - .Pero a cada parte que iba era lo mismo. Ese sentimiento de vacío, de que faltaba algo o más bien alguien. Ese sentimiento de estar sola, aunque estuviese en un lugar lleno de gente. Fingir una sonrisa por el día para mi familia, para que no se preocupasen, bloquear mis pensamientos de la mejor manera posible de mi padre, decir que todo estaba bien y decir mentiras a cada segundo. Pero, inevitablemente, llegaba la noche, y con ella la oscuridad. Y en ese momento, en el momento en que estaba en mi cama, mirando por la ventana las estrellas y la luna, todos esos sentimientos de dolor y soledad se intensificaban. Y eran esos momentos en donde llegaban las lagrimas y en donde te buscaba, y lo único que siempre encontraba era un objeto, un algo que siempre me llevaba a ti – levante mi mano y le mostré ese brazalete que habia estado en mi muñeca desde siempre, junto con esos pequeños dijes - .Y me aferraba a este brazalete, a lo único que tenia de ti, esperando que, tal vez, tu pudieses oír mis pensamientos con simplemente tocar el brazalete y desearlo con todas mis fuerzas. Algunas veces incluso escribía cartas que nunca te envié. Expresando con palabras lo que no podía decirte de frente. Y luego todas esas cartas terminaron en un cajón. Están justo allí arriba – señale con un dedo las escaleras - .Y en las noches lloraba, lloraba hasta que llegaba la inconsciencia. Algunas veces incluso esperaba que llegara una respuesta por parte tuya, ¿sabes?
  El se quedo en silencio un momento y me apretó más fuerte. Las lágrimas volvieron a mis ojos, pero esta vez no se escaparon.
  -¿Las puedo ver? – me pregunto después de un rato.
  -¿Las cartas? – pregunte.
  -Por favor.
  Asentí y me puse de pie, alejándome de su abrazo. Subí las escaleras rápidamente hasta mi habitación, abrí ese cajón que estaba lleno de papeles doblados y saque diez.  Baje de nuevo y me senté al lado de Jake. Le mostré esas hojas dobladas, unas más viejas que otras, y luego le mire a él. Tomo una de las cartas y la abrió. Leyó su contenido rápidamente. Luego la aparto y la puso sobre la mesa. Tomo otra e hizo lo mismo que con la anterior. Y luego lo mismo con las dos siguientes.
  Me miro un momento y vi dolor en sus ojos. Esboce una pequeña sonrisa.
  -Elige tú la siguiente. Es la última que quiero leer – dijo - .No. Léela tú.
  Asentí. Puse las seis cartas que me quedaban en la mano. Tome una que estaba en el medio.
  -Esta es de hace dos años – le dije. Le mire. Tome su mano. Comencé a leer: - El último libro que he leído es Cumbres borrascosas. Aunque sería mejor que dijera que lo he releído. Pero esta vez encontré dos frases que ahora me parecen bastante significativas. La primera: “he luchado amargamente en la vida desde que oí tu voz, tienes que perdonarme porque solo luche por ti.” Y la segunda: “El gran pensamiento de mi vida es el. Si todo desapareciera y el quedara yo seguiría existiendo, y si todo quedara y el desapareciera yo no podría vivir.” Pero mira que sigo viva. Aun. Si es que a esto se le puede llamar vida. Maldición, te extraño más de lo que crees. Y, ahora que has desaparecido totalmente del mapa, ¿Cómo sigo viviendo? Lo he hecho por cuatro años, pero algunas veces solo quiero dejarme ir. El mundo sigue, la gente sigue, y yo sigo estancada. Sigo buscándote en este bosque lleno de neblina que me envuelve y me ciega cada vez más. Y no te encuentro. ¿Dónde estás Jake? ¿Dónde te metiste? ¿Qué nos paso? Me lo pregunto muy a menudo. Nunca encuentro respuesta.
  >>Fíjate que también he encontrado otra frase. Estoy llena de esas últimamente, ¿eh? Pero esta no es de un libro. Esta es de Peter Pan. ¿Qué te puedo decir? Me gusta Peter Pan. Al caso, mira la frase: “Nunca digas adiós porque decir adiós significa irse lejos e irse lejos significa olvidar.” Y ahora que lo pienso, nosotros nunca dijimos adiós.
  Y ahí acaba la carta. No me di cuenta de que habia comenzado a llorar hasta que Jake me limpia las lagrimas. Le miro. Sus ojos brillan con lágrimas.
 Like a Star @ heaven   -Lo siento, pequeña. – murmura.
  -¿Por qué? – pregunto en un susurro ronco.
  -Porque te he hecho sufrir. Mucho – se lleva mi mano a los labios y me da un beso - .Perdóname.
  -No hay nada que perdonar – le digo - .Cada uno de nosotros paso un mal tiempo. Ambos lo afrontamos de manera distinta.
  -Y yo lo hice más difícil para ti. – dijo.
  -Ahora estas aquí. – respondí.
  -Y arreglare todos los errores que cometí. – dijo, mirándome a los ojos.
  Y una lágrima se escapo de sus ojos.
  La limpie rápidamente.
   -No mas lagrimas – dije - .Ahora tengo a mi mejor amigo de vuelta. Ya podemos comenzar a ser felices.
  El asintió y sonrió. Sonreí de vuelta.
  -Limitémonos a aferrarnos a lo bueno que pasamos juntos. – le dije.
  -No – respondió, para mi sorpresa - .Todos esos años siempre estarán ahí presentes. Y debemos hacerle frente. Consideremos eso como una experiencia que solo nos hizo más fuertes, ¿no te parece?
  Asentí con más lágrimas en los ojos.
  -Ness, y eso de las lágrimas dejémoslo para otro día. Hoy tenemos vía libre para llorar hasta que no queden mas lagrimas. – murmuro con una pequeña sonrisa.
  E inmediatamente me puse a llorar de nuevo. Maldición.
  Jake me abrazo de nuevo y volvimos a la posición en la que estábamos antes. Yo sobre su regazo, el con sus brazos a mi alrededor, yo con mi cara en su pecho.
  -Te extrañe. – le dije, mi voz ronca.
  -Yo también. – respondió, su voz más ronca de lo normal.
  Me separe de su pecho y le mire. Había unas lágrimas corriendo por sus mejillas. Solté una risilla y se las seque. Luego le di un beso en la mejilla. Enterré mi cabeza en su pecho, de nuevo.
  -Éramos como niños. – dije.
  El se limito a asentir.
  -Este tiempo nos ha hecho madurar. – proseguí.
  -Tú sigues siendo mi pequeña. – dijo.
  Sonreí y asentí.
  -Tengo tantos recuerdos en mi cabeza. Tantas cosas que aún quedan por hablar – dije - .Pero todas están llenas de recuerdos y risas.
  -Entonces lo dejaremos para otro día – me respondió, me di cuenta que con una sonrisa – .Hoy ya tuve mi dosis diaria de sentimentalismo.
  Me reí.
  Pasamos otro rato en silencio, cada uno escuchando al corazón del otro, los cuales parecían estar en una competencia para ver quien corría más rápido. Ninguno de los dos hizo un comentario acerca de ese hecho. Y nos quedamos así, sin decir nada, disfrutando el silencio, hasta quien sabe qué horas, ya que me quede dormida. Me quede dormida en los brazos de Jake, durmiendo mejor que nunca, durmiendo profunda y tranquilamente, sin pesadillas, durmiendo mejor de lo que habia hecho en años y con una única certeza: acababa de recuperar a mi mejor amigo.
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MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Dom Feb 23, 2014 3:36 am

Hola! Perdon por no montar el capitulo antes, pero he estado bastante ocupada... En fin, que aqui lo monto. Espero que les guste. Dejen un comentario diciendo que tal les parecio y para saber si les esta gustando y si hay alguien leyendo.  Smile 

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Estoy aquí para ti

Jacob P.O.V


Una respiración profunda. Deja ir el aire de nuevo. Siento su respiración contra mi cuello. Me provoca un escalofrió.
  La miro.
  Sigue dormida. Verla así, con tanta calma en su angelical rostro, me produce bastante tranquilidad. Y alegría. Alegría de poder tenerla ahí, a mi lado, de poder abrazarla, estrecharla con fuerza, que estuviese allí. Sonreí, como hace tanto tiempo no hacía, con  facilidad, con sinceridad, sin un motivo aparente, solo porque era feliz. Y lo era.
  Y de alguna forma eso me asustaba.
  Me asustaba eso porque, según habia aprendido, justo cuando era feliz y que mi vida era perfecta, justo en ese momento, algo debía pasar y todo se iba a la mierda.
  Pero, ¿ya no habia pasado todo lo que debía pasar? Yo creía que sí. Ambos, Nessie y yo, habíamos sufrido lo suficiente. Ya todo habia pasado. Nada más podía salir mal. Ya estábamos lo bastante rotos. Nada más podía salir mal.
  Y me intentaba convencer de eso. Porque, ¿Cómo podría vivir sin ella de nuevo? No sabía si podría volver a soportar eso. ¿Cómo vivir sin aire? Era imposible. Y ella era mi aire. Ella era mi todo y sin ella no habia nada. Sin ella, todo lo que habia a mi alrededor era oscuridad y solo ella podía traer luz a esa oscuridad. Sin ella, todo lo que yo hacía era hundirme en un mar de dolor y por más que intentara salir, no podía, lo único que conseguía era hundirme más y más, cada vez más abajo, mas al fondo.
  Sacudí mi cabeza en un intento de desterrar esos pensamientos de mi mente. No quería pensar en eso. No quería pensar en lo que se habia convertido mi vida en los últimos tiempo, y no quería pensar que sería de mi sin ella.
  Pero eso no iba a pasar. No iba a dejar que nada ni nadie nos separase ahora. Ni ahora ni nunca.
  Mire de nuevo a Ness, a esa niña escondida en el cuerpo de una adolescente, y le di un beso en la frente. Cerré los ojos e intente guardar ese momento, tal y como venía haciendo desde que la habia visto de nuevo.  Termine de besarla y la mire de nuevo. Le retire un mechón de pelo que le caía por la frente, despejando así su rostro. Sonreí de nuevo.  Mi vida se sentía perfecta cuando estaba con ella. Nessie se movió un poco entre mis brazos y se estrecho mas contra mí. Yo la apreté un poco mas entre mis brazos.
  Ella era tan hermosa, tan perfecta, tan tierna, tan inocente, tan…todo. Ahora me preguntaba, ¿Por qué no habia tomado la decisión de venir por ella antes? Si hubiese venido por ella antes, habría podido evitar tantas cosas de las cuales me arrepiento. Podría haber evitado tantos errores, tantas chicas que nunca fuero o significaron nada. Como habia dicho Ness, aventuras de una noche.  
  Mire a la mesita que estaba frente a nosotros, donde estaban esas cartas que ella habia escrito. Cuando las estaba leyendo, casi podía notar su dolor. Y eso era lo que más me enojaba. Que yo habia sido la causa de eso. No sabía si algún día sería capaz de perdonarme a mí mismo por eso. Pero para eso estaba aquí, para enmendar mis errores, para que, de ahora en adelante, solo hubiese lágrimas de felicidad en su vida, para que solo tuviera una sonrisa en su rostro.
  -Lo siento, cariño – susurre, esperando que, en sus sueños, escuchara mis palabras - .Yo no pretendía herirte, pequeña. Pero todo se me salió de las manos. Y ahora, mientras recuerdo cómo se siente vivir, lo estropeo todo un poco más. Y sé que no te merezco, y que puede que nunca lo haga, pero intentare mucho ser, por lo menos, bueno para ti. Lo siento.
  Lo siento. No era suficiente para expresarle cuanto lamentaba cada decisión que habia hecho. No era, suficiente, pero era todo lo que quería.
  Ness se removió incomoda en mis brazos y frunció el ceño. Me pregunte que estaba soñando y una idea llego a mi mente. Una idea bastante tentadora. La pregunta era, ¿debía hacerlo? Bueno, no lo sabía, pero de verdad debía saber que la tenia frunciendo el ceño. Así que tome su mano con delicadeza y la puse en mi mejilla. Y comenzaron las imágenes. Habia olvidado cuanto me gustaba poder ver sus pensamientos y saber que pasaba por su mente.
  En sus sueños, estaba en el bosque, estaba bastante oscuro y bastante frio. Comenzaba a nevar. Ella estaba asustada. La apreté un poco. Comenzó a correr, buscando por una salida en ese bosque, o tal vez buscando por alguien. Nessie corría, cada vez ganando más velocidad, y junto con su velocidad, también crecía la desesperación. Llego un momento en donde se detuvo, las lagrimas caían por sus ojos, sus pies descalzos tenían sangre, sus brazos llenos de rasguños de los arboles. Comenzó a llamar a sus padres, a sus tíos, sus abuelos, incluso a Liam. Nadie. Solo oscuridad. Hasta que me llamo a mí. No me dejes, termino murmurando. Se abrazo a sí misma, buscando un poco de calor. Temblaba. Y cayó al piso, sobre sus rodillas. Y siguió llorando. Me llamo una vez más y lo volvió a decir. No me dejes.
  -No te voy a dejar – le dije al oído - .Escúchame Ness, estoy aquí, justo aquí. No voy a ninguna parte. No voy a dejarte ir tampoco. Ne te dejare nunca. No más.
  Y al parecer, mis palabras surtieron cierto efecto, ya que, en su sueño, comenzaba a asomar el sol. Todo se iluminaba poco a poco. La nieve paraba de caer del cielo. Y, de repente, yo aparecí. Ahora tenía un lugar en su sueño. Aun me sorprendía verme en sus pensamientos, siempre habia sido así. Me acercaba a ella, le sonreía y le ayudaba a poner de pie. Luego comenzaba a caminar con ella, alrededor de ese bosque, hablando y bromeando con ella, logrando que sonriera. Y, después de caminar por un rato, salíamos de ese bosque y llegábamos a una playa. Esa misma playa que yo habia vagado solo durante años. Las olas golpeando con fuerza contra las rocas de los acantilados, el agua llegando a la orilla y luego yéndose de nuevo. La Push.
  Quite la mano de Ness de mi mejilla y envolví mi mano con la suya. Así que, en su sueño, íbamos a la Push. ¿Por qué? ¿Acaso era ese el lugar donde le gustaría estar? Tal vez. La Push. Ese lugar en donde la habia llevado desde que era una pequeña niña, llena de energía que solo quería jugar, hasta que era esa chica que ahora tengo frente a mí, con un montón de sueños y cosas por conocer.
  Cuanto me hubiese gustado pasar todos estos años con ella, conociendo todos esos lugares, haciendo cosas que le gustan hacer, construyendo nuevos recuerdos. Pero yo no puedo devolver el tiempo. No. Así que tenía que empezar nuevos recuerdos. Unos buenos, por supuesto.
  -Jake. – su voz me saco de mis cavilaciones.
  Le mire. Tenía los ojos medio cerrados, aun presos del sueño y un poco hinchados por todas las lágrimas.
  -Vuelve a dormir. – le dije y le acaricie la mejilla.
  Negó ligeramente con la cabeza.
  -¿Qué hora es? – pregunto.
  -No lo sé. – respondí. Era la verdad. Además, poco me importaba el tiempo.
  -¿Podrías mirar en un reloj la hora?
  Puse los ojos en blanco y localice el reloj que estuviese mas cerca. Oh, vaya, yo creía que era más tarde. Eran las 11:30. Le dije.
  -¿Y mi familia no ha llegado? – siguió preguntando.
  -No. Seguimos solos.
  -Oh. – fue todo lo que dijo.
  Se acerco un poco más a mí, y envolvía sus brazos alrededor de mi cuello.
  -¿Tienes frio? – le pregunte.
  Sonrió ligeramente.
  -Es imposible tener frio contigo. ¿Sabías eso? – dijo.
  Asentí.
  -Oye, Jake, ¿te puedo pedir un favor? – pegunto.
  -Por supuesto.
  -¿Podrías llevarme a mi habitación? – bostezo.
  -¿A tu habitación? – decidí bromear un poco.
  Asintió y cerró los ojos.
  -¿Y qué haría después de eso? – pregunte.
  -Pues me llevas a la cama. – respondió.
  Ay, Ness, me haces tan fácil eso de bromear.
  -Vaya, Nessie, eso suena bastante tentador – ella abrió los ojos, comprendiendo el error de lo que habia dicho - .Pero, ¿no crees que si tus padres llegan y nosotros estamos en la cama, se enfadarían?
  Sus mejillas, usualmente rosadas, tomaron un color rojo, al igual que el resto de su rostro y sus orejas. Se veía adorable.
  -Deja de ser idiota, Jake – frunció el ceño - .Sabes muy bien que no me refería a eso.
  Comencé a reír.
  -Vamos, Ness, acepta que te referías a eso. – dije entre risas.
  -Estúpido. – murmuro.
   Intento ponerse de pie, pero, por supuesto, no la deje. Y ahí comenzamos nuestra propia pelea. Aunque no era una pelea, ya que ambos estábamos riendo. Era, más bien, una especie de juego. Ella intentando liberarse de mis brazos y yo haciendo cada vez más fuerza para no dejarla.
  -Si yo fuera tú, dejaría de intentarlo – dije - .Esta batalla está ganada.
  -Por mí. – respondió.
  -Si quieres, puedo hacer que creas eso.
  -¿Hacer que lo crea? – se detuvo un minuto y me miro con las cejas levantadas - .Ya verás.
  Y me dio un codazo en el estomago que me dejo sin respiración. Así que así eran las cosas. Bien. Ella misma se lo habia buscado.
  -Después no digas que no te advertí. – le dije y la tumbe en el sofá. Me puse sobre ella, tome sus manos y las sostuve sobre su cabeza. Y antes de que pudiese darme una patada, me senté en sus muslos, aunque procurando no sentarme sobre ella con todo mi peso para no hacerle daño. Luego la mire con una sonrisa burlona, la cabeza ladeada y las cejas levantadas. Ella me miro con el ceño fruncido.
  -Debes aprender a elegir bien tus batallas, Ness – le dije burlonamente - .Si sabes que perderás, ¿para qué lo intentas siquiera?
  -Ja, ja, muy gracioso. – dijo con ironía.
  -Ahora, ¿Qué puedo hacer contigo? – Pregunte -  .Haz sido muy agresiva esta noche. Fíjate que hasta me mordiste.
  Su semblante cambio de inmediato. Ahora se veía preocupada y diría que incluso mas pálida.
  -Lo siento mucho. – dijo.
  Comprendí mi error.
  -Ya te lo dije, Ness, no fue nada, en absoluto. – intente tranquilizarla.
  Ella negó con la cabeza.
  Le libere las manos y me puse a horcajadas sobre ella, con mis manos a ambos lados de su cabeza.
  -Eso no fue nada – seguí diciendo - .Todo está bien. Estoy bien. ¿Comprendes eso?
  -Pero, yo... – tartamudeo.
  -Ness, no es como si hubieses bebido de mi sangre – le dije - .Fue como un pequeño rasguño. No paso nada. Estoy bien. ¿Comprendes eso?
  Estábamos tan cerca que podía sentir su aliento en mi boca. La quería besar.
  -Lo comprendo. – respondió finalmente.
  -Bien. Ahora, estaba pensando en que iba a hacer contigo. Creo que ya sé que.
  Me acerque a su cuello y le di un suave mordisco. Suspiro. Se movió un poco incomoda bajo de mi. Luego le di un beso donde le habia mordido. Y moví mis manos por su cuerpo hasta que llegue a su abdomen y…comenzó reírse. Me separe de su cuello y la mire. Estaba retorciéndose, intentando tomar mis manos. Por su boca salía el sonido más hermoso del mundo entero: su risa.
  -Para, Jake. – dijo entre risas.
  No. No pararía de hacerle cosquillas. Así podía escuchar su risa y verla reír.
  -Ya te lo dije, has estado muy agresiva hoy. Debes calmarte. – le dije.
  -Para…te lo ruego.
  No pare. No pensaba hacerlo. Pero me descuide y ella termino haciéndome caer del sofá. Caí en mi espalda contra el suelo.
  Ella me miro desde el sofá, riéndose aun.
  -¿Estás bien? – me pregunto.
  -Estoy bastante bien. – conteste.
  -Lo siento. No pretendía tirarte. – se excuso.
  Puse los ojos en blanco y sonreí.
  Se sentó y tomo un almohadón del sofá, luego volvió a acostarse, me miro y me tiro el almohadón a la cara. Lo tome y la mire.
  -¿Y eso a que viene? – pregunte.
  -Así puedes estar más cómodo. – me dijo con una sonrisa.
  -¿A qué te refieres?
  -Que no me pienso mover del sofá.
  Puse el almohadón en el suelo y luego puse mi cabeza en el.
  Nessie me miraba, acostada desde el sofá. Luego bostezo y extendió la mano. Tome su mano y envolví mis dedos con los suyos. Comencé a jugar con nuestras manos. Sus ojos se fueron cerrando poco a poco. Después de un rato, su respiración era más calmada. Estaba dormida. Le mire. Sonreí. Seguí jugando con nuestras manos. La verdad es que me encontraba un poco cansado, pero no quería cerrar mis ojos. Temía que, cuando despertara, todo desapareciera. Que ella desapareciera. Que todo esto hubiese sido un sueño. Que siguiera en Forks y que ella estuviese en cualquier otro lugar del mundo. No quería cerrar mis ojos. No, no quería. Me concentre en ella, en la forma en que dormía, en su mano con la mía, en su respiración profunda, en los latidos de su corazón. La amaba.
  -¿No son adorables? – pregunto una voz que conocía muy bien.
  Oh, mierda. Al parecer me habia dormido. Abrí mis ojos, poco a poco, adaptándome a la luz y la busque. Nessie seguía dormida, en el sofá, dándome la mano. Luego solté su mano y me puse de pie. Tome el almohadón y lo puse a los pies de Ness. Me restregué los ojos y bostece. Y ahí, a unos pasos detrás del sofá, estaban los Cullen. Mierda. Y por supuesto, quien habia hablado antes, habia sido Emmet.
  -Sabes, Jacob, tú dañas todos los buenos momentos. – me dijo con una desaprobación fingida.
  -¿Y por qué dices eso? Y tu precisamente. – respondí acercándome a ellos.
  -Estaba a punto de ir por la cámara – dijo. Luego se dirigió a Jasper - .Se veían adorables, ¿no se veían adorables?  
  Jasper le miro por unos instantes y luego miro a Alice, quien soltó una risilla.
  -¿Pero porque nadie concuerda conmigo? – dijo Emmet, hablando cada vez más fuerte.
  Fui rápidamente al lado de Nessie y comprobé que seguía durmiendo. Luego volví a donde estaban los Cullen.
  -¿Podrías hacer silencio? Esta durmiendo. – le dije.
  Emmet me miro con una sonrisita burlona, luego miro a los demás, luego a mí de nuevo.
  -Adorables. – murmuro.
  Puse los ojos en blanco.
  -¿Y cómo fue la noche? – pregunto Bella, quien estaba al lado de Edward.
  Sonreí.
  -Bastante bien – conteste - .Llena de bastantes sorpresas.
  Bella me miro con curiosidad, luego miro a Edward, quien estaba mirando al sofá donde Nessie estaba con una ligera sonrisa.
  -Por cierto – dije y fruncí el ceño. Mire a Emmet de nuevo - ¿Fuiste tú quien le dijo a Nessie lo que era una aventura de una noche?
  Todos me miraron sorprendidos. Emmet comenzó a reír.
  -¿Por qué lo preguntas? – Pregunto con una gran sonrisa - ¿Acaso te propuso una?
  -Emmet. – le regañaron Rosalie, Bella y Edward al mismo tiempo.
  -Pero claro que no – le respondí - .Es tan solo que estábamos hablando y ella me dio una definición bastante… - sonreí al recordarlo – Extraña.
  -¿Qué dijo? – pregunto él.
  Lo pensé por un momento y recordé sus palabras exactas.
  -Dijo: Una chica y un chico que se conocen en un ambiente bastante sórdido, luego tontean toda la noche y terminan en una habitación de motel barato, un auto o bien en un baño haciendo cosas indescriptibles. Finalmente, cuando terminan de practicar el sexo, o como se diría muy vulgarmente, de follar cada uno se va por un camino separado. No se vuelven a hablar, llamar o ver. – cite exactamente las palabras de Nessie.
  Todos, incluido yo mismo, comenzamos a reír de eso. Emmet era el que mas reía.
  -¿Ella te dijo eso? – me pregunto.
  Asentí.
  -Yo no lo dije con esas palabras, pero ella lo interpreto así. – dijo.
  Pare de reír y le mire con seriedad.
  -¿Y porque tu le tenias que hablar de eso? – le pregunte con bastante seriedad.
  -Pues porque le estaba dando un consejo. Le dije que nunca tuviera una de esas. Ella me pregunto qué era eso exactamente para mí, porque para ella eran unos simples besos. Le explique cómo en tres palabras. Ella saco otra definición. – explico.
  Mire a Bella y a Edward.
  -¿Y ustedes se consideran buenos padres?
  Me fulminaron con la mirada. Levante las manos.
  -Yo lo pensaría muy bien antes de dejarla con él.
  -Oye, Jacob, deja de meterte conmigo. – me dijo Emmet.
  Bromeamos por unos minutos más y luego todas se dispersaron. Yo fui y tome a Nessie en mis brazos, quien inmediatamente, se acurruco contra mi pecho. Subí las escaleras con ella en brazos y la lleve a su habitación. Quite las sabanas y la puse en la cama. Le quite los zapatos también. Luego la cubrí con las cobijas, la mire por unos segundos con una sonrisa y me dirigí a la puerta.
  -Jake. – me llamo de repente.
  Me di la vuelta y me acerque a ella.
  -Dime.
  Estiro los brazos y yo me acerque más a ella. Me abrazo y me dio un beso en la mejilla. Luego se separo de mi, volvió a acostarse y sonrió somnolienta.
  -Buenas noches. – dijo.
  Le di un beso en la frente.
  -Buenas noches. – le dije y me fui de la habitación, cerrando la puerta a mis espaldas.
  Me apoye en la puerta y suspire. Cuanto la amaba.
  -Jacob. – escuche la voz de Bella.
  Mire hacia el fondo del pasillo, donde estaba ella con Edward. Me acerque a ellos.
  -¿Qué paso con Nessie? – me pregunto.
  -Lo que debió pasar desde que llegue aquí. – le respondí.
  -¿Y qué es eso? – inquirió.
  -Hablamos – le conteste - .Aclaramos varias cosas.
  Ella suspiro y asintió.
  -¿Ella te mostro esto? – pregunto Edward, levantando unos papeles. Las cartas de Nessie.
  -Sí. Y llegue a una muy buena conclusión. – dije.
  Ellos me miraron sorprendidos.
  -¿Qué? – pregunte.
  -Nunca le mostro esto a nadie. Ni siquiera a nosotros. – dijo Edward.
  -Oh, bueno, pero ahora las debes estar leyendo todas en mi mente. – dije con reprobación.
  -No en realidad – respondió - .Alguien no me deja.
  Le mire con curiosidad. El miro a Bella. Ella me sonrió ligeramente.
  -Gracias – le dije - .Es tan bueno poder pensar libremente.
  Edward me fulmino con la mirada.
  -En fin, ahora que no puedo hacerlo – siguió - ¿te importaría compartir la conclusión a la que llegaste?
  Me puse serio.
  -Que he sido la mayor mierda que ha habido en su vida…
  -Jake, eso no es verdad. – me interrumpió Bella.
  -¿Me dejarías terminar? – Ella asintió - .Gracias. Entonces, decía que he sido la mayor mierda que ha habido en su vida. Le he provocado mucho dolor. Pero no más. Voy a hacer hasta lo imposible para ser algo mejor. La hice feliz una vez. La hare feliz una segunda. Sea como sea.
  -¿Eso incluye que no seas tú quien este con ella? – pregunto Edward.
  -Incluso si incluye eso. – dije.
  Ellos asintieron. Dijimos adiós y me fui a mi habitación. Cerré a mis espaldas.
  La haría feliz. Incluso si yo no era quien estaba con ella. Pero lo veía bastante improbable. Éramos almas gemelas, mitades de un todo.
  La recuperaría. Y la haría feliz. La amaría cada día más, si es que era posible amar alguien más de lo que yo la amo.

(Acaba Jacob P.O.V)

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Por cierto, y vi esta imagen (no es mia) y pues me recordo bastante a este capitulo. Aqui se las dejo Very Happy

Very Happy:
 
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MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Dom Feb 23, 2014 7:09 pm

-Lo siento, cariño – susurre, esperando que, en sus sueños, escuchara mis palabras - .Yo no pretendía herirte, pequeña. Pero todo se me salió de las manos. Y ahora, mientras recuerdo cómo se siente vivir, lo estropeo todo un poco más. Y sé que no te merezco, y que puede que nunca lo haga, pero intentare mucho ser, por lo menos, bueno para ti. Lo siento.
...
...
La recuperaría. Y la haría feliz. La amaría cada día más, si es que era posible amar alguien más de lo que yo la amo.
...
y aquí es cuando poco a poco a mi me empieza a dar un infarto...bueno que te voy a decir si siempre te comento los capítulos sino por aquí por twitter...INCREÍBL!!! esto cada vez se pone más interesante y ya se que me dijiste que no sabia lo que iba a venir para que Liam me dé pena por la vuelta de Jake, pero con esta última frase me has dejado muuuuyyy preocupada Sad
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MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Dom Mar 02, 2014 1:18 am

Hola! Lo siento que me haya tomado tanto en montar este capitulo, pero senti que necesitaba trabajarle mas, ponerle mas cosas. Y aqui esta. Aqui se los dejo :DEspero que les guste.
Dejenme saber que tal les parecio.

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¡Ayuda!

“¿Has amado alguna vez a alguien hasta llegar a sentir que ya no existes? ¿Hasta el punto en el que ya no te importa lo que pase? ¿Hasta el punto en que estar con él ya es suficiente, cuando te mira te mira y tu corazón se detiene por un instante? Yo sí.”
  Releí esa frase. Una y otra y otra vez. Luego tome una pequeña nota adhesiva y la puse en la hoja, así ya no olvidaría donde podía encontrar esa frase. Al igual que estaba haciendo con las demás frases que me gustaban.
  Solté un largo suspiro. Mire la hora. Oh, genial, ya estaba tarde. Cerré el libro de un golpe y lo deje sobre la cama. Luego me levante y corrí hacia el baño. Tome una ducha rápida y regrese a mi habitación. Tome la primera camisa que encontré, una blanca con estampado, y vaqueros. Me vestí rápidamente y comencé a arreglarme el pelo.
  El último mes habia sido bastante genial. Hablaba mucho mas con Jacob, hablaba con él como si el tiempo nunca hubiese pasado, como si siempre hubiese estado allí.  El seguía haciéndome reír como siempre habia logrado. Habia hablado con Liam y la verdad todo estaba ben con él. Cada día que pasaba con él era distinto al anterior, y cada día era diferente. Por supuesto, Jake y Liam seguían sin llevarse bien. Pero por lo menos ahora no parecía como si se quisieran golpear a cada segundo.
  Intente poner mi cabello en un recogido, pero mi cabello no estaba a la labor. ¿Por qué comencé a arreglarme tan tarde?
   Seguía en una lucha con mi cabello cuando mi teléfono sonó. Lo tome y vi el nombre que iluminaba la pantalla.
  -Por favor dime que llegas tarde. – le dije a Liam tan pronto como conteste.
  El soltó una risilla.
  -Desearía poder hacer tus deseos realidad, pero en esta ocasión es algo imposible. Estoy frente a tu casa. – contesto.
  Puse el altavoz y puse el teléfono sobre la encimera. Dejaría mi cabello suelto. Decidido.
  -¿Y porque no entras por un rato? – le pregunte.
  -¿Cuánto tiempo seria ese por un rato? – respondió.
  -Unos cinco minutos. – conteste.
  Deje mi cabello caer en una cascada de risos, quite el altavoz, me lleve el aparato de nuevo al oído y fui a tomar mis zapatos.
  -Estoy seguro que cuando esté dispuesto a tocar la puerta, tú abrirás y saldrás. Prefiero guardar energía. – dijo.
  -¿Cómo puedes estar tan seguro? - Me termine de poner los zapatos, me puse de pie, tome mi cazadora y baje al primer piso a velocidad de vampiro. Tome mis llaves y las puse en mi bolsillo.
  -Te conozco bastante.
  Cubrí el auricular del teléfono y dije adiós a mi familia y Jacob y me dirigí a la puerta.
  -¿Seguro? – pregunte.
  -Sí, y sé que estas a punto de salir.
  Y así fue. Abrí la puerta y salí de la casa. Cerré la puerta y me dirigí al coche, con el teléfono aun en la oreja.  
  -Pero que tan inteligente eres. – dije, aun hablando por el teléfono, mientras me subía al coche.
  -Uno de mis tantos dones. – dijo él.
  Colgué.
  El también.
  Nos miramos y reímos.
  -Siempre acierto. – dice Liam.
  -No presumas. –respondo.
  -No lo hago. – mira al frente y pone el coche en marcha.
  -Sí que lo haces. Pero debes saber que todo lo hago a propósito, para hacerte sentir feliz. – digo, aunque es mentira, ya si es verdad que siempre acierta.
  -Sí, claro – dice con incredulidad - ¿Qué sigue? ¿Santa es real?
  -Pero claro que el es real – le sigo el juego - ¿Acaso no lo ves en el centro comercial cada navidad? Y si él no existiera, ¿Quién traería los regalos?
  El pone cara pensativa por un momento.
  -Tienes razón – dice finalmente - ¿Pero qué barbaridades estoy diciendo?
  -Menos mal que te das cuenta que estás diciendo cosas tan terribles – le miro con fingida preocupación - .Yo estaba a punto de sugerirte un psicólogo.
  Desvía la mirada un instante de la carretera y me mira.
  -¿Un psicólogo para qué? – mira de nuevo al frente.
  -Porque estás loco. – respondo con una sonrisita.
  Desvía la mirada hacia mí de nuevo y sonríe.
  -Entonces dame el número de ese psicólogo ahora mismo. – mira de nuevo al camino frente a él y me extiende su mano, la cual tomo.
  -¿Entonces aceptas que estás loco y que necesitas ayuda? – continuo.
  -Sí, estoy loco. Absolutamente loco - hace una pausa, me mira, mira la carretera y luego a mí de nuevo –…por ti.
  Vuelve a mirar a la carretera y me alegra por un instante porque estoy segura que mis mejillas están rojas.
  Mi corazón late rápidamente, siento un cosquilleo en mi estomago y una sonrisa tonta aparece en mi cara y no puedo evitarla.
  Me da un apretón en la mano.
  -Y ¿Cómo estás? – pregunta.
  -Ansiosa. – respondo inmediatamente.
  -Vale, ya, cada vez que salimos estas ansiosa. – niega con la cabeza, pero tiene una pequeña sonrisa.
  -Porque nunca me dices a donde me llevas. – respondo.
  -Así es mejor.
  -No, no lo es. ¿Por qué dices eso?
  -Porque así puedo sorprenderte. Lo cual es bastante complicado.
  Frunzo el ceño.
  Seguimos hablando el resto del camino. Siempre me sorprende como siempre hay algo de lo que hablar.
  Liam finalmente aparca, nos bajamos del auto y caminamos hacia una gran edificación, a la cual entramos.
  Dentro, la gente jugaba bolos. Liam me habia traído a jugar bolos. Genial. Yo no sabía cómo se jugaba esto. Nunca habia jugado.
  -Ya viste a donde te traía. ¿Qué piensas? – me pregunta.
  -Liam, yo nunca he jugado bolos. – le confieso.
  El me mira y sonríe.
  -Yo tampoco. – dijo.
  Le frunzo el ceño y le doy un golpecito en el brazo.
  -Mentiroso. – le acuso.
  -Está bien – dice tomando mis manos y acercando su rostro al mío - .He jugado antes. Pero no soy muy bueno. Y no te preocupes Ness, yo te enseño.
  Sonrió y le doy un beso.  Me separo de él con una sonrisa. El también sonríe, toma mi mano y nos dirigimos a un mostrador por los zapatos. Entregamos nuestros zapatos y pedimos unos de nuestra talla. Nos sentamos en las bancas, nos ponemos los zapatos y entramos en donde están las pistas de bolos. Elegimos una.
  -Vale, Ness – me dice Liam - .Voy a poner nuestros nombre. Tú puedes ir a elegir una bola mientras tanto.
  Asentí y camine hacia la parte trasera de las pistas, donde todas las bolas estaban. Habia muchas, de varios colores. Bien, y ¿Cómo se suponía que se elegía una bola?
  Pasee mi mirada varias veces por esas bolas, sin estar segura cual tomar. Di un pequeño salto cuando Liam me abrazo por la espalda.
  -¿Aun no has encontrado una? – me pregunto al oído, causándome un escalofrió.
  -Es una decisión bastante complicada. – dije.
  -Vale, mira – tomo mi mano - .Busca una con la que puedas cargar. Que no sea muy pesada para ti. Al lado siempre tienen un número y eso es, básicamente, lo que pesan – llevo mi mano a una bola rosada, que tenía un número siete escrito - .Asegúrate que vayas a ser capaz de lanzarla, que no se te quede un dedo atrancado.
  Puse el dedo medio, e anular y el pulgar dentro de los tres hoyos de la bola, justo con Liam me indico. Comprobé que pudiera sacarlos fácilmente y di mi asentimiento. Tome otra bola igual, la cual Liam se encargo de llevar, y volvimos a la pista. Pusimos las bolas sobre una especie de banda, donde Liam tenía ya las bolas que iba a utilizar. Las suyas tenían el número trece.  Las mías, la verdad, no me pesaban nada. Pero creo que era mejor disimular. Además, habia otra chicas alrededor que tenían las número siete también. Si, mejor me adaptaba a los estándares humanos.
  -Bien, Ness, tu comienzas – me dijo Liam, poniéndose a mi lado - .Toma la bola y sujétala como te dije – puse mis dedos en la forma que él me habia dicho. Le mire. Estaba a unos pasos de mi, a lo que se veía que era el medio de los bolos - .Ven – camine hasta su lado - .Estas en todo el centro. Estas intentando que la bola vaya por la mitad, que golpee el bolo del medio – me explico. Se puso a mis espaldas, tomo la muñeca de mi mano que sostenía la bola y puso su otra mano en el dorso de mi mano libre. Envolvimos nuestros dedos así. Sonreí. Luego llevo la mano en la que sostenía la bola al frente de mi pecho y nuestras manos entrelazadas justo bajo esta - .Ahora, caminamos hacia adelante y tiramos la bola – dijo en mi oído - .Adelante, donde comienza en si la pista, hay una línea marcada en el suelo, ¿la ves? – Asentí - .Vale, debes detenerte antes de llegar a esa línea, no la puedes tocar. Simplemente no pases la línea. ¿Comprendido?
  -Cien por ciento. – dije.
  -Bien, entonces hagamos esto.
  Comencé a caminar, Liam siempre a mis espaldas, siguiendo mis pasos y justo antes de que llegáramos a esa línea, llevo la mano donde estaba la bola hacia atrás, la otra ligeramente hacia adelante, nos inclinamos ligeramente y la mano con la bola volvió hacia el frente, deje ir mi agarre en la bola y esta se fue deslizándose hacia adelante, sin tocar la línea, y dejándonos a nosotros justo detrás de esta. Nos enderezamos de nuevo y ambos nos quedamos viendo con expectación como la bola se deslizaba hacia esos pinos. La bola se fue ligeramente a la derecha, pero termino golpeando un pino, que derribo otro que derribo otros dos.
  -Cuatro pinos. Nada mal para la primera vez. – me dijo Liam. Le mire. Me miraba con una sonrisa. Sonreí.
  -Tan solo faltan seis. – dije.
  Asintió.
  -Intenta derribarlos esta vez. – me dijo.
  -Espera, ¿lo hago de nuevo? – pregunte.
  -Sí. Tienes dos lanzamientos por turno. Excepto cuando haces un strike, en ese caso solo lanzas una vez.
  -Bien, hagamos esto de nuevo.
  -¿Qué? – pregunto.
  -Aun no puedo tirar yo sola. Necesito tu ayuda. – le dije con inocencia.
  El soltó una risita, fue por mi otra bola, me la dio, y repetimos el mismo proceso. Pero esta vez, la bola se desvió a la izquierda derribando tres pinos.
  Volvimos a la mesa que estaba frente a nuestra pista, Liam apunto mi puntaje en esa pantalla frente a la mesita y se puso de pie. Tomo una de sus bolas e hizo algo como lo que me habia mostrado. La diferencia es que su bola iba más rápido y fue directamente por la línea del centro, y luego golpeo el pino que estaba en el frente, que fue golpeando a otros y esos otros a otros mas, haciendo que cayeran, como en efecto dómino, hasta que al final todos los pinos cayeron. Strike.
  Liam regreso a la mesa. Apunto su puntaje en la pantalla y me miro con una sonrisa cerrada.
  -Bien hecho, señor no-soy-tan-bueno. – dije.
  -Fue suerte. – me dijo.
  -Claro, y yo Cupido. – replique con sarcasmo.
  -Igual que como existe Santa.
  No pude evitar reír ante eso.
  Me puse de pie y fui por una de mis bolas.
  -¿No necesitas ayuda ya? – pregunto Liam desde la mesa, mirándome con diversión.
  -Creo que puedo hacerlo yo solita. Soy una niña grande. – añadí.
  El me sonrió, me di la vuelta y me puse en la línea del medio. Me puse en posición, camine unos pasos hacia adelante, mi mano hacia atrás, la otra adelante, y finalmente, lance la bola. Me quede mirándola. Se desvió a la izquierda de nuevo, y solo derribo dos pinos. Fruncí el ceño y  fui por la otra bola. Repetí los movimientos anteriores, pero esta vez no golpeo nada. Genial.
  -Buena esa. – me dijo Liam cuando volví a la mesa.
  -Cállate. – dije y le fulmine con la mirada.
  -Vale. – se puso de pie y fue a lanzar la bola.
  Otro gran lanzamiento. No fue un strike esta vez, pero derribo ocho pinos. No soy tan bueno, si claro. Mentiroso.
  Seguimos jugando, Liam con sus lanzamientos perfectos y yo mejorando poco a poco. El diciéndome que lo estaba haciendo genial  para ser mi primera vez y yo sintiéndome como una estúpida cada vez que el hacia un buen juego. Pero, a decir verdad, me estaba divirtiendo mucho, aunque iba perdiendo.
  Me puse de pie hacer el noveno lanzamiento, pero antes de que pudiera llegar a tomar mi bola, Liam me dio un beso.
  -Para la buena suerte. – murmuro contra mi boca, luego se retiro con una sonrisa y fue a la mesa, a marcar otro de sus perfectos strikes.
  Sonreí como una tonta, me mordí el labio, tome la bola y me prepare para lanzar. Mismo movimiento, solo con un poco más de fuerza. Me quede detrás de la línea, mirando como la bola se deslizaba hacia eso pinos y golpeaba el primero, para luego derribar más y más, hasta que todos cayeron. Strike. Por fin. No me lo podía creer. Me di la vuelta con una sonrisa que me llegaba de oreja a oreja. Liam también me sonreía así, hasta se habia puesto de pie. Corrí hacia donde estaba y me lance en sus brazos, que me recibieron y me levantaron del suelo. Comenzamos a reír. Nos dimos un beso. Luego el me puso de nuevo en el suelo.
  -¿Viste eso? – le dije con mucha emoción.
  Oh, vaya, estaba segura que parecía una niña.
  -Lo lograste. – dijo.
  -Soy tan buena en esto – dije con una sonrisa de suficiencia - ¿Ya lo apuntaste?
  -Aun no.
  -Hazlo ahora. Ya. Vale, hazlo. Ya. – le presione.
  -Calma – Me dijo, toco la pantalla varias veces y luego volvió a mirarme - .Ya está.
  Moví mi cabeza al ritmo de la música que estaba sonando por los parlantes. Le di otro beso a Liam, este más largo que los demás.
  -Gracias por la suerte. – susurre cuando ya me habia separada.
  Asintió y fue a hacer el lanzamiento. Esta vez, solo derribo seis pinos. Se dio la vuelta, apunto su puntaje en la pantalla y me tomo la mano antes de que yo pudiese ir por mi bola.
  -Ness – dijo en voz baja y con cara de seriedad - .Devuélveme mi suerte.
  Le mire con desafío y negué con la cabeza.
  -Con que no, ¿eh? Bueno, lo intente por las buenas…
  Me acerco mas a él, puso las manos en la parte baja de mi espalda, luego las movió hasta mi estomago, haciendo que hubieran un montón de sensaciones en mi cuerpo…hasta que comenzó a hacerme cosquillas.
  Mierda. ¿Qué tenían todos con hacerme cosquillas?
  Comencé a doblarme sobre mi misma y a reírme mucho.
  -Déjame. – le rogué entre risas.
  -Dame mi suerte y te dejo. – respondió.
  -Nunca.
  Y siguió. Y yo no era capaz de tomar sus manos.
  -Vale, me rindo. Es toda tuya.
  Liam se detuvo y me miro con una sonrisa. Yo seguí riendo por un rato.
  -Ya puedes ir a jugar. – me dijo y soltó mi mano.
  Puse los ojos en blanco y fui por la bola. Repetí la misma acción de la vez anterior, con la misma fuerza de la vez anterior. Y obtuve el mismo resultado de la vez anterior. Mire a Liam con una sonrisita. El me sonrió de vuelta y negó con la cabeza.
  -Tienes otros dos tiros – me dijo. Le mire con duda y el entendió perfectamente mi pregunta muda - .Es la última ronda y acabas de hacer un strike.
  Hice otros dos lanzamientos. En el primero, derribe seis de los pinos. En el segundo, los cuatro restantes, que, para mi fortuna, habían quedado juntos. Regrese a la mesa y tome asiento. Mire a Liam mientras apuntaba mi puntaje con una sonrisa burlona.
  -Intenta mejorar eso. – le dije.
  -Lo hare. – me respondió, con una sonrisita también.
  Éramos bastante competitivos.
  Se puso de pie, fue por una de las bolas e hizo un lanzamiento. Hizo un strike. Me miro y yo hice una mueca como diciendo: vale, lograste esa.
  -Ven. – me dijo.
  Yo me puse de pie y fui a su lado. Tomo su bola y me miro.
  -Terminemos esto como lo empezamos. – me dijo.
  Sonreí como una tonta y asentí.
  -¿Crees que puedes tomar esta bola? Yo te ayudare. – dijo.
  -No soy tan débil como parezco, ¿sabes?
  Asintió y sostuvo la bola mientras yo ponía mis dedos. En ningún momento, dejo de sujetarla. Eso me pareció bastante dulce. Luego comenzamos a implementar los mismos movimientos que habíamos hecho al principio, esta vez yo ya los conocía mejor y fue más fluido. Realizamos esos movimientos con mucha sincronización, casi como si estuviésemos ejecutando un baile que sabíamos desde hacía mucho tiempo. Solté mi agarre en la bola y la deje deslizar por el piso. La bola se fue en un camino recto y golpeo el pino que encabezaba el triangulo de diez. Los demás pinos cayeron poco a poco.
  Mire a Liam con una gran sonrisa, y con gran emoción de nuevo.
  -Eso estuvo bien, pero aun no terminamos – dijo - .Falta un lanzamiento.
  -Tienes razón.
  -Hagámoslo.
  Volvimos a ejecutar los mismos movimientos, de la misma forma que la vez anterior.  Y, de nuevo, un lanzamiento perfecto.
  Esta vez salte y envolví mis brazos alrededor del cuelo de Liam, quien envolvió sus brazos alrededor de mi cintura.
  -Somos un buen equipo. – murmuro en mi oído.
  -El mejor. – dije.
  El mejor. El y yo hacíamos un excelente equipo. En todo. No solo en este juego. Éramos el mejor equipo en todo. Éramos la roca del otro en momentos difíciles, éramos la alegría del otro. No quería que esto se acabara. No quería que nuestro equipo perfecto se acabara. Y el pensar en el futuro, en que lo tendría que dejar atrás, me ponía mal.
  Deja de pensar en eso y solo vive el momento, me dije a mi misma. Si. Debía vivir el momento. Así que lo abrace más fuerte y él me apretó más contra él. Sonreí, cerré mis ojos y grabe el momento en mi mente. Grabe cada cosa, por simple que fuera. Grabe el aroma de su piel, el cómo se sentían sus brazos alrededor de mi, el cómo se sentía su cercanía, el sonido de su corazón acelerado. Nunca iba a olvidar eso.
  Me separe de él y le sonreí. El sonrió de vuelta.
  -¿Quieres jugar otra ronda o quieres ir a otra parte? – me pregunto.
  -¿A dónde exactamente?
  -¿Por qué respondes con una pregunta?
  Solté una risilla y volví a la mesa. El volvió conmigo y comenzó a apuntar los puntajes.
  -Entonces, ¿Qué dices? – me pregunto.
  -Pues… - comencé a contestar.
  -Liam Miller, ¿acaso piensas dejarnos para siempre? – dice una voz a mis espaldas.
  Liam mira a mis espaldas y luego viene a mi lado. Me doy la vuelta con él a mi lado. Seis, personas a mis espaldas, tres chicos, tres chicas. Los chicos son amigo de Liam, Ian, Derek y Kevin. Y las tres chicas: Caitlin, mi peor pesadilla, y dos de sus amigas, si no me equivoco, Julia y Katherine. Caitlin y Kevin me miran con mucho desprecio. Genial. Miro al piso. Incomodo.  
  -¿Por qué dices eso, Derek? – pregunta Liam con una pequeña sonrisa. Al parecer se da cuenta de que estoy incomoda y pasa su brazo por mi cintura. Le miro y sonrió, me sonríe de vuelta.
  -Bueno, pues cada vez que te decimos que vengas con nosotros a algún lugar, te niegas porque tienes planes – dice Kevin - .Y creo que ya sé qué tipo de planes – me mira intencionadamente. ¿Tengo permiso de saltarle al cuello y drenarle la sangre? - .Pero, oye, Nessie también está invitada. Puedes venir con ella y con nosotros. – odiaba como sonaba mi nombre cuando él lo decía.
  Los demás asintieron.
  -Deberían jugar con nosotros un rato – propone Ian - .Una ronda, nos dividimos por equipos y los dos equipos con el menor puntaje, invitan a comer justo después.
  -No lo sé. – responde Liam.
  -Oh, vamos, ¿te da miedo perder? – le dice Caitlin con una sonrisa - .Si quieres puedes hacer equipo conmigo. ¿Recuerdas que siempre ganábamos?
  Esta noche tengo muchas ganas de matar a dos personas. Eso no es bueno.
  Y, claramente, lo que Caitlin está haciendo es un desafío. A mí. No pienso negar.
  -La verdad es que no… - comienza a decir Liam.
  -Sí. – respondo antes de que el termine.
  -¿Si? – me mira con duda.
  Le miro y sonrió.
  -Sí. Les dijiste a tus amigos que no porque ibas a salir conmigo y pues… ¿Por qué no? – respondí.
  -¿Lo ves? Ella si es inteligente. – le dice Derek.
  Liam me mira y yo le doy una sonrisa.
  Los demás van a buscar las bolas, mientras Liam pone las iniciales de los nombres de las parejas. DK, Derek y Katherine. IJ, Ian y Julia. KC, Kevin y Caitlin. LB… ¿LB?
  -¿Acaso sabes cómo se escribe mi nombre? – le pregunto.
  -Con r. – responde.
  -¿Entonces porque pones una b?
  -Bailarina. B de bailarina. – me explica.
  Sonrió.
  -Entonces cometiste un error aquí – señalo la C, de Caitlin.
  -¿Por qué? – me mira con curiosidad.
  -Porque es z. Z de zorra. – respondo.
  El comienza a reír y me contagia.
  -Vale, ya. Mira – cambia la b por la r - .Renesmee.
  -Aguafiestas. – le digo.
  Los demás regresan y ponen las bolas donde nosotros teníamos las nuestras. Comenzamos a jugar. Primero van Derek y Katherine. El la deja lanzar primero, para luego el hacer el segundo tiro e intentar derribar los pinos restantes. No lo logra. Terminan con ocho pinos derribados. Y es el mismo patrón con Ian y Julia, y Kevin y Caitlin. Los que más puntaje tuvieron, fueron Kevin y Caitlin. Nueve. Me pongo en pie con Liam. Vamos a tomar una bola. El toma la suya y me mira. Se inmediatamente que pretende. Sujeta la bola en todo momento, luego se pon a mis espaldas y volvemos a hacerlo todo sincronizado. La bola golpea los pinos, que van cayendo poco a poco, uno a uno, hasta que no queda ninguno en pie.
  Lo miro riéndome. El también ríe. Levanto mis manos y chocamos nuestras palmas, para luego entrelazar nuestras manos y bajarlas. Me estoy divirtiendo muchísimo.
  Volvemos a la mesa. Liam se sienta y me siento en su regazo. Y le doy un beso.
  Y así pasamos el resto del juego, fallando algunas veces, pero siempre celebrando al final. Los amigos de Liam hacen bromas, incluso las chicas hacen bromas. A excepción de Caitlin y Kevin por supuesto. Liam y yo tenemos el puntaje más alto. Estoy pasándola muy bien.
  Al final, cuando ya hemos terminado de jugar las diez rondas del juego, Liam y yo tenemos el mejor puntaje, seguidos por Ian y Julia. Ellos proponen que vayamos a comer algo, pero Liam se niega y yo no puedo hacer más que estar de acuerdo. Nos despedimos de sus amigos, vamos por nuestros zapatos y nos vamos a su coche. De ahí vamos a un café que es pequeño pero es muy agradable. Nos sentamos en una mesa y pedimos algo para comer.
  -Gracias. – le digo.
  -¿Por qué?
  -Porque fue bastante divertido. – admito.
  El sonríe y yo también.
  -Haría cualquier cosa solo para verte sonreír así. – dice.
  Mi corazón comienza a latir más rápido. Me sonrojo. Y antes de que pueda decir nada, mi teléfono suena. Contesto.
  -¿Sabes que tienes toque de queda? – dice la voz de Jacob tan pronto como contesto.
  -¿Quién dijo eso exactamente? – respondo.
  -Yo.
  -¿Y eso cuando fue? No lo recuerdo.
  -Lo acabo de decidir. – dice.
  -Gracioso. Nos vemos mas tarde.
  Y antes de que pueda responder, cuelgo.
  -¿Jacob? – me pregunta Liam.
  Asiento.
  -Nunca me dijiste como terminaron las cosas aquella noche. – dice, y lo intenta decir casualmente, pero sé que el de verdad quiere saber que fue esa “charla” de la que le dije que Jacob y yo habíamos llegado  un acuerdo.
  -Llegamos a casa aquella noche, nos sentamos en el sofá y le dije que comenzáramos a hablar – me mira de repente, no creyéndose que de verdad le vaya a contar. Pero no le diré todo, obviamente. Lo resumiré - .Me confesó que nunca habia respondido porque no le veía sentido en sí, porque el ya me habia dicho todo lo que tenía que decirme el día que me monte en ese avión. Hablamos de las tantas complicaciones que hicieron que todo lo que teníamos se arruinara. No te voy a contar de eso – le advertí. El asintió - .Hablamos de lo que habíamos hecho mientras no estábamos juntos. El tampoco tuvo un buen tiempo. Se disculpo millones de veces. Al final, de alguna forma, habia recuperado a mi mejor amigo. – admití.
  El me miro en silencio por unos minutos.
  -Eres maravillosa. – dijo de repente.
  Me reí y lo mire con duda.
  -¿A qué viene eso?
  -Después de todo el daño que te habia dicho, simplemente lo arreglas todo con una sonrisa. Eres maravillosa. Tienes un gran corazón. Y estoy feliz de que hayas recuperado a tu mejor amigo.
  No lo dice con ironía o sarcasmo. Lo dice sinceramente.
  -¿Sabes la mejor parte? – le digo.
  -¿Cuál es esa? – pregunta con curiosidad.
  -Que también tengo un maravilloso novio.
  Lo que ordenamos llega en ese instante y comemos hablando de temas elegidos al azar. Terminamos de comer y Liam paga la cuenta. Ni siquiera me deja verla. Luego vamos a su coche y me lleva a casa.
  Le doy un beso corto antes de decir adiós.
  De repente, tengo una especie de mal presentimiento.
  -Se cuidadoso. – le digo.
  -Siempre lo soy.
  -Bueno, entonces ve con mucho más cuidado esta vez, ¿vale?
  El asiente.
  -Prométemelo. – le digo.
  -Hey – pone la mano en mi mejilla - .No me va a pasar nada.
  -Promételo. – insisto.
  -Sí, sí, lo prometo.
  Suspiro con un poco de alivio.
  -¿Nos vemos mañana? – le pregunto.
  -Por supuesto. – responde.
  Le sonrió, salgo del auto, subo las escaleras del porche y abro la puerta. Me doy la vuelta, digo adiós con la mano y el arranca. Entro en la casa. Saludo a mi familia y voy a mi habitación. Justo cuando voy a abrir mi puerta, Jacob abre la suya. Me da una sonrisa, la cual yo devuelvo.
  -Te extrañe. – me dice.
  -Oh, vamos, Jake, fueron tan solo tres horas. – le digo.
  -Demasiado.
  Rio.
  -Oye, ¿y qué es eso del toque de queda? – le pregunto.
  -Oh sí. Tienes permitido salir hasta las 10 pm. No puedes llegar más tarde. Y siempre tienes permitido llegar más temprano. – me explica.
  -¿Y por qué?
  -Porque quiero pasar tiempo contigo.
  Suspiro y pongo los ojos en blanco.
  -De acuerdo, lo tengo – digo - .Vamos a ver una película.
  -¿Al cine? – pregunta.
  -No – respondo - .Aquí. Ahora mismo.
  Me doy la vuelta y abro la puerta de mi habitación. Entro y lo arrastro dentro. Dejo la puerta abierta.
  -Ponte cómodo. – le digo.
  El suelta una risita y se sienta en la cama. Me quito los zapatos, entro el vestidor, cerrando a mis espaldas. Me quito la ropa y me pongo unos pantalones deportivos y una camisa. Salgo del vestidor. Voy y abro un cajón, saco la película y la pongo en el DVD. Enciendo el televisor.
  -¿Qué vamos a ver? – me pregunta Jake.
  -The notebook. – contesto.
  -¿Es buena?
  -Muchísimo.
  El suspira. Una clara señal de que no sabe que esperar.
  -Vamos Jake, es buena. Lo prometo.
  -Confió en ti.
  -Que dramático.
  El se encoge de hombros.
  Le pongo play a la película, apago las luces y me tumbo en la cama. Hago a Jake tumbarse sobre el montón de almohadas. Jake me atrae hacia él y termino con mi cabeza sobre su pecho y su brazo sobre mis hombros. Los títulos principales comienzan. Mi teléfono suena. Pongo pausa.
  -Justo cuando comenzaba. – se queja Jake.
  Tomo mi teléfono y veo el nombre en la pantalla. Contesto.
  -¿Liam?
  -Lamento decepcionarte querida, pero no – la voz de un hombre. Conozco esa voz. Me trae escalofríos - .Es Joham.
  Joham. Mierda.
  Miro a Jacob, quien se pone alerta de inmediato.
  -El chico, Liam, bastante agradable. – dice.
  -Déjalo en paz. El no sabe nada, no tiene nada que ver con lo que sea que quieras. – le digo con los dientes apretados y con un miedo súbito por Liam.
  -Lástima que lo que queremos no siempre se hace realidad.
  -¿Qué le hiciste? – grito, desesperada.
  -Nada – responde. Después de un rato añade -: No mucho, por lo menos.
  Y cuelga.
 No. Liam. No. Esto no estaba pasando.
  Miro a Jake. Me mira con preocupación.
  Se me dificulta respirar.
  Me pongo de pie rápidamente, salgo de mi habitación y bajo las escaleras lo más rápido que puedo.
  Mis padres y mis tíos me miran con preocupación.
  -Joham tiene a Liam. Tenemos que hacer algo. Ahora. – les digo rápidamente, sacando las palabras de alguna forma.
  Hay algo que me impide respirar, algo que obstruye mi garganta.
  Jacob esta a mi lado en un segundo.
  -Ness, Joham no lo tiene. – me dice mi padre casi con miedo.
  -¿A qué te refieres? – mi miedo aumenta y mil escenarios, cada uno más horrible que el anterior.
  -Liam está aquí.
  Suspiro con alivio.
  -Pero eso está bien – se miran los unos a los otros, casi como si estuviesen debatiendo algo - ¿Qué? ¿Qué es?
  -Está aquí – sigue mi padre - .Pero no está bien.
  Aprieto la mandíbula.
  -¿Qué quieres decir con eso?
  Nadie responde.
  -¡¿QUE DIABLOS SIGNIFICA ESO?! – Grito, desesperada, queriendo saber que quiere decir y no queriendo al mismo tiempo.
  -Estaba en el porche – habla Carlisle, saliendo de la nada - .Joham le hizo perder mucha sangre.
  -Pero estará bien, ¿no? Tú le puedes ayudar.
  -Hay pocas posibilidades de que sobreviva, Nessie. Lo siento. – dice y me siento débil, enferma.
  Jacob me sujeta para que no caiga.
  -Debe haber algo que puedas hacer. – le digo a mi abuelo, con un hilillo de voz, con lagrimas cayendo de mis ojos.
  El asiente.
  -Se puede esperar y ver que pasa – dice - .O se puede hacer lo mismo que se hizo con tu padre, Rosalie, Emmet y Esme.
  Morderlo. Dejar que el veneno de vampiro corra por sus venas. Convertirlo.
  -Muérdelo. – susurro.
  Todos me miran sorprendidos.
  -Cariño, hay posibilidades… - dice mi madre.
  -¡NO! ¡¿Crees que no sé cuáles son esas posibilidades?! Pocas, si no nulas. Y él no puede morir. – mi voz se quiebra en la última parte.
  Silencio.
  -¿Estás segura de eso? – me pregunta mi padre.
  Asiento.
  No iba a dejar que Liam muriera. Y si esta era la única solución, la tomaba.
  Siento como si estuviese desvaneciéndome, todo a mí alrededor desaparece, no se escucha nada. Yo provoque esto. Es mi culpa. ¿Por qué todos a mí alrededor sufren? ¿Estoy maldita? Creo que sí.
  Es como si hubiese escalado un árbol, hubiese llegado a lo más alto de él, donde se podía ver lo maravilloso que era alrededor, las demás flores y los pájaros cantando. Pero llega un viento extremadamente fuerte y me tira. Y la caída es terrible. Y llegar al suelo peor.
  Vuelvo a sentir a los demás a mí alrededor, siento que Jacob me está sosteniendo, siento a los demás hablar, siento las lágrimas corriendo por mis mejillas.
  Y luego Carlisle entra en la habitación, diciendo algo. No estoy muy segura de lo que dijo. Solo sé que ya estaba hecho.
  Ya habían mordido a Liam.
  El veneno se estaba comenzando a esparcir por su sistema. Cambiándolo para siempre.
  Por culpa mía.
  Nunca volvería a ver sus ojos verde esmeralda.
  Nunca volvería a sentir la calidez de su piel.
  Nunca volvería a escuchar el latido de su corazón.
  Por mi culpa.
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MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Dom Mar 02, 2014 8:05 pm

Shocked Crying or Very sad 
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NessieBlackCullen.E.N
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MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Sáb Mar 08, 2014 9:20 am

Hola!
Lo siento, no podre punlicar el capitulo hasta el domingo Sad He estado bastante ocupada, con examenes de biologia, matematicas y frances. Y mañana, sabado, voy a hacer un pequeño viaje. Asi que no habra capitulo hasta el domingo...lo siento  Embarassed 
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~~isa~~
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MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Dom Mar 09, 2014 5:20 am

Hola nena no se que decirte, tu historia me desconcierta, solo quiero que tenga un final con Jacob y Nessie juntos! Te sigo leyendo! >.<
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MensajeTema: Re: NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)   Hoy a las 4:58 am

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NOCHE ETERNA (ETERNAL NIGHT)
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